1 de noviembre de 2019 10:50 AM
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El interés japonés por comprar carne argentina

Una delegación del país asiático estuvo verificando la zona libre de fiebre aftosa con vacunación, con el objeto de acordar futuros envíos de este producto.

Con el objetivo de ampliar los volúmenes de exportación de carne bovina a Japón, los principales actores de la agroganadería argentina se convirtieron hace unos días en anfitriones de una delegación de funcionarios y empresarios de ese país que llegaron para evaluar la forma en que se está trabajando en el control de la fiebre aftosa con vacunación, entre otros ítems de importancia vinculados al despacho de carne a mercados internacionales. Los resultados de la visita, en una primera instancia, fueron calificados como exitosos ya que la delegación asiática tuvo la oportunidad de recorrer la sede central del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), especialmente el sector de los laboratorios, y comprobar ‘in situ” todo el proceso al que se somete la carne vacuna destinada a la exportación. Se trató de una visita de análisis y verificación de todo el sistema sanitario bovino argentino con el propósito de comprobar si la Argentina puede garantizar el envío de productos cárnicos a Japón, con la más alta calidad en salubridad.


Los asiáticos ponderaron el sistema de control que lleva adelante el Senasa y la integración que existe con el sector privado, además de la integración que también se ha establecido con los sistemas electrónicos, la trazabilidad y la información que se dispone vinculada a la comercialización de carne a distintas partes del mundo.


Después de China y otros países asiáticos, Japón se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para la industria cárnica argentina, al ser uno de los principales importadores de alimentos del mundo, con compras de productos agroindustriales por más de 80.000 millones de dólares anuales.


La apertura del mercado japonés para la carne argentina es reciente por lo que los volúmenes de exportación todavía no son muy significativos alcanzando hasta ahora unas 50 toneladas.


De todas formas este mercado representa una gran oportunidad para las exportaciones argentinas, teniendo en cuenta que en el último año las importaciones japonesas de carne bovina deshuesada (fresca o refrigerada, y congelada) superaron los 3.100 millones de dólares.


Las tratativas de encontrar nuevos mercados para las carnes locales es una tarea que debe seguir cada vez con mayor intensidad, a fin de garantizar el ingreso de divisas que la Argentina necesitará dentro de su proceso de equilibrar la economía nacional

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