23 de octubre de 2019 18:17 PM
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Puertos chilenos operan parcialmente y navieras ven alzas de costos: temen por exportaciones

El menor tiempo disponible que existe para utilizar los terminales y las trabas que enfrentan los productores de carga, por los efectos del estado de emergencia, inquietan a los operadores de barcos y a los concesionarios portuarios.

Las concesionarias que operan en los principales puertos de las regiones de Valparaíso y del Biobío afirman que ayer operaron con relativa normalidad, aunque sus labores se ven interferidas por los toques de queda, debiendo dar autorización a sus trabajadores para que lleguen a sus domicilios antes del inicio de esa medida excepcional.

Esta situación ha generado que en las noches, período de alta actividad en las operaciones de carga o descarga en los puertos, no se puedan realizar las faenas habituales.

En este escenario, actores del sector naviero afirmaron a “El Mercurio” que se están viendo incrementados sus costos por el mayor uso del puerto que realizan las embarcaciones. Esto por tener que esperar que pase la noche para retomar el movimiento de carga, es decir, se retrasan las operaciones.

A la vez, en las navieras advirtieron que se está demorando la salida de carga de exportación porque no se puede trabajar las 24 horas en los terminales marítimos, ralentizándose el turno para atender los embarques de salida. A esa situación se añade —explicaron— que las empresas productoras de carga están trabajando a “media máquina” en sus instalaciones por los efectos del estado de emergencia y los desórdenes en las ciudades.

Señalaron que las demoras están impactando a la mitad de la carga, en general. Respecto de los productos de exportación, las navieras ven con inquietud los despachos de embarques forestales y agrícolas.

Mientras, el lunes trabajadores portuarios paralizaron y se manifestaron en 22 terminales del país. Ayer los principales concesionarios de la zona central admitieron que habían operado con normalidad, aunque advertían el impacto de los toques de queda.

Oliver Weinreich, gerente general de Terminal Pacífico Sur (TPS) de Valparaíso, afirmó que desde el viernes están trabajando con normalidad, atendiendo dos naves, una de ellas de la naviera Maersk, que aún seguía ayer en ese recinto.

Weinreich señaló, de todos modos, que por el toque de queda deben despachar más temprano a sus trabajadores. También lo hacen para que el flujo de camiones se retire anticipadamente. El ejecutivo espera que en los próximos días se mantenga una regularidad en las operaciones para “no interrumpir la cadena de abastecimiento”.

En Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL), otro concesionario de Valparaíso, indicaron que salvo el efecto del toque de queda, han operado regularmente el resto del tiempo, principalmente moviendo fierro.

En Puerto Central (PCE), de San Antonio, comentaron que “hemos operado en la medida que las restricciones horarias lo han permitido”. La empresa añadió que tras un acuerdo con los dirigentes de los trabajadores, y velando por la seguridad de ellos, decidieron operar solo el primer turno.

San Antonio Terminal Internacional (STI) dijo que operó normalmente ayer con dos barcos.

Juan Alberto Arancibia, gerente general de Puerto Lirquén, en el Biobío, señaló que el martes reanudaron las operaciones a las 8:00 y tenían tres naves atracadas. También acusó la restricción por el toque de queda.

Puerto Mejillones, en la Región de Antofagasta, afirmó que no han tenido interrupciones, pero ajustó los turnos de sus trabajadores por el toque de queda, para proteger a quienes viven más lejos. Señaló que el despacho de ácido sulfúrico se redujo en las últimas horas por complicaciones en la cadena logística terrestre.

Salvoconductos

Las navieras y puertos buscan tramitar salvoconductos para sus operarios.

Importaciones podrían ser dejadas en otros países

En el sector naviero advirtieron que si la situación en el país se agrava, con nuevas movilizaciones y obstáculos prolongados para operar en los puertos, las cargas de importación que viajan a Chile —por 30 a 45 días en ciertos casos— podrían derivarse a puertos de otros países.

En ese escenario, añadieron en el rubro, las alternativas son Callao (Perú), Ecuador y México, donde las mercancías quedarían esperando a que se normalice la actividad en nuestro país, en el caso de que los puertos locales no operen.

Explicaron que el costo de, posteriormente, traer a Chile esos productos, sería del dueño de las mercancías.

En el sector recuerdan que durante uno de los extensos paros portuarios que afectó a San Antonio hace unos años, estuvieron cerca de dejar carga que iba a Chile, en otros países.

En tanto, en una naviera comentaron que evaluaron conseguir salvoconductos a estibadores y operarios, para que pudieran trabajar y desplazarse en toque de queda para aumentar los tiempos de trabajo, pero la idea no prosperó.

Fuente: EL Mercurio

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