10 de marzo de 2020 21:50 PM
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Uva de mesa se juega la temporada

Chile : Esta semana debería salir del mercado la oferta peruana en EE.UU. y se espera menor presencia de la competencia de México en ese mercado, lo que alienta las expectativas de una buena comercialización en abril. Eduardo Moraga Vásquez.

Carlos Seemann Cox aterrizó en Santiago la semana pasada. El productor de uva de mesa en Isla de Maipo, Región Metropolitana, se reunió con media decena de recibidores de fruta en la costa Este de Estados Unidos, visitó frigoríficos y revisó el pasillo de frutas de varios supermercados.

Es uno de los viajes más importantes de la temporada para Seemann, como el resto de los productores de uva de mesa de las regiones Metropolitana y O’Higgins, la llegada de marzo marca el momento en que se juegan buena parte de los resultados del año. Seemann lleva cerca de un tercio de su fruta cosechada, el resto debería embalarse durante marzo.

Lo que vio en Estados Unidos lo dejó con sensaciones mezcladas.

—Noté preocupación por parte de los recibidores por estas dos semanas. Se espera que llegue un buen número de barcos. Sin embargo, también hay buenas expectativas para la comercialización en abril.

El agricultor, que también exporta en forma directa, también tiene un ojo puesto en China, en donde coloca sus uvas red globe. Ese mercado se trancó luego de las medidas tomadas por las autoridades de ese país para frenar el brote de coronavirus. Como resultado, el volumen de uva de mesa chilena exportada a ese mercado ha caído cerca de 40% en lo que va de la temporada.

Gonzalo Salinas, analista de mercado de iQonsulting, explica que, pese a la proyección inicial de baja en los envíos, las partidas han corrido rápido, con un alza de 7% a marzo, comparado con igual fecha de la temporada pasada.

—Ha sido una sorpresa, dado lo mal que se veía la situación antes de la temporada. De todas formas, va recién alrededor del 40% del volumen. La mayoría de lo enviado corresponde a las regiones más tempranas y estaríamos en transición hacia las principales regiones productoras (V, RM y VI). Recién en marzo veremos el daño, por sequía principalmente —afirma Salinas.

Sequía y heladas golpean producción

Alfredo Fernández tuvo que pasar más de una zozobra para llegar con sus uvas de mesa a marzo. Los parronales de Fernández están en San Vicente de Tagua Tagua, en la Región de O’Higgins. El principal problema fue el agua. El momento más crítico fue entre mediados de diciembre y fines de enero. Los turnos de riego se hicieron más escasos por la sequía. La vigilancia para hacer que se respetaran generó más de una tensión entre los agricultores.

Fernández pudo hacerle el quite a buena parte de la sequía gracias a un tranque al interior de su campo que se llena con agua de pozo en el invierno. Eso sí ha notado la tendencia a menores calibres en sus huertos.

—Sin embargo, hemos salido relativamente bien frente a la falta de agua. Uno ve algunos campos en la zona en que los agricultores prefirieron dejar de producir uva de mesa este año por la falta de agua.

De hecho, en la industria se estimaba en enero que en la actual temporada se exportarían cerca de 596 mil toneladas de uva de mesa, 8,8% menos que la campaña pasada. El principal responsable es la falta de agua, aunque también colabora el arranque de parras para reemplazarlas con nuevas variedades con royalty, así como otros eventos climáticos.

Rodrigo Echeverría, productor de Los Andes, Región de Valparaíso, explica que a comienzos de octubre de 2019 hubo tres días de heladas.

—Las temperaturas no fueron tan bajas, pero sí fue un período largo, lo que afectó el potencial productivo. Hubo productores afectados hasta O’Higgins con diferente nivel de daño. A algunos ni los tocó, mientras que otros tuvieron pérdidas importantes.

En su propio caso, vio caídas de 20% a 30% en las superior y de 50% en las sultaninas.

—Cuando me dicen que el dólar está muy alto, les digo que para aprovecharlo hay que tener la fruta, algo que esta temporada se ha hecho más difícil de obtener.

Una parte de la caída que se ha visto este año tiene que ver no solo con la ausencia de fruta, sino que también con los menores calibres.

El alza de los envíos registrado en lo que va de la temporada se debería al adelantamiento de la cosecha en casi una semana, producto de las condiciones climáticas. El efecto que esto podría provocar en la comercialización durante marzo y abril tiene expectantes a los productores de uva de mesa de la zona central.

Gallito entre chilenos y recibidores

Manuel José Alcaíno responde el celular desde California. El director ejecutivo de Decofrut está observando en vivo y en directo el mercado norteamericano de la uva de mesa.

Le llama la atención el crecimiento de casi 7% de los embarques de uva de mesa chilena a Estados Unidos a fines de febrero, teniendo en cuenta la menor producción proyectada para este año. Europa, un mercado relativamente menor, lleva casi 40% más que la temporada pasada a esta fecha.

El alza la atribuye a la fuerte contracción de los envíos a China por el estallido del coronavirus en ese país.

En el caso de Europa, a pesar del salto en los envíos, la comercialización ha fluido. La salida anticipada de la oferta de Sudáfrica y la reticencia de los exportadores peruanos a ir al Viejo Continente, luego de paupérrimos resultados en la temporada pasada, hizo que ese mercado esté funcionando bien para los chilenos.

—No existe la sobreoferta que hubo el año pasado, por lo que los precios han sido mejores que la campaña anterior y los volúmenes enviados por Chile también han sido mayores. Se observa un nivel similar al de la temporada 2017-2018. Se podría esperar un mercado levemente despejado para Chile, lo que podría llevar a buenos precios —afirma Gonzalo Salinas.

Eso sí, los peruanos se han concentrado en Estados Unidos, lo que ha complicado el mercado gringo. También se espera que durante esta semana la oferta peruana salga de los supermercados norteamericanos, para abrir paso a las uvas chilenas.

Lo que pase ahora en Estados Unidos es muy relevante, pues cerca del 70% de las exportaciones de uva de mesa de nuestro país va a ese mercado.

—Algunas empresas chilenas han seguido la estrategia de guardar uva en frigoríficos en Estados Unidos a la espera de que el mercado se despeje, sostiene Manuel José Alcaíno.

La reticencia de los chilenos a vender ha motivado un “gallito” con los compradores norteamericanos. La estrategia nacional ha sido darle tiraje a la venta de fruta, especialmente uva blanca que no es de primera selección. Por su parte, las firmas estadounidenses levantan la amenaza de una eventual sobreoferta chilena por la llegada de más barcos en marzo.

—La verdad es que uno recorre los frigoríficos de Filadelfia y no se ve tanta fruta guardada. Por eso creo que si somos inteligentes como país en la comercialización, podemos tener un buen cierre de temporada, interviene Carlos Seemann Cox.

Hernán Johnson, productor de uva en San Fernando, Región de O’Higgins, agrega un dato importante para proyectar las próximas semanas del mercado estadounidense.

—Dadas las condiciones actuales, deberíamos tener un mercado relativamente despejado para la uva de mesa chilena en abril. Hay que ser cuidadosos en cómo se comercialice la oferta para aprovechar la situación.

7%

de aumento llevan los envíos de uva de mesa a comienzos de marzo, respecto de la misma fecha del año pasado.

China se recupera

—Estamos comenzando a embalar red globe para China —afirma Alfredo Fernández.

El agricultor y exportador tiene programas con el país asiático que piensa cumplir.

—Si bien se produjo un bloqueo al movimiento de fruta cuando estalló el coronavirus, ahora ese mercado ha comenzado a fluir. Además, hay que apoyar a los importadores, pues no se pueden quedar sin fruta —sostiene Fernández.

Gonzalo Salinas, de iQonsulting, añade que el mercado ha ido retomando la actividad con arribos de Chile, Perú, Sudáfrica, Australia e India.

—En el caso de red globe, el mercado ya se está despejando de oferta peruana, dejando la parte final de marzo, coincidiendo con los mayores arribos, exclusivamente para Chile. Si muestra menores volúmenes y una calidad adecuada podrá optar a mejores precios —sentencia Salinas.

Fuente: Revista del Campo, El Mercurio

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