11 de marzo de 2020 11:48 AM
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El sector agrícola transita una nueva tormenta perfecta

Bajos precios internacionales, suba de derechos de exportación, sequía y crisis en empresas exportadoras ponen en jaque a la soja.

Durante la última semana, parece que nada hubiera cambiado; de hecho los mercados financieros siguen alertas mientras transcurren su “esperar y observar” o “wait and see”, como dicen en el mundo de las finanzas, observando de cerca la evolución del ya famoso COVID -19 (coronavirus). Al momento, algunas fuentes hablan de unos 106.000 infectados y cerca de 3.700 muertos en todo el planeta, con una enorme participación de China, que cuenta con más del 75% del total de infectados y más del 80% de los muertos.

En el epicentro y lugar de origen de la enfermedad, la ciudad de Wuhan (capital de la Provincia de Hubei), que tiene algo más de 11 millones de habitantes, el número de nuevos casos reportados se redujo a 150 personas por día durante la última semana, desde los 400 de la semana anterior. Si miramos de cerca la curva del número de infectados a lo largo del tiempo y desde que se detectaron los primeros casos, se observa claramente un aplanamiento desde mediados de febrero.

Pero en términos de las “Percepciones” del Mercado de Capitales, en el que estamos insertos con el Maíz, las Soja y el Trigo en Chicago, hay quizás algo más relevante, los presidentes del G7, grupo de países que nuclea a las 7 economías más avanzadas del planeta (Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón, Italia, Francia y Reino Unido) se reunieron el martes 3 de marzo para coordinar acciones conjuntas que logren mitigar los efectos negativos del virus en sus economías. A partir de esto, si bien no anunciaron nada concreto aún, se comprometieron a estar alertas para tomar las medidas que fueran necesarias a través de sus Bancos Centrales. Este tipo de medidas podrían ser, bajar aún más las tasas de interés o inyectar dinero en sus economías.

Vale aclarar que algunos de estos países tienen diezmado su poder de fuego pues su tasa de interés de referencia ya se encuentra en 0,00% o negativa como ser Francia e Italia por un lado y Japón (-0,10%) por el otro, respectivamente. El único que ejecutó y muy firmemente fue Don Jerome Powell, Jefe de la Reserva Federal de Estados Unidos, reduciendo su Tasa de interés desde 1,75% hasta 1,25%.

A partir de esto último es interesante recordar lo que sucedió en la última gran crisis financiera mundial que tuvo su epicentro en la quiebra de Lehman Brothers el 15 de septiembre de 2008. En aquel recordado año el precio de la soja cayó de U$D 606/tn el 30 de junio hasta los U$D 288/tn el 1 de diciembre. Fue el 17 de diciembre que don Ben Bernanke, jefe de la Reserva Federal de Estados Unidos por aquellos años tomó la fuerte decisión de reducir al rango de 0,00%-0,25% la Tasa de Interés de Referencia, a pesar de que buena parte del planeta minimizaba los efectos positivos que podía generar la medida.

La realidad mostró que efectivamente tenía razón y esa decisión constituyó el comienzo de la recuperación de la Economía norteamericana y del planeta tierra en su conjunto. Desde ese momento el precio de la oleaginosa comenzó su recuperación y se fueron normalizando las variables macroeconómicas. Para el 29 de diciembre, sólo 12 días después el precio del poroto de soja ya valía U$D 359 /tn, es decir U$D 71/tn (25%) por encima del piso de aquel 1 de diciembre. Sin dudas que se deberán dar duras señales desde los Bancos Centrales del mundo para que esto se repita, básicamente inyectando dinero en sus respectivas economías, y la reunión del G7 quizás haya sido el disparador de esto. Debemos estar muy atentos a las decisiones de estos actores.

Ahora bien; conectando esta difícil situación con la Argentina, diremos que se verifica en la actualidad una situación muy similar a lo que en 2008 llamábamos la “Tormenta Perfecta” que enfrenta el sector agrícola. En aquel año la Tormenta tenía tres grandes nubes, “Precios Internacionales por el Piso”, “Resolución 125 en conflicto” y una “Sequía” de proporciones históricas en la Pampa Húmeda. Este año contamos con las tres mismas nubes a la vista (aunque los nuevos Derechos de Exportación no son móviles) y se sumó una cuarta, la enorme incertidumbre generada por las “Cesaciones de Pagos” de algunos importantes compradores del sector.

Sin lugar a dudas que son momentos que ponen a prueba el temple y la Gestión de las Empresas Agrícolas, pero en todo contexto hay variables positivas que dan una mano. En la actualidad es el “Dólar Mayorista Comprador”, referencia del Precio de los Granos en la Argentina sigue deslizando a la suba, mostrando un 2,50% de incremento durante los últimos 30 días, lo cual implica un 30% anualizado; esto último vuelve a ser muy atractivas las tasas de interés en pesos que se verifican por estos días, tasas que acompañan la Reducción de Tasa de Interés de referencia (Leliqs) ejecutada por nuestro Banco Central. Vale decir que el viernes pasado se redujo al 38% lo cual constituyó la novena reducción desde la Asunción del presidente Alberto Fernández.

En términos de Gestión… Mientras atravesamos la “Tormenta Perfecta” y hasta que salga el sol, se sugiere evitar vender a estos precios cualquier posición y cualquier grano, salvo el Trigo Disponible, que; a pesar de todo lo descripto sigue mostrando valores excepcionales que generan resultados 19-20 por encima de los esperados. Decimos esto asumiendo la hipótesis de que el lector tiene cubiertos los vencimientos sobre cosecha.

Sin lugar a dudas los precios mostrarán las subas esperadas, aunque obviamente desconocemos cuándo, lo que sugerimos firmemente es grabarnos a fuego en el alma la situación actual para que cuando volvamos a la normalidad capturemos valor cuando haya resultado y no nos quedemos esperando que los árboles crezcan hasta el cielo.

Por Hernán Fernández Martínez

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