26 de marzo de 2020 22:41 PM
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Aturdimiento: Mejores Prácticas de Manejo

EE.UU. : La Dra. Dianna Bourassa, de la Universidad de Auburn, explicó en La Cumbre Avícola Latinoamericana celebrada durante IPPE 2020 en Atlanta, Georgia, que aturdimos a las aves de corral con la finalidad de dejarlas inconscientes antes de cortarles el cuello. Esto se hace para eliminar el dolor potencial que causa el corte. Para esto es muy importante que las aves cuelguen en la posición correcta.

Hay tres opciones para aturdir:

a) El baño de agua eléctrico, que es el método generalmente empleado en los Estados Unidos, y de alto voltaje / baja frecuencia generalmente usado en la Unión Europea.
b) El método de atmósfera controlada, que se lleva a cabo utilizando dióxido de carbono o baja presión atmosférica.
c) Otros métodos son el aturdimiento eléctrico de solo la cabeza, o ningún aturdimiento.

El buen aturdimiento comienza en la zona de estabulación cuando las aves llegan a la planta de procesamiento. Deben descansar durante unos 30 minutos y deben pasar a ser aturdidas en base al orden de llegada, las que llegan primero deben salir también primero. El área de espera debe ser un ambiente cómodo. Se deben sujetar a las maquinas con cuidado, agarrando y colocando los grilletes en ambas piernas. Las luces deben permanecer bajas entre el encadenamiento y el aturdimiento, y la línea debe ser lo más recta posible.

“Para el aturdimiento en baño de agua eléctrico, la cabeza del ave debe ser el primer punto de contacto con el agua con electricidad”, mencionó la Dra. Bourassa y explicó que cada lote debe ser monitoreado debido al tamaño de los animales. La duración adecuada del aturdimiento también debe ser monitoreada, dependiendo de si es un aturdimiento de voltaje bajo o alto.

Las aves aturdidas adecuadamente con los miliamperios apropiados por ave, tienen una postura relajada, con espasmos musculares mínimos, mientras que las aves no aturdidas adecuadamente tienen las cabezas arqueadas, respiración rítmica y aleteo de alas.

La máquina que las beneficia debe ajustarse debidamente según el tamaño del ave, con cuchillas afiladas para mantener un corte limpio. “En esta etapa, es absolutamente necesario el personal de respaldo para garantizar visualmente que cada ave haya recibido un corte de cuello adecuado”, dijo la conferencista.

Para el aturdimiento en atmósfera controlada, las aves permanecen en su contenedor de transporte durante el proceso, y la inducción a la inconsciencia con dióxido de carbono no es instantánea, las aves muestran angustia, sacuden el cuello y jadean.

Si demuestran un comportamiento severo, se deben ajustar las concentraciones de dióxido de carbono, así como la presión del aire. También depende de la temperatura y humedad. Las convulsiones severas causan daños en la carcasa, se presentan alas o huesos rotos. Si las aves se recuperan y no mueren, se debe incrementar las concentraciones de dióxido de carbono en la etapa final de aturdimiento.

La Dra. Bourassa mencionó en sus observaciones finales que “independientemente del tipo de aturdimiento que se use, aturdimiento eléctrico o de atmósfera controlada, cuando se controla, mantiene y opera adecuadamente, cada sistema es efectivo y humano para el sacrificio de aves de corral”.

Del equipo de redacción de ElSitioAvícola

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