4 de noviembre de 2019 13:55 PM
Imprimir

Fernández buscará seducir a un esquivo sector productivo

Es la “Argentina del Centro”, que agrupa a Mendoza, San Luis, Santa Fe y Entre Ríos.

“Argentina del Centro”. Con esa expresión, decenas de miles de usuarios coparon las redes para remarcar lo elocuente que era el mapa post electoral, con esa gran franja amarilla, el color dominante de Juntos por el Cambio, correspondiente a las provincias en las que Mauricio Macri se impuso sobre Alberto Fernández. Esa franja, conformada por Mendoza, San Luis, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, no sólo tienen en común que son las provincias donde en las urnas el macrismo terminó imponiéndose. Estos territorios conforman un corredor productivo fundamental para el campo y las economías regionales, dice una nota del sitio iProfesional.com.

“No se puede hacer una lectura totalmente homogénea, pero está claro que en las provincias donde se impuso el machismo confluyeron algunos factores en común, como el hecho de que el actual Gobierno tomó medidas impositivas en favor del agro y de las economías regionales, más allá de algunas contramarchas; a lo que sumó una agresiva política de acuerdos para la apertura de nuevos mercados internacionales, como sucedió con China, que se convirtió en el principal comprador de carne vacuna argentina”, plantea el analista Miguel Ponce, ex subsecretario de Industria.

El consultor Salvador Di Stéfano, con fuerte prédica en el Gran Rosario, coincide con el diagnóstico: “El resabio de las políticas de Cristina Fernández en esa región está latente. El temor a las consecuencias de esas políticas terminó perjudicando al Frente de Todos en las últimas elecciones”. En el período que fue de las PASO hasta las elecciones generales, “se registró una devolución masiva de bolsas de semilla de maíz, por el temor a que se incrementen las restricciones al cereal. Además, más productores sacaron seguros para el trigo, de modo de asegurarse un precio sin retenciones”. No es un dato menor, tratándose de provincias que comprenden el 40% de las exportaciones totales, principalmente por la contribución de las manufacturas de origen agropecuario. El ahora presidente electo debió sofocar “incendios” cuando estaba en plena campaña. Uno de ellos, cuando el PJ le planteó un plan para el sector rural que preveía la segmentación de retenciones y la regulación de divisas provenientes de las ventas al exterior de granos, como parte de un programa para los 100 primeros días de gobierno. Además, Felipe Solá mencionó las palabras más temidas por el agro: “Junta Nacional de Granos”, haciendo referencia así a la posibilidad de reflotar un organismo que décadas atrás impuso un control a la comercialización. Ponce agrega que, a pesar de que Fernández se consagró presidente, “igualmente va a tratar de seguir tendiendo puentes, dado que este corredor es fundamental para generar dólares genuinos para una economía que debe enfrentar grandes compromisos por la deuda”. El equipo de Fernández estudia planes para promover la industrialización y el agregado de valor a las commodities, al tiempo que estudia herramientas para mejorar el nivel de financiamiento, hoy uno de los puntos críticos por las elevadas tasas.

Fuente:

Publicidad