14 de noviembre de 2019 10:38 AM
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Ganadería: el Chaco deberá ajustar e impulsar su desarrollo

Con un stock de 40 millones de cabezas de ganado bovino en el país, surgido de los datos del último Censo Nacional Agropecuario, ¿cómo juegan las provincias del litoral, en especial el Chaco, que aún no puede superar los 5 millones?, fue la pregunta que disparó un debate entre productores locales.

Para Carlos Guido Ruiz, que tiene ganadería tanto en Santiago del Estero como en el oeste chaqueño, “el ganado de cría es un capital que evoluciona tranqueras adentro, mediante la retención de hembras nacidas en los propios campos, para lo cual el negocio debe ser de mediano a largo plazo”. 

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Daniel Fontana, de General San Martín, opinó que tener entre 2.500.000 y 2.700.000 cabezas no es un problema de stock, el problema es la baja productividad del stock. “Si con esa cantidad de cabezas tenemos serios problemas nutricionales y sanitarios que logro solo un 50% de producción no me quiero imaginar qué pasaría con el doble de población bovina” indicó.

“No tenemos un plan de desarrollo ganadero en el país”

Si queremos desarrollar la ganadería como país debemos pensar en la exportación en cualquiera de sus formas, como carne y como animales en pie, dicen algunos productores de la región.

La realidad -agregan otros- es que no tenemos un plan estratégico de desarrollo ganadero como país y menos aún como provincia.

Otros, en tanto, consideran que con el contexto que tenemos en el país, habrá que esperar cambios de rumbo “y que de verdad, no en los discursos,  tengan a la producción y el trabajo como herramientas principales”.

“Se necesitan reglas claras y de largo plazo, para saber en qué se debe invertir. Líneas de crédito accesibles y de largo plazo. Creo que es fundamental que el Estado realice las obras de infraestructura necesarias para el correcto manejo del agua”, expuso el productor Carlos Kuzmak, de Villa Ángela.

A todo ello, se analiza a modo de sugerencia para las próximas autoridades de gobierno que la actividad privada a través de sus instituciones debería con participación y perseverancia lograr interactuar con el Estado para definir políticas de largo plazo que permitan el crecimiento de la actividad, señalan.

Suman que para ello el Estado debería fijar reglas claras que permitan tener un horizonte de largo plazo y sostenible en el tiempo.

Impactante baja de 25% en la cantidad de productores

En un artículo firmado por Susana Merlo, se hace referencia a la impactante baja de un 25% de productores agropecuarios en la Argentina. Señala el artículo que las previsibles sorpresas del Censo Agropecuario que después de 17 años dio a conocer el revalorizado Indec de Jorge Todesca tuvieron su clímax en el dato de 25% de caída que volvió a registrar la cantidad de productores agropecuarios, que pasaron de 330.000 en 2002 a 250.880 el año pasado.

La cifra, que ratifica una tendencia mundial, es, sin embargo, más fuerte que en otras regiones y respalda también la tendencia a la concentración que se está dando en el país, entre otras causas, por la fuerte y creciente presión impositiva que obliga a aumentar la escala, lo que también se viene registrando desde fines de los 80. Acompañado, incluso, por el generalmente esquivo titular de Hacienda, Hernán Lacunza, y el de Agricultura, Luis Miguel Etchevehere, un distendido Jorge Todesca hizo la presentación del trabajo destacando, especialmente, el aporte de Roberto Bisanc y su equipo.

A su vez, Lacunza le hizo un reconocimiento a Todesca “por haber recuperado” el estratégico Indec, todo frente a un auditorio ecléctico, con lógica presencia de muchos dirigentes gremiales (Daniel Pelegrina, Dardo Chiesa, Carlos Achetoni, etc.), pero muy pocos agroindustriales, y algunos legisladores, tanto del sector, como Ricardo Buryaile, que ahora vuelve a la Cámara, como Facundo Suárez Lastra. La magnitud del trabajo quedó de manifiesto en los 206,7 millones de hectáreas relevadas, en las que se censaron 250.881 explotaciones agropecuarias (EAP), de las cuales solo 222.000 mostraban límites definidos. Otro dato interesante es que de la extensión relevada, 33,18 millones de hectáreas corresponde a superficie incautada con algún cultivo (incluyendo pasturas perennes 11%, anuales 11% y 69% cultivos anuales).

Por otra parte, se relevaron también 40,41 millones de cabezas bovinas (que al igual que la entidad de productores, muestra una fuerte caída respecto de 2002); 8,6 millones de ovinos; 2,57 millones de caprinos; 3,6 millones de cerdos y menos de un millón de yeguarizos, todo al 30 de junio. Otro dato interesante resultó de las 37.780 máquinas acondicionadoras de forrajes, frente a las 74.956 sembradoras; 23.475 cosechadoras y algo más de 200.000 tractores. Al respecto se estimaron en más de 68 millones de hectáreas los servicios con maquinarias agrícolas contratadas con un llamativo total de más de 31.000 contratistas. Los datos provocaron comentarios inmediatos que obligarán a consolidaciones a medida que se analicen en profundidad (en especial, con otras áreas de Gobierno, y organizaciones comerciales como las Bolsas), debido a las “diferencias” con las cifras que se barajaban hasta ahora.

En los últimos días ocurrieron, además, cantidad de otras cosas, como el aumento a $8.574 de la prestación por desempleo que determinó el Renatre (Registro Nacional de Trabajadores Rurales) a partir del próximo diciembre, la reunión que la Bolsa de Comercio de Rosario le brindó al periodismo donde se conoció “informalmente” al sucesor de Alberto “Beto” Paduán que asumirá antes de fin de mes, Daniel Nasini, o la inauguración de un nuevo frigorífico ovino en Misiones, dando cuenta del retorno de la actividad con lanares al Litoral norte.

Fuente: diarionorte.com

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