21 de febrero de 2020 10:57 AM
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Un mes sin carne por el planeta: reto vegano para combatir el cambio climático

En pleno auge del vegetarianismo y el veganismo, llega el Veggie Challenge, el Reto Vegano que propone dejar de consumir carne durante un mes para ayudar a combatir el cambio climático Ya se han apuntado al reto 166.000 personas, que cambiarán su dieta en beneficio del planeta desde el próximo 1 de marzo

No comer carne podía parecer una excentricidad hasta hace unos años. Pero de un tiempo a esta parte, está de moda. En algunos casos por convicción propia, en otros por pura imitación de famosos o influencers, y en los casos más recientes por concienciación ambiental, es decir, por poner un granito de arena en la lucha contra el cambio climático. Y ello a pesar de que son muchos sus detractores. “Somos omnívoros, llevamos millones de años comiendo carne, la necesitamos”, insistía en NIUS ayer mismo un experto. Médicos y nutricionistas recuerdan la importancia de la carne en una dieta equilibrada y los riesgos para la salud que conlleva eliminarla, aunque se haga en beneficio del planeta.

Pero ¿qué tiene que ver el consumo de carne con el cambio climático? Si atendemos a la huella ecológica que genera su producción y consumo, tiene mucho que ver. Las emisiones del sector ganadero representan nada menos que el 14% del total. Hablamos de explotaciones industriales de ganadería intensiva, en su mayoría. Según Greenpeace, esta ganadería por sí sola emite ya tantos gases de efecto invernadero como todo el transporte mundial.

A esto hay que añadir, además, la deforestación que provoca el cultivo intensivo de piensos o las emisiones indirectas que genera el transporte de esos piensos, de los animales o la exportación de la propia carne. Su producción y consumo contribuye, por tanto, no sólo al cambio climático, también a la pérdida de biodiversidad y al derroche de agua, un recurso cada vez más escaso en el planeta, explican los ecologistas.

Recetas, consejos y apoyo psicológico para superar el reto

En este contexto surge el Reto Vegano (Veggie Challenge). Una iniciativa que promueve el cambio de dieta durante un mes con beneficios claros para el que se apunte, pero no sólo. “Es mejor para tu salud, mejor para el planeta y mejor para los animales”, explican desde ProVeg International, la organización que ha lanzado la campaña. Una organización cuyo objetivo es “reducir el consumo mundial de animales en un 50% para el año 2040”.PUBLICIDAD

El reto arranca el 1 de marzo . A partir de ese día, recibirá consejos de una nutricionista, recetas diarias y hasta apoyo psicológico por parte de un coach personal para no desfallecer si, pasados unos días, se le empieza a hacer duro no comerse un chuletón. Ya hay más de 166.000 personas que se han apuntado y los organizadores esperan alcanzar las 400.000. 

El reto tiene tres categorías, según el compromiso que cada uno quiera asumir: pasarse a la dieta vegana, a la vegetariana o reducir el consumo de carne a la mitad. Y en cada categoría, se recibe información a diario sobre la contribución ambiental del que asume el reto: “cuánto CO2 dejas de emitir, cuánta agua y tierra estás ahorrando y cuántos animales estás salvando”. Todo ello, debidamente cuantificado para animar a seguir adelante.

Dieta sin carne en las “Ciudades Bien Alimentadas”

Este reto llega ahora, no por casualidad. Reducir el consumo de carne se ha ido convirtiendo en tendencia en los últimos años. Aunque vivimos en una sociedad esencialmente carnívora, cada vez son más las personas, o incluso las empresas o instituciones, que se plantean reducir su consumo por motivos éticos, ambientales o de salud.

El pasado octubre, en Copenhague, se firmó la “Declaración de Ciudades Bien Alimentadas”, una cumbre de alcaldías a la que asistió Barcelona, que firmó el documento. Catorce ciudades del mundo (algunas tan importantes como Londres, Los Ángeles, París o Tokio) se comprometían a combatir la crisis climática reduciendo el consumo de carne de sus habitantes a los 300 gramos por persona a la semana.

La idea es que, poco a poco, se vayan sumando más ciudades a esta red. En España, de momento, no ha ocurrido. Seguimos siendo el segundo país de Europa con el mayor consumo de carne por persona al año. Mientras, en Barcelona, la tendencia es clara. El ayuntamiento acaba de proponer una nueva dieta para los comedores escolares de la ciudad, con menos carne roja y más proteína vegetal. El objetivo, según explican ellos mismos: “mejorar la salud de los niños y combatir la emergencia climática”.

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