8 de enero de 2020 10:49 AM
Imprimir

Diálogo productor-frigorífico

Paraguay sigue siendo uno de los mayores exportadores de carne del mundo, pero el año 2019 no fue de los mejores. El vicepresidente primero de la ARP, doctor Manuel Riera, habla de una necesidad de diálogo entre productores y frigoríficos.

Yo creo que todo lo que tenga que ver con el rubro de alimentos tiene un pronóstico favorable a futuro. El mundo necesita comer, y sigue creciendo, y los países que tienen las condiciones para producir alimentos: tierra, agua y luz son los que podemos cubrir esa necesidad, frente a una demanda siempre insatisfecha de alimentos, entre ellas, de carne, dijo el doctor Riera a la consulta de cómo ve el futuro del sector cárnico

El problema que debemos resolver en nuestro país no tiene que ver con la eficiencia, ni con la calidad, ni con la capacidad de producción, pues tenemos demostrado que se le puede sacar rentabilidad de una u otra forma a la producción de la carne. El problema que debemos resolver es una cuestión de mercado: tenemos 70 mercados habilitados, pero solo usamos unos pocos principales: Rusia, Chile, Israel, Brasil, Taiwán y Vietnam. El resto lo repartimos en mercados que no compran en un volumen que pueda favorecer mucho a los productores, expresó.

Instituto de la Carne

Intentamos crear el Instituto Paraguayo de la Carne, porque estamos convencidos de que las cosas se miden por los resultados, y todos los países que están a la vanguardia en venta de carne –Brasil, Argentina, Uruguay, Australia y EE.UU.– tienen instituciones públicas o privadas que generan la información para promocionar su producto. Nadie compra carne paraguaya solo porque es la más rica del mundo. Nosotros tenemos que crear una forma institucional de promocionarla y de garantizar toda la cadena, desde su inicio hasta que llega a la mesa del consumidor, acotó el directivo de la ARP.

El doctor Manuel Riera expresó que todos los técnicos y profesionales del área que llegaron a nuestro país para dar charlas sobre la comercialización de la carne a nivel internacional siempre señalaron que “si vengo a comprar carne de Paraguay, quién me certifica que es una buena carne. Necesito una institución que me certifique que lo que estoy llevando es efectivamente lo que me han ofrecido”.

Si nosotros queremos avanzar en la materia y vender carne certificada y tipificada, tenemos que lograr en algún momento un instituto que certifique nuestros productos.

Calidad y no cantidad

Debemos aspirar a la calidad, pero no podemos ignorar la cantidad, pues todos exigen calidad, pero también cantidad. A la Unión Europea solo vamos con 5 cortes. Sin embargo, países como Rusia y China son mercados interesantes porque compran toda la vaca. Brasil, por ejemplo, lleva solo picaña.

Con 14 millones de cabezas, podemos competir contra 250 millones de cabezas que tiene Brasil, pero apostando a la calidad.

El tema precio que reciben los ganaderos por sus animales de parte de los frigoríficos es un problema que debemos resolver cuanto antes. Somos parte de la cadena de valor de la carne, aunque, al igual que los consumidores, somos tomadores de precio, mientras que los frigoríficos están en la intermediación, pero son ellos los que venden el producto final, marcando las pautas.

Dialogar para salir a flote

Necesitamos ponernos de acuerdo en qué es lo que vamos a hacer. No podemos pelear entre productores e industriales, ya que los industriales necesitan tanto de nosotros como nosotros de ellos. Tenemos más razones para sentarnos a ponernos de acuerdo que para pelearnos.

Ambas partes estamos interesadas en sacarle el mayor provecho a nuestro negocio; es natural que cada uno lleve agua a su molino, pero para ello intentemos ponernos de acuerdo en lo básico: qué tipo de carne producir, cómo vamos a promocionar, cómo vamos a tipificar, qué vamos a trazar, concluyó diciendo con aire de confianza en el futuro.

Fuente: ABC

Publicidad