3 de enero de 2020 02:05 AM
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Las lluvias son insuficientes y la falta de humedad afecta la siembra

La situación comienza a tornarse crítica.

El agro del Noroeste ha quedado fuera de juego. Según pronosticó el presidente de la Asociación Civil de Productores Agrícolas y Ganaderos del Norte (Apronor), Osvaldo Martín, la falta de humedad registrada en diciembre, que dejó pasar la fecha óptima de siembra; el bajo rendimiento por hectárea del grano norteño en relación con la zona núcleo del país y el aumento de la presión impositiva les generarán pérdidas a los productores de la región durante la próxima temporada.

Este es el diagnóstico que deberá atender el próximo martes el ministro de Agricultura de la Nación, Luis Basterra, cuando se reúna con los integrantes de la Mesa de Enlace NOA-NEA.

“En algunos lugares donde no ha llovido nada la situación se ha tornado crítica”, alertó el presidente de la Sociedad Rural, Sebastián Murga. “La seca ha sido importante y se está al límite, aunque yo no quisiera todavía hablar de pérdidas”, afirmó.

Hacia el este no llovió

De acuerdo con los datos que brindó Murga, en algunas zonas ha llovido poco o nada: en La Tablada, por ejemplo, cayeron apenas 11 milímetros entre el 30 de diciembre y el 1 de enero; en El Puesto, tan solo ocho. “Las precipitaciones de los últimos días han caído sobre el pedemonte, cerca de la ciudad -detalló Martín-. Hacia el este no llovió”.

Mientras tanto, las siembras vienen muy atrasadas. Murga transmitió que hay productores que sembraron apenas el 20 % de sus hectáreas. Otros no han sembrado nada y algunos agricultores que lo hicieron con humedad hace 40 días ahora necesitan agua con urgencia. “La soja, en Tucumán, debe sembrarse hasta entre el 10 y el 15 de enero; si no, los rendimientos bajan. Así que ya estamos en una fecha límite”, explicó el titular de la asociación de ruralistas.

No queda alternativa

El presidente de la delegación tucumana de la Federación Agraria Argentina, Miguel Pérez, recordó que aún cuando la cosecha no vaya a ser rentable, la inversión ya está hecha. “Si llueve, el productor sembrará -aseveró-. Ya corrimos los riesgos: está la semilla, está el suelo preparado, está el fertilizante, está el herbicida, está la hipoteca. No nos queda otra alternativa: con lo poco que llovió, ya hemos visto moverse las máquinas. Si ayuda el tiempo y el rendimiento cultural es más o menos importante, alcanzará para cubrir los costos”.

Fuente: La Gaceta

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