5 de noviembre de 2019 01:14 AM
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La regla de las 3 C, método sencillo para evaluar las heces bovinas

La revisión del estiércol de los bovinos permite obtener información sobre la salud general del hato, así como la función digestiva de las vacas y la fermentación del hato, solamente observando 3 indicadores: color, consistencia y contenido.

No hay duda que si las vacas comparten la misma dieta, sus heces deberían compartir características similares. Si el hato es muy grande, basta con observar un 10 % para empezar a extraer conclusiones.

Si se están cometiendo errores en la formulación de la dieta o si los animales están enfermos, la verificación visual de las bostas permitirá obtener datos rápidos y actuar en concordancia.

Para comprobarlo, se ha diseñado la regla de las 3 C: Consistencia, Color y Contenido. Es importante aclarar que no hay publicaciones que demuestren los efectos de la nutrición en estos 3 factores, pero la evaluación del estiércol tiene potencial como una herramienta de observación.

Consistencia

El tipo de alimentación, el contenido de nutrientes y fibra, la calidad del agua, la ingesta y la tasa de pasaje son factores que tienen un impacto en la consistencia del producto final. Por ejemplo, un menor suministro de agua o proteína produce heces más firmes.

En cambio, heces sueltas o diarrea pueden indicar consumo excesivo de proteínas o altos niveles de proteína degradable en el rumen, aunque también son un signo durante los periodos de estrés o incluso indican casos más graves que necesitan mayor evaluación.

Color

El color fecal es influenciado por el tipo de alimento, la concentración de bilis y la tasa de pasaje del alimento y la digestión. Generalmente, las heces tienen color verde oscuro cuando se alimentan con pastos.

Si consumen heno, se ven más oscuras, entre café y oliva, o amarillas si la alimentación se basa en una Ración Totalmente Mezclada (TMR). Este color resultado de combinar el grano y el forraje. En cambio, si sufre de diarrea, el color es gris, y cuando es rojizo, es síntoma de algo mucho más grave, como disentería, coccidios o micotoxinas.

Contenido

Idealmente, las muestras fecales deberían indicar una digestión y utilización uniformes de la mayoría de los alimentos y nutrientes suministrada al animal. Si hay granos no digeridos o partículas largas de forraje, es una señal de la pobre fermentación del rumen o del intestino grueso.

Si hay partículas grandes, esto indica que la vaca no está rumiando adecuadamente o que la velocidad de paso se acelera, lo cual puede ser debido a una ingesta inadecuada de fibra efectiva para estimular la rumia o mantener el pH.

De igual manera, la presencia de cantidades excesivas de moco es un indicio de inflamación crónica o lesión del tejido intestinal, posiblemente causado por una extensa fermentación del intestino posterior y un pH bajo.

El estiércol que parece espumoso o burbujeante puede indicar acidosis láctica o fermentación intestinal posterior excesiva que produce la producción de gas.

Frente a cualquier duda sobre la forma que deberían tener las bostas, consulte a un médico veterinario si tiene sospecha pues usted puede estar perdiendo dinero al ofrecer un alimento que no están aprovechando las vacas o incluso podría prevenir la muerte de sus animales

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