27 de febrero de 2020 00:52 AM
Imprimir

Smart farming: la tecnología que nos llega

La lista de conceptos tecnológicos con los que el sector se debe familiarizar es amplia: Blockchain, el internet de las cosas, la inteligencia artificial, algoritmos y un largo etcétera. Este futuro ya está aquí, ha llegado para quedarse y marcará una diferencia en la competitividad de las granjas.

La tecnología avanza imparable y es vital aprovechar los beneficios que pueda ofrecernos.

¿Qué tecnologías están disponibles o en desarrollo avanzado?

Esta lista está muy lejos de ser exhaustiva ya que no dejan de surgir empresas y aplicaciones trabajando en esta área. Tecnologías desarrolladas para otras áreas (humana u otras especies) buscan su camino para aplicarse en las granjas de porcino.

Sensores para monitorizar variables ambientales como la humedad, temperatura, amoníaco, CO2, polvo, etc. También hay sensores de pesaje de silos, consumo de agua, temperatura de neveras de conservación de dosis, funcionamiento de equipos, etc.

Cámaras (2D y 3D) que toman imágenes para facilitar tareas que van desde contar animales, hacer estimaciones de su peso, valorar su patrón de movimiento para detectar problemas como cojeras o animales anormalmente inmóviles, así como comportamientos agresivos del tipo identificación de peleas, mordeduras de flanco o de cola.

Figura 1: Análisis de imagen para detectar comportamientos entre los cerdos: (a) Normal: caminando solo; (b) Normal: caminando juntos (c) Agresión: pelea cabeza-cabeza y (d) Agresión: persecución. Fuente: Lee et al. 2016.
Figura 1: Análisis de imagen para detectar comportamientos entre los cerdos: (a) Normal: caminando solo; (b) Normal: caminando juntos (c) Agresión: pelea cabeza-cabeza y (d) Agresión: persecución. Fuente: Lee et al. 2016.

Micrófonos para la monitorización automática de las toses, así como la evaluación de vocalizaciones en relación con el estrés (p.e.lechones siendo aplastados).

Figura 2: Ejemplo de monitorización continua de toses en un cebadero con episodios clínicos de influenza y Micoplasma. Fuente: Polson et al. 2018.
Figura 2: Ejemplo de monitorización continua de toses en un cebadero con episodios clínicos de influenza y Micoplasma. Fuente: Polson et al. 2018.

Acelerómetros que monitorizan la actividad del animal. El objetivo es monitorizar el tiempo de reposo y de actividad y relacionarlo con procesos patológicos y/o fisiológicos, por ejemplo poder predecir el parto mediante un acelerómetro incorporado en el crotal auricular.

Elementos para medir la temperatura del animal: el objetivo es poder obtener información relevante mediante la monitorización permanente o rápida y precisa de la temperatura de el/los animales ya que una variación significativa puede estar asociada al inicio de problemas patológicos, reacción a la vacunación o a cambios fisiológicos. La monitorización de la temperatura en verracos es habitual en muchos centros de inseminación como elemento diagnóstico precoz. Existen sensores de temperatura en contacto con la piel, así como mediante el uso de cámaras de infrarrojos.

Figura 3: Imagen termográfica tomada mediante un dispositivo FLIR conectado a un Smartphone. Fuente: Ramis el al. 2017
Figura 3: Imagen termográfica tomada mediante un dispositivo FLIR conectado a un Smartphone. Fuente: Ramis el al. 2017

Realidad virtual utilizada como herramienta de formación y para acercar el sector al consumidor.

Robots utilizados para tareas como por ejemplo el lavado de las instalaciones o los camiones. La tecnología puede ayudar a reducir tareas físicamente pesadas, rutinarias y poco motivadoras y mejorar las condiciones de trabajo y la percepción del mismo para atraer y retener talento. No podemos olvidar que uno de los desafíos del sector en muchas áreas es el personal.

Figura 4: Robot para el lavado de camiones. Fuente: Swinerobotics
Figura 4: Robot para el lavado de camiones. Fuente: Swinerobotics

En la mayoría de ocasiones, las soluciones prácticas que se implementan en granja consisten en una combinación de varios elementos. Por ejemplo micrófonos que mediante inteligencia artificial son capaces de identificar los gritos de los lechones si son aplastados y enviar una vibración a un sensor colocado en la cerda para hacer que esta se levante.

Distintos abordajes de un mismo problema

La tecnología plantea herramientas distintas encaminadas a un mismo objetivo.

Sistemas de identificación animal: la identificación rápida e inequívoca de los animales es básica para una correcta recogida y análisis de datos y para poder proporcionar un cuidado individual. Esta identificación es indispensable para multitud de procesos como la asignación de la dieta, el establecimiento del pedigrí, la trazabilidad de dosis en centros de IA, la trazabilidad de los animales medicados y tantísimos otros. Podemos hablar de:

  • RFID (identificación por radio frecuencia). Los conocidos “chips” que permiten la identificación en las máquinas de alimentación electrónica o el registro de medicación inyectable aplicada al animal mediante jeringas que disponen de lector.
Figura 5: Alimentación electrónica de cerdas mediante uso de RFID. Fuente: Nedap
Figura 5: Alimentación electrónica de cerdas mediante uso de RFID. Fuente: Nedap
  • Reconocimiento facial en cerdos aprovechando el fuerte desarrollo que se hace de esta tecnología para humanos.
  • Reconocimiento de imágenes que identifican y permiten la lectura de los números del crotal, etc.
Figura 6: Reconocimiento facial aplicado a porcino. Fuente: Hansen et al. 2018
Figura 6: Reconocimiento facial aplicado a porcino. Fuente: Hansen et al. 2018

Sistemas para la evaluación de cojeras: las cojeras son un problema productivo y de bienestar del animal. La tecnología plantea distintos enfoques para monitorizar esta condición:

  • Evaluar la presión que cada pata ejerce sobre una superficie a lo que se puede añadir otros elementos como tiempo de apoyo, longitud de la zancada o el patrón de cambio de peso de una extremidad a otra.
Figura 7: Sistema SowSIS. Las 4 patas se pesan independientemente para monitorizar la existencia de cojeras. Fuente: isense.farm
Figura 7: Sistema SowSIS. Las 4 patas se pesan independientemente para monitorizar la existencia de cojeras. Fuente: isense.farm
  • Evaluar los datos de los acelerómetros ya que los animales con cojera tienden a moverse menos y con una cadencia más irregular.
  • Análisis de imágenes de vídeo evaluando el patrón de la marcha o la presencia de lesiones en los cascos.

Mejoras en la bioseguridad: Sistemas de geovallado que permiten controlar quién entra y sale del recinto. También se pueden monitorizar los movimientos del personal entre las distintas áreas así como validar, autorizar y registrar automáticamente el acceso a la granja en función de unas premisas dadas (tiempo de vacío, proveedor autorizado, etc).

Sistemas para facilitar el registro, envío y consulta de datos en la granja que van desde bolígrafos digitales hasta aplicaciones de uso sencillo y disponibles en el móvil que permiten la anotación y envío de los datos relevantes de la granja.

Las granjas generan diariamente una gran cantidad de información. La incorporación de los datos procedentes de sensores, datos individuales de consumo, nivel de actividad, temperatura, peso, etc. multiplica exponencialmente la cantidad de información recogida. Esta información es extremadamente valiosa, pero sólo si se toma de forma precisa, se analiza correctamente y se presenta de forma que permita la toma de decisiones por parte del personal.

La lista de conceptos tecnológicos con los que el sector se debe familiarizar es amplia: Blockchain, el internet de las cosas (IoT), la inteligencia artificial, algoritmos y un largo etcétera. Este futuro ya está aquí, ha llegado para quedarse y marcará una diferencia en la competitividad de las granjas.

Fuente: tres3tres

Publicidad