10 de septiembre de 2010 13:13 PM
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El maíz va a la conquista de la Patagonia

La región patagónica es escenario de la sinergia entre el sector público y privado. En Río Negro, Neuquén y Chubut, los gobiernos provinciales, empresas de semillas, productores y la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (Maizar) están tratando de impulsar el cultivo de maíz.

El objetivo de máxima es incrementar la oferta forrajera destinada a la ganadería bovina radicada en el sur del país.

Chubut dio el puntapié inicial. Esta campaña ya se estarían sembrando 200 hectáreas implantadas con maíz, cuando el promedio histórico en esa provincia era de cerca de 30 hectáreas.

Para lograr ese objetivo, el gobierno provincial puso a disposición de los productores una sembradora y picadora para hacer silaje. Las semilleras, en tanto, ofrecieron propuestas especiales de precios. Los productores, por su parte, mostraron interés por el cultivo.

Sumado a esto, el Programa de Servicios Agrícolas Provinciales (Prosap) estuvo trabajando para modernizar el sistema de riego y drenaje de la provincia, que abarca unas 100.000 hectáreas, pero donde sólo se utiliza el 10 por ciento.

Los sectores privado y público se unieron para hacerle frente a la falta de granos para alimentar a la ganadería local, integrada por 170.000 cabezas vacunas, que están distribuidas en 1.500 establecimientos.

Martín Fraguío, director ejecutivo de Maizar, consideró que las zonas de riego en Chubut “tienen un potencial enorme para producir cultivos forrajeros como alfalfa, maíz y algo de sorgo, que podrían servir para, en los meses de invierno, engordar el ganado, tanto ovino como ganadero”.
Este mismo modelo se está replicando ahora en Río Negro.

Luis Bertoia, coordinador de la Comisión Forrajes de Maizar, explicó en diálogo con Infocampo que el plan en esta provincia apunta a "favorecer el desarrollo de la zona y los productores, impulsando la implementación de prácticas que aumenten su capacidad productiva”.

El programa, en este sentido, busca contar con mayor oferta de animales terminados con destino a faena a lo largo del año. La oferta forrajera, en este sentido, no es suficiente para abastecer a la industria local, que complementa su faena con animales provenientes de otras regiones.

Teniendo como base esta situación, se trabaja para incorporar al sistema productivo cultivos que generen volumen y calidad de alimentos.

La ganadería bovina de Río Negro se concentra en el nordeste provincial, en la región conocida sanitariamente como “Patagonia Norte A”, que es libre de fiebre aftosa sin vacunación, en condición de zona buffer, por lo que sólo pueden ingresar desde el norte del río Colorado animales puros o con destino a faena.

En una primera etapa, se apuntaría a sembrar con maíz alrededor de 2.000 hectáreas. Los rindes promedios en esa provincia, según ensayos de empresas privadas, alcanzarían hasta los 15.000 kilos por hectárea. Estos números podrían ser atractivos para cualquier productor o inversor, porque además se logra una muy buena calidad de maíz.

El aumento de la oferta forrajera también es un imperativo para Neuquén. En este sentido, el subsecretario de Producción y Desarrollo Económico, Javier Van Houtte, señaló que “la ganadería neuquina tiene mucho potencial de mercado, de marca y calidad pero, para incrementar la competitividad, se tiene que lograr el aumento de la capacidad forrajera”.

"Hay que producir el alimento ganadero, si no vamos a ser dependientes de los costos de fletes del maíz que produzcan en otras zonas”, añadió el funcionario provincial durante una jornada de capacitación en cultivo de maíz para productores de esa zona, que se realizó a principios de este mes

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