3 de marzo de 2020 18:23 PM
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Mercado interno: ¿por qué suben los precios de la carne?

A pesar del excedente de oferta producto de la caída de las compras chinas y la crisis de poder adquisitivo que enfrenta el mercado doméstico, los precios de la carne continúan experimentando alzas por encima de la inflación.

Si bien podría esperarse una absorción por parte del mercado interno del excedente de oferta luego de que se interrumpieran las ventas de carne a China, la reacción del consumo no ha sido la esperada, dice el último informe de Rosgan.


Al contrario, los precios de la carne vacuna al mostrador han estado subiendo en los últimos meses por encima de la inflación. De acuerdo a los relevamientos de precios minoristas realizado mensualmente por el IPCVA (Instituto de Promoción de Carne Vacuna Argentina), el precio promedio de los distintos cortes de carne vacuna ha estado registrando alzas de entre 2 y 5 puntos por encima de la inflación desde el mes de noviembre del año pasado. En el último relevamiento de enero de 2020 el precio de la carne registró una nueva corrección del 7,4% mensual contra una tasa de inflación que se ubicó apenas en el 2,3%.Si bien no hay mediciones finales del mes de febrero, se sabe que el precio de la carne al mostrador siguió corrigiéndose a tasas que repetirían la performance de enero.


“Entonces, ¿a qué responde concretamente esta suba siendo que el consumo aún no ha logrado recomponer plenamente su poder adquisitivo, más allá del ingreso adicional que representan usualmente los aguinaldos de fin de año o incluso los programas de ayuda específicos orientados a los sectores de ingresos más bajos?”, apunta el informe.


La respuesta a este comportamiento se encuentra en la composisición de la oferta, más que en su totalidad. Actualmente, existe un faltante de la hacienda liviana que mayoritariamente prefiere el consumo y es el que precisamente se estaría trasladando a precios.


El corrimiento de la oferta de terneros responde a una prolongación del período de recría. Es decir, no se trata de una faltante estructural, ya que se está produciendo lo mismo, pero más lentamente. La razón, indica el informe, es la baja rentabilidad que tiene hoy un sistema de engorde intensivo a base de maíz. Esto genera que los feedlots pierdan capacidad de repossición y el criador retenga los terneros, extendiendo las recrías a campo.


El escaso poder adquisitivo de los salarios, hace que los precios al mostrador no logren acompañar plenamente la suba que sí ha estado registrando la hacienda en pie, llevando a algunos eslabones intermediarios de la cadena a asumir parte de este costo.


Con los márgenes que ha estado cerrando la industria exportadora hasta el derrumbe de China, parte de esta absorción podía ser asimilada sin mayores inconvenientes. Sin embargo, con una industria ya más dependiente del mercado doméstico, esta presión en algún punto deberá trasladarse o bien al mostrador, si es que el consumo así lo permite, o bien corrigiendo hacia atrás, sobre la hacienda en pie.


Marzo es un momento clave para el ciclo ganadero donde comienza a volcarse gran parte de la zafra de terneros. Los valores que se definan en estos meses serán cruciales para determinar el margen de los eslabones primarios de la cadena y a partir de allí disparar una serie de correcciones en términos de expansión o retención, que tendrán su impacto ya sobre el mediano y largo plazo.

ROSGAN

Fuente: El Litoral

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