4 de septiembre de 2010 19:01 PM
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Tratamiento de la enteropatía proliferativa equina

La enfermedad está causada por la bacteria Lawsonia intracellularis

Los potros afectados están febriles, presentan pérdida de peso, cólicos y bajo nivel de albúmina en la sangre. Puede ser difícil de diagnosticar si se basa sólo en los signos clínicos y para confirmar el diagnóstico se han de enviar muestras de sangre y/o fecales a un laboratorio en busca de la bacteria.Si un potrillo cae enfermo con signos de enteropatía proliferativa equina (EPE), confirme el diagnóstico, trátelo y controle la manada por si aparecen casos adicionales. Ésta es la recomendación que dio Connie Gebhart, PhD, en el 2010 ACVIM Forum, que tuvo lugar este verano en Anaheim, Calif., según informa TheHorse.com.

Los signos clínicos incluyen pérdida de peso o crecimiento lento, letargia, pérdida de apetito, fiebre, cólicos, diarrea, y bajos niveles de proteínas sanguíneas. Para confirmar el diagnóstico se deben recoger muestras fecales y de suero.

La EPE suele aparecer en potros destetados menores de 12 meses de edad, aunque ocasionalmente puede darse en caballos adultos. Debido a su relación con el destete, en Estados Unidos muchos casos se producen de septiembre a diciembre.
“Pocas veces diagnosticamos un caso en un potro que no ha sido destetado”, dice Gebhart, profesora asociada de la University of Minnesota, “aunque no sabemos si eso es debido al estrés del destete o a un cambio en el estado inmunitario del potro.”
También es común entre los animales infectados que haya una historia de transporte reciente, que puede estar ligada al estrés.
“Por lo general la enfermedad es autolimitante, aunque a veces puede ser crónica, y en otras ocasiones el potro debe ser eutanasiado debido a una excesiva pérdida de peso”, afirma Gebhart. “Dichos caballos son poco dinámicos”.

La EPE puede ser difícil de diagnosticar si se basa sólo en los signos clínicos y los veterinarios, para confirmar el diagnóstico deben enviar muestras de sangre y/o fecales a un laboratorio en busca de la bacteria Lawsonia intracellularis.

Tratamiento
Los potros responden mejor a un tratamiento precoz con antibióticos. “Los macrólidos (+/- rifampicina) son efectivos en caballos y limpiarán la infección, pero si se espera demasiado, el daño (en el tracto intestinal) ya está hecho”, dijo Gebhart.

La doxiciclina, el cloramfenicol o la oxitetraciclina también se pueden utilizar. Los caballos también necesitan un tratamiento de apoyo, como fluidos intravenosos, transfusiones de plasma, nutrición parenteral y fármacos para evitar que aparezcan úlceras.

Hay que examinar a los potrillos para encontrar signos clínicos tempranos (depresión, anorexia, edema periférico); hay que recoger muestras de suero mensualmente de todos los potros de más de 12 meses y evaluar los niveles de proteína y/o serología; también hay que recoger estiércol para un análisis con PCR de cualquier potro con signos clínicos y enviar los animales que han muerto de EPE a un laboratorio para su correspondiente necropsia. También hay que tener en cuenta que los potros tratados se venden a un precio 68% inferior al precio medio de un potro no afectado del mismo padre.

No hay una vacuna equina, pero Boehriger Ingelheim Vetmedica distribuye Enterisol Ileitis, una vacuna para cerdos.

Los estudios de vacunas en caballos están justo empezando, pero un estudio realizado por Incola Pusterla, DVM, Dip. ACVIM, en la UC Davis, encontró que la vacuna es segura en caballos cuando se les da de forma oral o rectal e induce una respuesta inmunitaria.

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