10 de marzo de 2020 10:23 AM
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Experto veterinario en enfermedades infecciosas evalúa el coronavirus

Jim Lowe ofrece información sobre las características especiales del nuevo coronavirus que lo hacen más parecido a la gripe y menos al SARS o al virus que causa el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente

Influenza, SARS y COVID-19 son todas enfermedades zoonóticas, transmitidas fácilmente de animales a humanos. Los virus que causan estas enfermedades también comparten rasgos que les permiten mutar, infectar y propagarse rápidamente por todo el mundo.

El veterinario y experto en enfermedades zoonóticas, Jim Lowe, ofrece información sobre las características especiales del nuevo coronavirus que lo hacen más parecido a la gripe y menos al SARS o al virus que causa el Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS) especialmente letal.

“La mayoría de los que creemos que son los principales patógenos humanos probablemente comenzaron en animales”, apunta Lowe. “La gripe pasa de un lado a otro de los humanos a otras especies: el SARS probablemente comenzó en murciélagos, y MERS se ha rastreado hasta los camellos”, añade.

Según explica el experto, cada uno de estos virus tiene ARN, no ADN, en su núcleo. A diferencia del ADN, que es una hélice bicatenaria con dos copias de cada uno de sus genes, el ARN monocatenario de estos virus codifica solo una copia de su genoma. Esto permite que los virus muten rápidamente y desarrollen resistencia a las defensas del cuerpo o a los medicamentos antivirales. También les permite adaptarse rápidamente a nuevas especies.

“Los virus que son nuevos y pueden propagarse rápidamente tienden a ser más virulentos, al menos inicialmente”, afirma Lowe. “Pero lo que encuentro interesante sobre el nuevo coronavirus es que en realidad no es muy virulento. La tasa de letalidad está en el rango del 1% fuera de China”, señala.

El veterinario explica que esta tasa se basa en datos preliminares, y probablemente cambiará con el tiempo. “Pero los primeros signos sugieren que su letalidad está más cerca de la gripe que de los otros coronavirus”, apunta.

Según los informes publicados, la tasa de letalidad por SARS fue de aproximadamente el 10%. Para MERS, fue del 35%. El SARS “no se transmitió muy bien. Se extinguió bastante rápido”.

ESPERA QUE EL NUEVO CORONAVIRUS SE VUELVA MENOS VIRULENTO

“A medida que estas cosas se adaptan más a los seres humanos, tienden a resolver su nivel de virulencia a algo más sostenible”, indica Lowe.

Si bien, predijo que el virus se volverá endémico, “lo que significa que la enfermedad está aquí y no va a desaparecer”.

“Los humanos no tendrán más remedio que adaptarse a ella, de la misma manera que las sociedades se han adaptado a la gripe. Eventualmente se puede desarrollar una vacuna que podría llevar años, y mientras tanto, los humanos que sobrevivan a la enfermedad desarrollarán inmunidad al menos a algunas cepas del virus”, asegura el veterinario.

Tenemos transmisión, pero la enfermedad generalmente es leve. La mayoría de las personas infectadas probablemente ni siquiera tienen síntomas. Sabemos que la cantidad de infecciones está muy subestimada. Esa es una buena señal. Eso sugiere que muchas personas tienen sistemas inmunes lo suficientemente fuertes como para combatir fácilmente la infección”.

“Es probable que haya una crisis a corto plazo, ya que el sistema de atención médica tiene dificultades para hacer frente a la cantidad de personas que están lo suficientemente enfermas como para necesitar hospitalización. Eso es lamentable y triste. Pero, en última instancia, es probable que esta infección sea algo que podamos manejar, como lo hacemos con el resfriado común”, concluye.

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