13 de octubre de 2019 00:57 AM
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El asociativismo, un modelo que crece en el negocio porcino

En Monte Buey, Córdoba, Isowean se asoció a otras empresas para lograr escala. Ahora, quiere integrar a los 14 productores de dicha localidad para armar un clúster porcino.

El negocio porcino se ecnuentra ante una oportunidad histórica de crecer en producción porque tanto el merado interno como el externo están en pleno auge.

En primer lugar, el consumo en Argentina creció en forma escalonada. Entre enero-agosto, cada argentino consumió casi 15 kilos de carne de cerdo, según datos del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca..

Y el mercado externo está en franco ascenso. Se embarcaron más de 15.000 toneladas entre enero-agosto, un aumento del 24% al mismo período de 2018. Y las expectativas de creciemiento son mejores tras la apertura del mercado de China para la carne argentina, lugar donde la Peste Porcina Africana (PPA) está haciendo estragos y ya redujo el 30% del plantel de madres.

Las granjas de Isowean albergan a 6.500 madres y detrás, las piletas para almacenar los efluentes que generan los cerdos.

Las granjas de Isowean albergan a 6.500 madres y detrás, las piletas para almacenar los efluentes que generan los cerdos.

Con este contexto favorable, los productores de cerdos están buscando la manera de crecer. Y uno que está a la vanguardia es Isowean SA, una empresa porcina ubicada en Monte Buey, Córdoba, que se fundó en 2007, entre dos pequeños productores agrícola-porcinos: Lisandro Culasso y Fernando Villavicencio.

Actualmente, tienen 6.500 madres y producen 20 millones de kilos de carne de cerdo (3.700 kilos por madre por año), lo que la convierte en la tercera empresa más grande del país. De ese total, el 85% va destinado al mercado interno (venta de ganado en pié) y el resto va a la exportación a través del Consorcio Argenpork.

En total, con los engordadores incluidos, consumen 50.000 toneladas al año de alimento balanceado.

¿Cómo logró Isowean alcanzar esta producción en tan solo 12 años?

En la respuesta caben varias características de la empresa, pero hay una que sobresale: Modelo de asociativismo para alcanzar escala, incorporar la mejor tecnología y comercializar en conjunto. Con este enfoque, llegaron a crecer tan rápido.

Y ahora, como frutilla del postre, buscan replicar este modelo de asociativismo para los 14 productores de cerdos ubicados en Monte Buey, en una articulación pública-privada, con el fin de que se sumen a esta oleada asociativa con un proyecto más que ambicioso denominado “Sitio 1” para formar un clúster porcino.

Lisadro Culasso, fundador de Isowean y además preside la Asociación Argentina Productores de Porcinos.

Lisadro Culasso, fundador de Isowean y además preside la Asociación Argentina Productores de Porcinos.

Pero vayamos desmenuzando este caso productivo por parte.

La historia de Isowean comenzó con la integración como regla sine qua non. En aquel momento, Culasso se asoció a Villavicencio y juntos comenzaron en 2007 con un plantel de 700 madres y una granja de engorde para vender su producción.

Más tarde, sumaron a un socio inversor que apuntaló la producción de la empresa aumentando a 2.000 madres. “Al no tener más lugar para crecer, sin campos, comenzamos a pensar el negocio asociativo para crecer en escala”, narró Lisandro Culasso, fundador de Isowean.

Ante este cuello de botella, comenzaron a buscar nuevos socios para que engorden los lechones. El módulo que propone Isowean para dicho engorde es de 22.000 plazas, comprendiendo 12 galpones de 2.000 animales cada uno, lo que equivale a 1.500 madres, y además debe tener una planta de alimento balanceado. Todo esto, calculó Culasso, tiene una inversión aproximado de U$S 5 millones.

Esa pata que les faltaba la encontraron rápidamente, en la localidad cordobesa de Marcos Juárez. Allí, se unieron a un productor quien armó un engorde para los lechones que salían de la granja de Isowean. Este último puso a disposición soja, maíz y las instalaciones y desde Isowean le proveen los lechones, los productos veterinarios y el núcleo vitamínico.

“Lo que quiere el productor es convertir la soja y el maíz en carne. Y el cerdo es uno de los más eficientes. En 170 días se logra un animal de 125 kilos. Además, no se meten en el negocio de lleno porque lo más difícil es producir el lechón”, sostuvo remarcando la importancia de agregar valor a los granos.

Así, una vez que pudieron armar esta sociedad con el engordador en 2015, la compañía aumentó el número de madres a 3.000.

Al ver los resultados positivos de la asociación, el mismo productor de Marcos Juárez está en plena construcción de la segunda granja para engordar y ya en noviembre empezará a poblarse de lechones.

Pero esta visión de integración no se quedó ahí y se siguió expandiendo.

Recientemente, se integraron con Innopor SA, una empresa que estará vendiendo los animales engordados en los próximos meses.

“Como Innopor no alcanzaba con las inversión que proponemos desde la empresa, nos asociamos a ellos, continuando con nuestra visión de integración”, destacó Culasso.

Así, a partir de su propio engorde y las tres asociaciones posteriores, Isowean aumentó el plantel a 6.500 madres.

En Isowean trabajan 70 personas de forma directa.

En Isowean trabajan 70 personas de forma directa.

Para cada engorde tienen disponible 1.500 madres. Las restante 500 son para proveer de lechones a los pequeños productores de Monte Buey.

Y ahora, están en plena búsqueda de dos engordes más para poder incorporar 3.000 madres, lo que llevaría a un total de 9.000 madres en un futuro cercano.

Un tema que preocupa es el impacto ambiental de los efluentes. Pero desde la empresa le encontraron la vuelta generando economía circular.

“Los engordes, por ejemplo, producen 200.000 litros de efluentes, que si hacés un manejo correcto, deja de ser un problema para ser una solución”, sostuvo.

Según comentó, en Córdoba está reglamentado por Ley el uso agronómico de efluentes en los campos. “Con el aporte de los efluentes cubrimos dos tercios de la necesidad nutricional de los cultivos de alto potencial”, informó.

Con un pivot distribuyen los efluentes en los campos.

Con un pivot distribuyen los efluentes en los campos.

Integración en Monte Buey

A partir de que la empresa comenzó a comercializar lechones con los pequeños productores de Monte Buey, surgió el ambicioso proyecto denominado “Sitio 1”.

“El modelo nuestro va tan bien, que los productores de Monte Buey quisieron participar”, consideró Culasso, quien también se desempeña como presidente de la Asociación Argentina Productores de Porcinos (AAPP).

Es un asociativismo entre los 14 pequeños productores ubicados en la localidad cordobesa e Isowean. El objetivo es alcanzar las 12.000 madres y distribuir los lechones a los productores para que los engorde cada uno en su propio establecimiento.

“Si siguen solos, no tienen chances de continuar en el negocio. Este no es nuestro negocio, pero apoyamos esta iniciativa porque creemos que es la solución del sector. Este es el modelo para los pequeños productores”, explicó Culasso.

La propuesta surgió de Isowean pero tuvo un apoyo muy importante del Municipio cordobés. El proyecto va a comprender 16 hectáreas dentro del campo de 200 hectáreas de uno de los productores asociados. Y el efluente que generan los engordes se lo venderán a ese mismo productor para que los puede volcar en su propio campo.

“La idea es producir lechones para que cada productor los engorde, porque para engordarlos no se necesita escala. Pero sí para criar el lechón se requiere escala, genética, conocimiento e inversión, que un productor chico no lo puede hacer”, reconoció.

En estos momentos están buscando la forma jurídica y trabajando para lograr una garantía recíproca para poder calificar cuando se lance alguna línea de financiación, ya que la inversión en la primera etapa ronda los U$S 7 millones.

“Pensé que no lo íbamos a lograr nunca. En el mundo están las empresas integradas porque ninguna empresa puede sumar tanta escala”, consideró.

Contexto internacional favorable

Sin duda, el problema de la Peste Porcina Africana en el sudeste de Asia, pero sobre todo en China, que reducirá 30% los planteles de madres, fue el principal disparador de la expansión de este modelo asociativo para generar escala y crecer en producción de carne.

Fundamentalmente, luego de la apertura de China para el mercado argentino de cerdos a principios de este año. “El déficit de carne porcina a nivel mundial no se ha visto en ningún mercado de carnes. Es una oportunidad histórica. Oportunidades como esta, no se van a dar muchas”, destacó.

En este sentido, Isowean está integrado a Argenpork, un consorcio que agrupa a 18 empresas del rubro porcino, con el objetivo de expandir las exportaciones. En lo que va del año, embarcaron unas 7.500 toneladas de carne de cerdo y esperan exportar casi 10.000 toneladas, el doble de lo que exportaron en 2018.

Y Argenpork ya comenzó a exportar también a China, el mercado deseado por todos.

En agosto comenzaron con los primeros cargamentos hacia el gigante asiático y durante este mes estarán finalizando los primeros contratos, que eran de 300 toneladas. Y ya tienen nuevos contratos, de menores cantidades, para ir cargando de forma permanente en lo que resta del año.

“Argentina tiene las condiciones óptimas para criar cerdos. Tenemos que tener más de 10 veces de madres de lo que tenemos hoy”, cerró.

Fuente: Clarin

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