29 de enero de 2020 19:14 PM
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Lombrices de tierra

Desde hace más de 5.000 años que se conocen los beneficios de las lombrices. Algunas de sus propiedades son la de mejorar la estructura del suelo, reciclar materia orgánica y, en la alimentación animal por su proteína de alto valor biológico

En la actualidad, se conocen más de 6.000 especies diferentes, pero la más conocida es la Lumbricus terrestres o lombriz de tierra, que además de producir humus muy utilizado en horticultura proporciona una importante cantidad de proteína que se utiliza en nutrición animal por su alto valor biológico, es decir, muy rica en aminoácidos indispensables.

Las lombrices son animales invertebrados, hermafroditas y depositan sus huevos en una cápsula llamada cocón para protegerlos. Si bien es cierto que estos animales son conocidos desde la antigüedad, su trabajo en cautiverio para obtener mayores beneficios agronómicos es bastante reciente.

La especie más estudiada para el efecto ha sido la Eisiena foetida, también conocida como lombriz roja californiana, que tiene cualidades muy interesantes para ser manejada en producción intensiva. Esta lombriz es fuerte y resistente, se adapta con mucha facilidad a un gran espectro de suelos y climas, además, es dócil y se mantiene dentro del área en que se la trabaja.

Este tipo de lombriz se alimentan vorazmente; ingiere un gramo de basura orgánica al día, llegando a consumir el 90% de su peso en un solo día. El 40% lo utiliza para vivir, el resto se convierte en humus; se alimenta de todo tipo de desechos orgánicos, y transforma con mucha rapidez lo que consume en un buen fertilizante para todos los cultivos.

De la lombriz se pueden obtener diferentes productos, entre los que encontramos, el humus solamente o la extracción de las lombrices adultas, que ya no sirven, y se la transforma en materia proteica para la alimentación animal.

Se utiliza la harina lombriz en forma directa como fuente proteica en la cría de cerdos o aves, produciendo una proteína de muy buena calidad por sus aminoácidos, sobresaliendo entre ellos la lisina, muy buena para el período de crecimiento y desarrollo de los animales. Es muy útil cuando se utiliza la mandioca seca o popí, como fuente de energía, ya que esta tiene deficiencia en este aminoácido indispensable.

Si las lombrices se secan adecuadamente para no dañar sus propiedades, se hace una harina de lombrices y se puede obtener un producto de alto contenido proteico, con 70% de proteína bruta.

En ensayos realizados en pollos parrilleros y alimentados con harina de lombriz, se lograron mayores rendimientos con respecto a aquellas aves alimentadas con harina de carne en la misma proporción, aumentando la conversión alimentaria en un 13%.

La lombricultura es una buena y efectiva alternativa para reciclar la basura orgánica de los hogares, producir humus para la agricultura, lombrices para pesca y harina para la alimentación animal. Si se hace un trabajo de lombricultura en 1.000 m², se pueden producir 200 toneladas de humus y obtener 240.000.000 de lombrices.

La lombricultura es una buena alternativa para el pequeño productor.

“La educación es la base del desarrollo de las comunidades. p.m.g.”.

Fuente: ABC

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