1 de marzo de 2020 01:20 AM
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“¿Vacunamos correctamente?”

En este artículo, desde la cooperativa palentina AGROPAL, se ofrecen una serie de recomendaciones sobre cómo realizar un correcto plan vacunal en las explotaciones de ovino, conociendo previamente la situación del ganado.

Lo primero , aseguran desde AGROPAL, es hacer en nuestra explotación es saber si nuestros neonatos están protegidos y cómo funciona su sistema de protección o sistema inmune:

El sistema inmune del cordero es completamente funcional antes del nacimiento, pero su respuesta es menos intensa y duradera que la de un adulto aunque nacen sin anticuerpos. Los anticuerpos tienen que producirlos o tienen que donárselos la madre a través del calostro.

La respuesta inmune puede ser:

  • Innata: 0-4 horas. Reconocimiento no específico y eliminación de la infección.
  • Adaptativa:
    • 4-96 horas: reconocimiento específico. Inflamación y respuesta celular, eliminación de la infección.
    • Mayor de 5 días: transporte del antígeno a órganos linfoides. Reconocimiento por células, creación de anticuerpos y eliminación de la infección.

El tipo de respuesta inmune adaptativa que se desarrolla entre el día 1 y 7 es decidida por los linfocitos T y depende del tipo de antígeno y de su presencia previa o no.

Los principales tipos de anticuerpos son dos:

  • IgM: aparecen a los 2-3 días de la infección y ayudan a eliminar el antígeno pero son menos duraderos en el tiempo.
  • IgG: que son más duraderos en el tiempo y se mantienen en el organismo después de la infección, facilitando una respuesta mucho más rápida y eficiente frente a un nuevo ataque. Son más específicos frente al antígeno.

En segundo lugar, tenemos que conocer cómo son y cómo funcionan las vacunas:

Las vacunas están formadas por:

  • Antígenos.
  • Adyuvantes: estos aumentan la potencia y la duración de la respuesta de los antígenos y, a veces, dirigen la respuesta de los Linfocitos T hacia lo que deseamos nosotros. Algunos tienen efectos secundarios con los que tenemos que contar, reacción en el punto de inoculación, etc.

Las vacunas pueden ser:

  • Vivas: promueven respuesta celular y tienen mayor duración de la inmunidad. Algunas duran toda la vida productiva del animal, como por ejemplo la del aborto vivo. Pero tiene el riesgo de que pueden provocar la enfermedad a los animales.
  • Muertas o Inactivadas: promueven la respuesta humoral, es decir la producción de anticuerpos. Requieren siempre revacuna. Algunas no son eficaces porque los antígenos usados no son los que existen en nuestras explotaciones. La revacunación adecuada debe ser a los 21 días, pues presenta mejor respuesta que a los 14 días.

La primera pregunta que nos hacemos es: ¿de qué vacunamos a los lechazos?

De las enfermedades que nos ocasionan muertes:

  • Colibacilosis: la mejor prevención es un buen encalostramiento.
  • Enterotoxemia o basquilla: vacunaciones tempranas pueden fallar por la interferencia con anticuerpos maternales, que tienen una duración entre 12 y 24 días. Lo más adecuado es vacunar a las corderas antes del destete y revacunar a los 21 días. En el caso de las ovejas adultas se vacunan siempre en el preparto.
  • Complejo respiratorio ovino: si hay un problema importante en la explotación, podemos vacunar en la primera semana de vida, revacunando después a los 21 días y volviendo a revacunar una tercera vez más pasados otros 21 días.

Planes vacunales: ¿cuándo vacuno?, ¿de qué vacuno?

Es importante reevaluar las vacunas necesarias y mantener separación entre dosis para asegurar una adecuada respuesta a las mismas:

  • Vacunas cada dos semanas intercalando revacunaciones: a favor que se mantienen 21 días entre vacuna y revacuna de un mismo agente pero en contra las respuestas vacunales celulares están comprometidas.
  • Vacunas combinadas con varios agentes: en este caso tiene a favor reducir el número de manejos y en contra que resulta muy difícil ajustar la cantidad de antígenos y por lo tanto te arriesgas a una mala defensa.
  • Varias vacunas el mismo día, en distintos puntos: tiene a favor la respuesta inmune correcta a ambas vacunas y en contra el riesgo de muerte por hipersensibilidad al coadyuvante.

Hay que decidir la mejor opción y vacunar solo de lo que es estrictamente necesario, sabiendo que siempre es mejor prevenir que curar.

A modo de ejemplo, vamos a describir una Pauta Vacunal para la reposición, siendo nuestros objetivos disminuir la mortalidad y aumentar los índices productivos de nuestro rebaño:

1. AGALAXIA:
a. Vacunar a los 3 meses de edad a las corderas.
b. Revacunar a los 21 días.

2. PARATUBERCULOSIS:
a. Vacunar antes de los 6 meses de edad a las corderas, 1 sola dosis.

3. ABORTO VACUNA VIVA: a. Vacunar entre los 5 meses de edad y antes de un mes de la cubrición a las corderas, 1 sola dosis.

Fuente:

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