25 de noviembre de 2019 12:08 PM
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Productores se reúnen para “defender la República” y enfrentar “la demonización” del agro: Ya se los demoniza

CompartiremailFacebookTwitterLa tapa del diario filo-kirchnerista Tiempo Argentino de este domingo muestra la estrategia de un sector político del nuevo oficialismo para recrear los tiempos violentos que tanto daño la han hecho a la Argentina y a sus habitantes, de todos los signos políticos. Dice la noticia principal que “el macrismo apuesta al sector rural para condicionar a […]

La tapa del diario filo-kirchnerista Tiempo Argentino de este domingo muestra la estrategia de un sector político del nuevo oficialismo para recrear los tiempos violentos que tanto daño la han hecho a la Argentina y a sus habitantes, de todos los signos políticos. Dice la noticia principal que “el macrismo apuesta al sector rural para condicionar a Alberto”, y luego alude a la reunión fundacional de un grupo de productores que se denomina “Guardianes de la República”, y que estaría amenazado al presidente electo Alberto Fernández con “salir a cortar las rutas” en caso de que no le gusten las medidas que se tomen, especialmente en materia de suba de las retenciones.

La noticia tiene algunas cosas que son ciertas y otras no lo son tanto, pues están cargadas de subjetividades. El título, en este contexto, parece destinado a forzar una sobreactuación que permita al nuevo gobierno ponerse en el lugar de víctima aún antes de asumir. Y antes de elevar la presión tributaria sobre el sector por vía de un aumento de los derechos de exportación, que hoy están en 25% para la soja y entre 4 y 7% para el resto de los productos de la canasta agroexportadora.

Lo cierto es que este sábado se realizó en Córdoba la reunión fundacional de un nuevo grupo llamado “Campo + Ciudad”, que no tiene en sus filas a los dirigentes agropecuarios más ligados con el macrismo sino que más bien está formado por grupos de los llamados “productores autoconvocados” que comenzaron a reunirse (especialmente en la rotonda de acceso a Crespo, en Entre Ríos), los fines de semana después de la victoria peronista en las PASO y luego movilizaron durante la marcha del 19 de octubre a favor de Mauricio Macri.

La mayoría de estos productores reniega del rol actual de la Mesa de Enlace, por lo cual mal pueden estar representando a todo el sector rural. Tampoco son tantos: en el plenario de Córdoba participaron “casi cien personas provenientes de la provincias de Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis, Santiago del Estero, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.

Una falsedad es que estos productores estén llamando abiertamente a una protesta ni bien asuma el gobierno de Alberto Fernández, el próximo 10 de diciembre.

Bichos de Campo llamó a una de sus principales promotoras, la presidenta de la filial Crespo de Federación Agraria, Mariela Gallinger, quien viajó a Córdoba con otros cuatro productores entrerrianos (foto), para preguntarle si en la reunión se habló de la posibilidad concreta de cortar rutas o algo por el estilo.La dirigente contestó que no descartaría esa posibilidad pero siempre en el caso de que el nuevo Gobierno vuelva a aplicar políticas intervencionistas como las que desencadenaron en el conflicto histórico de 2008, como las retenciones móviles o el cierre de las exportaciones de carne o trigo.

“En la reunión no se mencionó cortar las rutas en ningún momento, por lo menos en esta reunión. Lo que si (propiciamos es) estar al costado de las rutas con nuestros tractores o nuestra presencia, que es el símbolo de que el campo está de pie, no tranqueras adentro. Tener los tractores al costado, eso sí es un símbolo que nosotros vamos a mantener. Todo depende de lo que se le ocurra hacer, si volver es dañar a los productores, veremos. Pero depende de la actitud que ellos tengan, que puede ser de contención, de entendimiento, de diálogo, de consenso, esos tractores se pueden volver al campo”, aclaró Gallinger.

El documento que surgió de la reunión de Córdoba tampoco tiene un tono belicoso sino todo lo contrario. “Entre los temas abordados, se destaca la necesidad de fortalecer el vínculo entre los productores agropecuarios y el resto de la sociedad, combatiendo la desinformación y la demonización alentada desde algunos sectores políticos”, afirma el comunicado de prensa de Campo + Ciudad, conocido horas antes de la tapa de Tiempo Argentino.

El bloque de productores rebeldes con sus entidades tradicionales informó que en la reunón “también se propuso una agenda de temas relevantes para incentivar a las economías regionales”, que incluye la continuidad del Plan Belgrano, la concreción del corredor bioceánico, la creación de valor agregado en origen, y la creación de hidrovías y zonas francas que permitan disminuir los costos logísticos.

“Se señaló la importancia de establecer un diálogo con Cancillería para que la conservación y apertura de mercados de exportación tenga el estatus de política de Estado. Es fundamental sostener el Mercosur y avanzar en el tratado de libre comercio entre éste y la Unión Europea”, sugirieron estos productores de cara a la relación con el nuevo gobierno de Alberto.

Por supuesto, como cualquier otro sector de productores, hubo en Córdoba una rechifla generalizada contra la posibilidad de que se decida una suba de las retenciones. En este punto, dice el comunicado, “el consenso fue total: los integrantes de Campo + Ciudad se oponen enérgicamente al sistema de retenciones, sea directo o “encubierto”, como el desdoblamiento del tipo de cambio u otras medidas distorsivas”. En el mismo sentido, se reclamó que disminuya la presión fiscal sobre el sector, ya que se verificó que cuando eso se decidió “permitió una mayor inversión en tecnología y un aumento de la producción (con el consiguiente impacto en la recaudación y en el empleo)”.

“Aumentar las retenciones no sólo perjudicará a los productores agropecuarios, sino a las millones de familias que se benefician, directa o indirectamente, de la actividad”, dijeron desde este sector de autoconvocados, cuyo lema es tratar de ser “guardianes de la República”.

Ningún término parece más inofensivo que ese: guardianes de la república. O más peligroso, dependiendo de cómo sea utilizado.

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