1 de febrero de 2020 22:44 PM
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Claves para controlar la brucelosis en los rodeos de cría

La enfermedad provoca graves pérdidas y no se puede confiar sólo en la vacunación.

La brucelosis es una enfermedad infectocontagiosa causada por bacterias del género Brucella que produce trastornos en el sistema reproductivo ocasionando pérdidas económicas en la producción ganadera, especialmente en el rodeo de vacas lecheras.

En un artículo técnico, el veterinario Víctor Vanzini (INTA Rafaela) advierte que las mayores pérdidas se producen debido a los abortos o muertes perinatales, pérdidas de lactancias de las hembras infectadas, aumento de la tasa de reposición por venta anticipada, retenciones de placenta luego del aborto o parto, sumado al consecuente gasto en medicamentos y atención profesional.

El plan de saneamiento de la brucelosis en un establecimiento apunta a cortar el ciclo de la enfermedad: para lograrlo es preciso tratar de evitar el aborto o nacimiento de terneros de vacas infectadas junto a hembras sanas.

“La transmisión de la brucelosis se produce principalmente por el contacto de un animal susceptible con materiales (abortos, restos de placenta y fluidos uterinos u otros elementos contaminados), procedentes de una hembra infectada”, explica Vanzini.

El principal problema para controlar la enfermedad es que la protección que confiere la vacuna contra la infección y el aborto es parcial. El nivel de resistencia inducido por la vacuna es inversamente proporcional al número de Brucella de campo al que está expuesto el animal. Esto significa que si en el medio ambiente existe un elevado número de organismos, un animal vacunado puede enfermar e incluso abortar.

“Por lo tanto adquiere relevancia la implementación de medidas complementarias para reducir la diseminación de Brucella”, destaca el veterinario del INTA.

Otra medida clave es el diagnóstico precoz, que está dirigido a identificar y aislar a las vacas infectadas para reducir la probabilidad de que aborte junto a otras sanas. El feto y materiales de un aborto, o los líquidos expulsados durante el parto normal de una vaca infectada, constituyen la principal fuente de infección y diseminación de Brucella.

“En ganado de carne con servicio estacionado, se recomienda realizar como mínimo un control serológico al momento de realizar tacto rectal para el diagnóstico de preñez”, recomienda Vanzini.

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