3 de marzo de 2020 18:17 PM
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Lo que faltaba: a la soja ahora también le chupan la sangre los trips

En el centro sur santafesino se detectó un incremento considerable de la plaga, favorecida por la falta de humedad y altas temperaturas. Afecta más a las variedades BT. Puede mermar hasta 40% el rinde.

El desecamiento que vienen sufriendo los cultivos de soja por las altas temperaturas y la falta de lluvias disparó la presencia de trips en el centro sur santafesino, además de incrementar las chances de lograr menores rendimientos especialmente en los lotes de segunda.

Desde Gálvez, el equipo que conduce el asesor Diego Hugo Perez reportó esta situación en su 9° informe de trampas de luz. “Terrible invasión de trips que ya disparo varios tratamientos. En sojas de segunda, las mas complicadas por falta de agua, los trips continúan generando perdida de eficiencias fotosintéticas y área foliar”, alertó el trabajo. También indica que sigue creciendo la población de chinches en la región. En cuanto a la captura de adultos de lepidópteros en trampa de luz mencionan que se observa un pico de medidora, del yuyo colorado y bolillera.

Sobre la situación hídrica en la zona, el reporte consigna que el contexto “se tornó extremo, no dan lluvias por 10 días y las sojas, básicamente de segunda están muy sufridas y en pleno déficit hídrico. Las napas continúan en descenso superando los 2 metros en muchos casos”. En mejor situación se encuentran los cultivos tempranos -ya finalizando el ciclo- que “perderán poco rinde en términos generales”.

Al respecto, el monitoreo semanal del la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) del Ministerio de Agricultura de la Nación indicó que, para los cultivos de soja, “se observa un desecamiento generalizado, determinado por las lluvias escasas y las altas temperaturas de los últimos días”. En la zona núcleo predominan los almacenajes regulares, con algunas zonas mejor provistas al oeste. En Entre Ríos predominan las reservas regulares, aunque en el sudoeste de la provincia ya serían escasas o deficitarias. La situación es similar en el sudeste bonaerense y el sudoeste cordobés. “Para soja de segunda, las reservas hídricas en zona núcleo también se clasificaron como regulares a escasas”, agrega.

“En la medida que las condiciones ambientales como las de esta campaña continúan, esas hojas que en un principio se ven plateadas empiezan a tomar un color marrón cobrizo, provocando la caída anticipada de las hojas”, indicó Evangelina Perotti, jefe de Entomología de INTA Oliveros. Foto: Gentileza

Debido a esta situación “aparecen muchas localidades con riesgo muy alto o extremo de déficit en pasturas en los próximos 7 días”, en la provincia de Buenos Aires, sur de Entre Ríos y centro-sur de Santa Fe, así como en Cuyo.

En sur santafesino el INTA Oliveros advirtió sobre la expansión de trips en cultivos de soja de la zona. El grupo de trabajo del área de Entomología detectó una gran afluencia de la plaga con una incidencia que “puede disminuir el rendimiento del cultivo hasta un 40%”.

La jefa del área, Evangelina Perotti, declaró que a diferencia de otras plagas como las defoliadoras, estos insectos provocan un daño que no se ve inmediatamente debido a que empieza en el envés de las hojas y en los estratos inferiores del cultivo. “En la medida que las condiciones ambientales como las de esta campaña continúan, esas hojas que en un principio se ven plateadas empiezan a tomar un color marrón cobrizo, provocando la caída anticipada de las hojas”, destacó.

“Hay que tener en cuenta que esta plaga está siempre presente. Pero a medida que las condiciones de estrés persisten hace que el contenido celular de las hojas de la soja se adecúe más a los requerimientos nutricionales del trip”, aseveró la especialista. Entonces, se da un aumento de la tasa de reproducción de la plaga, que coloniza todas las hojas de la planta.

No hay productos específicos para control de trips. No obstante, “se recomienda el uso de algunos IGR y en relación a la eficacia del resto de los productos que se utilizan y que pueden llegar a tener algún control, como los piretroides, solo se limitan a actuar sobre los ejemplares presentes al momento de control” indicó Perotti.

Hay que destacar que la plaga es controlada naturalmente por un hongo, el Entomophtora Tripidium. “Este hongo se caracteriza por ingresar al trip pero sin matarlo inmediatamente; esporula sobre el trip y éste al moverse ayuda a la diseminación del hongo. Las condiciones ambientales de temperaturas bajas y con humedad ambiente favorecen la propagación de este hongo, y por lo general esto coincide con el mes de marzo. En otras campañas, hemos evaluado que de tener 50-70 trips por folíolo, en menos de una semana pasamos a tener cero. No hay un insecticida que tenga esa eficacia de control en tan poco tiempo” indicó Perotti.

Las consecuencias productivas que trae una plaga de este tipo puede disminuir de un 13% a un 40% el rendimiento de la soja. Por último, la especialista indicó que “otro fenómeno que estamos viendo es que en los cultivares BT, cuando evaluamos el área bajo la curva de la población de larvas de trips, vemos que ante los mismos tratamientos de control estos cultivares tienen un 50% más de población que un material convencional”.

Fuente: El Litoral

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