28 de marzo de 2020 11:29 AM
Imprimir

LAS ACTIVIDADES PARA EL BUEN DESARROLLO FÍSICO DE LOS POTROS DURANTE SUS PRIMEROS AÑOS

Expertos dicen que 30 meses es la edad mínima en la que un potro puede empezar a competir sin hacerse daño físico

Contrario a la idea de estructurar ejercicios para su desarrollo, la mejor manera de incentivar el desarrollo de los potros consiste en tenerlos en grandes espacios con libertad de jugar. Esto se debe a que, por naturaleza, son animales que saben qué ejercicio inventarse por sí mismos, los cuales se centran en correr, jugar, tomar el sol en lapsos cortos de tiempo.

“La mejor recomendación es llevar el proceso de la manera más natural posible. Si se fija en la vida natural o silvestre, los potros corren mucho, juegan entre ellos, y algo clave es que puedan tomar sol para la fijación de calcio y la síntesis de vitamina B3, que debe provenir en los primeros días de la leche materna si la yegua está bien alimentada”, dijo Wilson Mora, médico veterinario zootecnista.

El experto también comentó que es clave que los potros tomen mucho sol antes de implementar dinámicas de juego, pues si bien se pueden inventar, deben hacer ejercicio al aire libre antes de ello. De lo contrario, se arriesgan a no reciben niveles de calcio adecuados, lo que puede generar deficiencias que incluyen en el desarrollo osteoarticular.

Otro de los aspectos que no se recomienda es que los potros sean exigidos desde muy pequeños a hacer ejercicios que impliquen giros o sobresfuerzos en círculos pequeños, como usar el torno para giros muy cortos y cerrados que les perjudiquen las articulaciones, al menos durante el primer año de vida.
Durante ese periodo, es recomendable rodearlos de potros contemporáneos para ayudar a su adaptación, pues cuando están solos “se atrasan, adelgazan y se ponen peludos”, mientras que cuando están en grupo aprenden hábitos de comunidad y se comportan de forma más tranquila y calmada, según comentó la jueza de Fedequinas, Ángela Ochoa.

Con respecto a su alimentación, la experta mencionó que lo más importante es que reciban vitaminas, para lo cual es indispensable la luz del sol. Al mismo tiempo, afirmó que es vital proporcionarles calcio con ayuda de suplementos, de preferencia minerales dilatados, en polvo, harina o en suspensión.

“Lo ideal es que permanezcan en el potrero, obviamente con ración de comida y sal que no les falte nunca. Una sal balanceada de acuerdo a un análisis de suelo y el pasto que está comiendo es también de mucha importancia en esas edades”, agregó Ochoa.

En este último tema es clave la recomendación, porque la sabana colombiana tiene muchas praderas con kikuyo, que suelen estar compuestas de oxalatos, componentes que compiten con los receptores del calcio y que no permiten que se fije de manera adecuada, según reportes de veterinaria de Fedequinas.

Limitar las competencias
En el caso de la Fundación Confepaso, la primera competencia de un potro suele llegar entre los 30 y 36 meses.

No obstante, en Fedequinas suele darse entre los 36 y 48 meses. Al respecto, Ochoa comentó que en Colombia se fijaron estos rangos de edades porque el caballo colombiano es pequeño en proporción a caballos de otra raza. “Para evitar que los aplomos se desvíen, decidimos atrasar más dándoles tiempo”, dijo. Además hay criadores que cometen errores en la edad de salida del animal.

Las rutinas ideales para los potros más pequeños
Según comentó Ochoa, lo ideal para criar un potro sería que permanezca fuera de los potreros durante el día y a noche hasta las 5:00 p.m., momento propicio para que regrese a las pesebreras para una ración de comida junto con su madre. En estos casos, debe ser aparte y con diferentes tipos de alimento. Al día siguiente, el animal debe desayunar a las 7.00 a.m. preferiblemente, para luego salir todo el día. “Los caballos fueron hechos para vivir en libertad”, destacó la experta.

Fuente: La Republica

Publicidad