8 de septiembre de 2010 17:19 PM
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Usted también puede ganar con el boom de la soja y hacerse de un 18% en dólares

Con una pequeña inversión, cercana a los u$s10.000, desde odontólogos, médicos, profesionales independientes y hasta analistas de sistemas ya se subieron el tren del yuyito, que asegura buenas rentabilidades de cara al futuro. Cómo funcionan estos instrumentos y de qué manera se puede formar parte.

Durante los últimos diez años, una de las expresiones más escuchadas en la Argentina fue "boom de la soja".  
No es para menos. Gran parte de la actividad económica del país y variables clave, como el tipo de cambio y nivel de reservas, están estrechamente vinculadas con el éxito de la oleaginosa.

Así, cada vez que se inicia una nueva campaña, el futuro del "yuyito" se convierte en motivo de disputa entre campo y Gobierno. Además, se definen temas estratégicos como con qué nivel de caja contará el Ejecutivo para llevar adelante su administración.

Sin embargo, detrás de todas estas cuestiones políticas y macroeconómicas, fundamentales para el futuro del país, existe una ventana de oportunidad para que el pequeño inversor no sofisticado, que dispone de unos ahorros y no encuentra alternativas interesantes a mano, también le pueda sacar jugo al "oro verde".

En efecto, tras haber quedado atrás lo peor de la crisis mundial -que provocó un desplome de los precios internacionales-, y de la mano de las excelentes perspectivas de demanda de materias primas agrícolas a nivel global, son cada vez más los profesionales de un amplio abanico de actividades –como abogados, arquitectos médicos, odontólogos e ingenieros informáticos- y hasta comerciantes y empresarios chicos, que están volviendo a ver al campo como una opción donde poner su dinero, aunque su ámbito de trabajo sea una oficina o un consultorio, alejado del sector rural.

Y la puerta de entrada para que estos pequeños ahorristas saquen provecho del boom de la soja son nada más y nada menos que los pooles de siembra, que luego de la histórica sequía del 2008 y la crisis por las retenciones entre el campo y el Ejecutivo, vuelven a instalarse como las "vedettes" a la hora de hacer negocios en el agro y aprovechar así su impulso, especialmente en un contexto como el actual, marcado por crecientes cotizaciones.

Según Osvaldo Cado, analista de la consultora Prefinex, "el presente escenario juega a favor de este tipo de inversiones".

"Las perspectivas para la campaña 2010-2011, que está por comenzar, son buenas. Se espera una cosecha interesante, con buenos rindes y hay factores externos que ayudan, como la extrema sequía que azota a Rusia y el sostenimiento de la economía China, que impulsarán los niveles de demanda y, por ende, los precios", sostuvo.

Para Cado, "los pooles de siembra o fideicomisos agrícolas son opciones muy atractivas porque permiten a los pequeños ahorristas diversificar su inversión".

"Estos instrumentos, en general, son transparentes, seguros y no son complicados, es decir, su operatoria es muy fácil de entender y esto es clave para los inversores no familiarizados con el tema", explicó el analista, quien incluyó entre las ventajas el hecho de "que se pueda entrar con un monto relativamente bajo".

Una cuestión de rentabilidad
En un contexto donde la inflación galopa a paso firme y en el cual el Gobierno ya dio muestras de sobra de su poder de fuego para administrar el tipo de cambio, según sus necesidades, para los expertos no sobran las opciones a la hora de proteger los ahorros.

Incluso, este mix de suba de precios y billete verde quieto fue el que impulsó la venta de autos, considerados más que nunca una reserva de valor para la clase media. Es decir, para muchos argentinos, hoy "ganar" significa "perder lo menos posible".

"La persona que pone dólares en un plazo fijo o guarda billetes bajo el colchón sabe que no hace un gran negocio. Entonces ahí es cuando este tipo de alternativas, como los pooles de siembra, se vuelven una opción más que interesante", sostuvo Cado.

No es para menos: para esta nueva campaña, los administradores de estos fondos están previendo una rentabilidad bruta promedio del 18% en dólares, aunque hay "optimistas" que hablan incluso de un 20 por ciento.  Claves para acceder
El dato clave es que la "ventana" para ingresar a estos fondos generalmente permanece abierta hasta la primera o la segunda semana de octubre.

En lo que respecta al abanico de opciones, por debajo del pelotón de los "gigantes" del sector, como El Tejar, Adecoagro y MSU, se alinean los pooles medianos, que están pensados, justamente, para los pequeños ahorristas.

Luego de la "limpieza" de fondos que tuvo lugar en 2008, tras la sequía y el desplome de precios a nivel mundial, los expertos coinciden en que aquellos pooles que sobrevivieron a esa turbulencia son los que hoy están operando, gracias a su buen know how y una mayor escala lograda con los años.

Uno de los principales exponentes de esta "revolución verde" es Siembras Asociadas, un fondo que está vigente en la Argentina desde hace 15 años y cuenta con el management de Ceres Tolvas, consultora que brinda soluciones en el campo de los agronegocios.

Se trata de un pool que trabaja 15.000 hectáreas en zonas fértiles de la provincia de Buenos Aires, como Madariaga, Tandil, Balcarce y Tres Arroyos.

El mix al que apuntan suele estar conformado por más de un 50% de soja, 20% de trigo y el resto se divide entre maíz, girasol, cebada y avena. En diálogo con iProfesional.com, Marcelo Torres, director de Siembras Asociadas, sostuvo que "el mínimo para ingresar es de u$s10.000, aunque el promedio actual llega a los u$s30.000".

Por su parte, los inversores más fuertes, que apuestan por este proyecto, suelen destinar hasta u$s300.000.

A la hora de pensar en colocar ahorros en este pool, surgen dos alternativas: una pensada para aquellos que no quieran tener inmovilizado su capital mucho tiempo y otra diseñada para los que tienen una visión de mediano plazo.

La primera opción es bianual y permite al inversor retirar el 50% del dinero aportado al finalizar el primer año (es decir, quien colocó u$s10.000 se lleva u$s5.000) más las utilidades logradas en la campaña. Al año siguiente, podrá retirar el 50% restante más el interés alcanzado.

La segunda opción es un programa a cuatro años, según el cual el ahorrista dispondrá cada período de un 25% del capital y la utilidad. 

Más allá de la alternativa elegida, aquél que coloque hoy su dinero podrá retirar su ganancia en septiembre del año próximo.

"Para el plan a dos años cobramos un fee de salida del 1% del total del capital, que será descontado con el retiro del primer 50%. En cambio, a aquellos que invierten por los cuatro años les damos un bonus de permanencia equivalente al 1%. Esto lo hacemos para fomentar que los inversores permanezcan más tiempo porque esta es una de las claves del negocio agrícola", sostuvo Torres.

Otra opción es la que brinda Openagro, un fideicomiso que trabaja 18.000 hectáreas distribuidas entre las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos.

"La idea es tratar de diversificar el riesgo climático", explicó Guillermo Villagra, director de la compañía.

El mix al que apostarán esta campaña estará conformado por un 65% de soja, 10% de maíz y el resto girasol y trigo.

"El promedio que están invirtiendo los particulares es de u$s30.000 y tenemos un piso mínimo de u$s15.000. Antes estructurábamos el fideicomiso a largo plazo, pero ahora hacemos contratos por un año", explicó Villagra, quien detalló la forma en la que operan: La fecha límite para entrar a este pool es mediados de octubre, que es cuando se empieza a sembrar.

Hacia fines de abril ya está todo cosechado.

En junio cierran los balances.

Esto permite que en julio los inversores puedan disponer de su capital inicial más los intereses. "Es decir que en menos de nueve meses ya cobran sus ganancias", sostuvo el directivo. Aquellos que apuesten por un fideicomiso de este tipo no deberán afrontar penalidades por salida y tampoco deberán pagar fee de ingreso.

Villagra aseguró a iProfesional.com que "el funcionamiento es muy simple y esto es lo que más atrae a los pequeños ahorristas. Nosotros cada año armamos el plan de inversión y lo ofrecemos. Este fideicomiso tiene un CUIT, una cuenta de banco y una contabilidad diferente a la de Openagro, es decir que no se mezclan ni la contabilidad ni los bienes de la empresa con el fideicomiso. Es muy transparente. De este modo, cada año se juntan cerca de un centenar de personas, por cada uno de los fondos que, en general no se conocen y no tienen tiempo para administrar su dinero y aportan una cantidad determinada. Todo esto está regido por un contrato que establece obligaciones y derechos".

"Nosotros, como managers del proyecto, cobramos un monto fijo por hectárea, que es para hacer frente a los costos y después obtenemos un ´fee de éxito´, relacionado con el rendimiento. Somos todos socios", sostuvo.

Ganancias
En el caso de Siembras Asociadas, la rentabilidad esperada para aquellos que inviertan hoy es de un 18% en dólares, en línea con lo logrado la campaña 2009-10, que superó el 19%.

Lo interesante, según Torres, es que "en estos 15 años que venimos operando, sólo tuvimos un único año de pérdidas, producto de la crisis global. En los 14 restantes logramos una rentabilidad promedio del 14 por ciento".

En el caso de Openagro trabajan con una proyección de rentabilidad del 15 al 20% para este nuevo ciclo que está por comenzar.

Villagra coincidió en que "algunos años se gana más que en otros. Per lo cierto es que, si el inversor lo ve como un negocio de mediano plazo, puede lograr un buen margen de rentabilidad a lo largo del tiempo".

Un dato a tener en cuenta es que, la rentabilidad neta, incluso es del 12% aún restándole el Impuesto a las Ganancias.

Uruguay también pica en punta
A la hora de pensar en inversiones, otra opción que pica en punta es direccionar el dinero a la actividad agropecuaria del Uruguay.

Allí, Ceres Tolvas implementa todos los años un proyecto basado en 5.000 hectáreas que conjuga soja, trigo, maíz y cebada, más un componente ganadero, que es un negocio menos rentable pero que ofrece más estabilidad. "En Uruguay los retornos son menores, del orden del 14%, porque el mercado está bastante caliente, los precios de los alquileres de campos están subiendo, los rindes son menores y hay que invertir en más tecnología, aunque compensa el hecho de que no hay retenciones", sostuvo Torres.

Sin embargo, un elemento clave que deberán tener en cuenta aquellos que apuesten sus ahorros a un pool de siembra en Uruguay, es que el Impuesto a las Ganancias es del 12%. Por lo tanto, invertir a un lado o al otro del charco ofrece, en líneas generales, una rentabilidad similar.

"Los resultados son bastante similares. Lo que termina de orientar a una persona a elegir la Argentina o el país vecino pasa por la estabilidad política y la certidumbre. No nos olvidemos que aquí cambiaron las reglas de juego tres veces consecutivas en un año", aseguró Torres.

Uno de los principales fondos con management uruguayo es Uyinvest, una empresa que administra unas 2.700 hectáreas divididas en pooles de entre 300 y 400 (hectáreas) y que hasta mediados de octubre acepta el ingreso de participantes, con un monto mínimo de u$s20.000.

Quienes opten por esta opción podrán retirar sus beneficios en diciembre de 2011.

Sebastián Gutiérrez, socio del emprendimiento, aseguró desde Montevideo que "hemos venido creciendo sistemáticamente gracias a los argentinos, que para esta campaña representan el 80% de los inversores que tenemos y, en general, aportan por encima de los u$s50.000, mientras que los uruguayos son apenas el 20% y entran con el mínimo permitido".

Gutiérrez coincidió con Torres en que "si bien la rentabilidad llega a equiparar a la de la Argentina, los ahorristas eligen Uruguay porque hay un horizonte claro y no tenemos mercados intervenidos. Como contrapartida, el atractivo de la Argentina es que los suelos juegan totalmente a favor. Con un buen clima durante los primeros días de siembra tenés media campaña asegurada".

En otras palabras, la Argentina da una mayor certidumbre en cuanto a rendimientos. Uruguay, en cambio, es más atractivo por su estabilidad política.

¿Es necesario tener conocimientos?
Consultado sobre las cualidades "ideales" que debe reunir un inversor que apueste a un pool de siembra, Torres aseguró que "es indistinto saber o no de agro, si bien están quienes conocen el mercado. Lo único primordial es estar bien asesorado y elegir un proyecto transparente y serio".

En este sentido, recordó que "de hecho, la mayoría de nuestros clientes son empresarios y profesionales totalmente ajenos al mundo agrícola, como odontólogos, arquitectos y hasta comerciantes".

Desde sus oficinas en Montevideo, Gutiérrez, de Uyinvest, coincidió: "No tenemos ningún inversor vinculado con el sector rural. Son médicos, abogados o incluso muy pequeños ahorristas a los que no les sobra la plata. Algunos tenían un plazo fijo y, para evitar perder contra la inflación, buscaron esta alternativa".

Sin embargo, el directivo sí recomendó que los interesados tengan desarrollada una habilidad clave: ser pacientes y apostar al mediano plazo. "Al inversor le proponemos dejar el capital tres años, como mínimo. Siempre se puede tener una mala regular. A largo plazo es seguro".

La reconversión de los pooles
Villagra sostuvo que este tipo de proyectos hoy genera mucha confianza porque en 2008, la histórica sequía y la crisis que derrumbó los precios "limpiaron" el negocio. 

Sucede que, con la oleaginosa, se dio un fenómeno similar al del mercado inmobiliario, donde proliferaban las "vaquitas".

"Cuando la soja subía, los que conocían a un ingeniero agrónomo armaban un fondo, sin demasiado sustento y esperaban las ganancias. Todos esos quedaron en el camino. Hoy, además de los pooles grandes, estamos trabajando varios fondos medianos, que tenemos algo de escala y mucho conocimiento del negocio", explicó.

Además, Villagra recalcó el hecho de que hoy se trata de lograr "una relación muy fluida con los inversores. Dos o tres veces por año, de hecho, hacemos viajes a los campos, para que vean cómo funciona el sistema y sepan dónde está invertido su dinero. Así es como logramos tener gente que apostó hace ocho años y aún continúa con nosotros".

Buenas perspectivas
De cara al futuro, desde Openagro son optimistas: "Con la recuperación de los precios está creciendo el interés de la gente por participar y tener una opción más en su portafolio de inversiones".

"La posibilidad de que el Congreso avance en una baja de las retenciones, el hecho de que China y la India sigan demandando alimentos por cambios en su dieta y la sequía del Este de Europa, son todos elementos que juegan a favor y esto, en general, los que tienen un ahorro disponible lo saben", aseguraron.

En esta línea, en reciente diálogo con iProfesional.com, Gustavo Grobocopatel, presidente de Los Grobo, aseguró que el mundo arribó a un nuevo nivel de precios: "La cotización de la soja en Chicago en los ´90 estaba entre 150 y 250 dólares la tonelada. A partir de una convergencia de mayor demanda de aceites y biocombustibles, el rango de precios pasó a ser de 300 a 400 dólares, es decir, el doble".

En este contexto, sostuvo que "los precios pueden subir y bajar, pero siempre se van a enmarcar en esa franja. Incluso, si el programa de etanol en los EE.UU. sigue creciendo y se sostiene la demanda de proteínas desde Asia, es probable que ese rango siga en alza".

Más allá de lo que suceda con los granos, el consenso que hay en el mercado, de que el proceso inflacionario actual se mantendrá por un tiempo, y que el dólar seguirá durmiendo una larga siesta para no fogonear los precios, abre una perspectiva que, al menos en esta nueva campaña, inclinará el campo de juego a favor de los pooles.

Juan Diego Wasilevsky

Fuente:

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