26 de febrero de 2020 10:54 AM
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Diagnóstico de la Eeaoc: detectan roya asiática en la actual campaña de la soja tucumana

CompartiremailFacebookTwitterEl laboratorio de la sección Fitopatología de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) diagnosticó, por primera vez en Tucumán durante la actual campaña, la presencia de roya asiática en la soja. La enfermedad, causada por el hongo Phakopsora pachyrhizi, constituye desde hace varios años un factor de preocupación para los productores de la provincia […]

El laboratorio de la sección Fitopatología de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) diagnosticó, por primera vez en Tucumán durante la actual campaña, la presencia de roya asiática en la soja. La enfermedad, causada por el hongo Phakopsora pachyrhizi, constituye desde hace varios años un factor de preocupación para los productores de la provincia y de otras zonas agrícolas del país. 

El carácter explosivo de sus epidemias y las importantes pérdidas registradas en varios países hacen que el control de la patología sea especialmente considerado dentro del esquema general de manejo del cultivo. 

Según Daniel Ploper, Victoria González y Sebastián Reznikov, la enfermedad se detectó el miércoles en un lote comercial de soja de La Virginia (Burruyacu). Ayer se detectó otro caso en Monte Redondo (Cruz Alta) y el también el miércoles se había detectado en la localidad de Piquete Cabado, en Anta, Salta. 

Respecto de campañas anteriores, se trata de la detección más temprana de roya asiática que se haya registrado en zonas sojeras de Tucumán desde su aparición. La situación resulta grave, debido a que una importante proporción de la soja fue sembrada durante el mes pasado, con lo que esos cultivos aún se encuentran en estados reproductivos tempranos. 

Según registros históricos, las condiciones ambientales para marzo y abril favorecen la manifestación de la mayoría de las llamadas enfermedades de fin de ciclo y de la roya de la soja, en casi toda la región. Bajo condiciones favorables -tiempo fresco y húmedo-, la enfermedad puede progresar en apenas tres semanas desde una infección inicial a una del 90%. 

El nivel de pérdidas dependerá del momento de ocurrencia de la plaga y del progreso de la epifitia, que estará en función de las condiciones ambientales. 

La detección temprana de la roya permite encarar oportunas medidas de manejo. El control químico es la estrategia más utilizada en la actualidad; se recomiendan aplicaciones de fungicidas al follaje apenas se detecten los primeros síntomas. Con estas aplicaciones se busca reducir la carga de esporas en las hojas inferiores y proteger las hojas medias y superiores. 

La sección Fitopatología de la Eeaoc continúa a disposición de los productores para consultas sobre la enfermedad.

Fuente: La Gaceta

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