29 de octubre de 2019 23:49 PM
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¿Por qué las plagas se vuelven resistentes a los insecticidas, fungidas y herbicidas?

-La resistencia es una respuesta biológica natural de las plagas que se ve aumentada por el abuso de los mismos métodos para su control. -La industria de la protección de los cultivos trabaja con agricultores, asesores e investigadores para proporcionar guías y herramientas que ayuden a su manejo en el campo.

Manejar la resistencia requiere el uso racional de las estrategias de control de plagas basado en los principios de Manejo Integrado de Plagas (MIP), que es un enfoque holístico de la agricultura sostenible para manejar las plagas a través de una combinación de medidas de control físico, cultural, biológico y químico, que sean asequibles.

El MIP combina todas las herramientas disponibles para el control de las plagas, utilizando prácticas culturales como rotación de cultivos, labranza, uso de variedad, etc.; monitoreo de cultivos, tanto de plagas como de enemigos naturales de las plagas; e intervención cuando es necesario, usando la herramienta más adecuada, asequible y ambientalmente racional. Estas pueden ser físicas, culturales, biológicas o químicas.

¿Cómo evoluciona la resistencia a los fitosanitarios?

Una pequeña cantidad de la población plaga es resistente por naturaleza a ciertos tipos de fitosanitarios. Al usarlos se controla la mayoría de la población plaga, pero el individuo sobreviviente lleva a la siguiente generación de plaga resistente. Por ello, la aplicación del mismo fitosanitario, con el mismo modo y sitio de acción de manera repetida, facilita la multiplicación de la población plaga resistente.

Si no se maneja la resistencia de las plagas, los agricultores podrían perder algunos de los beneficios asociados con el adecuado uso de fitosanitarios, donde cobra importancia que los productores sigan las instrucciones de la etiqueta de los fitosanitarios y las mejores prácticas de manejo que se han desarrollado.

Para evitar o retardar la resistencia se deben tener presente algunos conceptos básicos, tales como:

  • Usar diversas herramientas de control de plagas dentro de un programa MIP.
  • Respetar las recomendaciones señaladas en la etiqueta de los fitosanitarios: dosis, número de aplicaciones e intervalos de aplicación, entre otras.
  • Usar equipos de aplicación correctamente calibrados y boquillas apropiadas.
  • Realizar rotación de fitosanitarios con distintos modos y sitios de acción.

La Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Productos Fitosanitarios Agrícolas, Afipa, capacita en prácticas que promueven el correcto uso de fitosanitarios y su efectividad, además de la protección a la salud y el medio ambiente. Más información en www.afipa.cl

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