29 de marzo de 2020 22:11 PM
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La industria avícola se adapta a la cuarentena y sigue generando alimentos desde la provincia

En la costa del Uruguay se concentra gran parte de la actividad nacional. La faena sigue con cambios en los horarios y surgen roces gremiales.

El sector avícola es un pilar vital para la economía entrerriana y uno de los sectores productivos más importantes de la Argentina.

A nueve días de haberse declarado la cuarentena, la maquinaria de producción y faena de pollos continúa trabajando en Entre Ríos sosteniendo el trabajo de miles de familias que viven de forma directa de esta industria, y otras tantas que tienen su sostén económico a través de la enorme cantidad de actividades que demanda la logística y el mantenimiento de la producción.

“Estamos trabajando con la normalidad que implica sostener la actividad en el marco de una pandemia sanitaria global, se están tomando todas las medidas de prevención que exige esta circunstancia y protegiendo, sobre todo, a los trabajadores, que son el elemento central de esta cadena de valor tan importante para Entre Ríos y para nuestra zona en particular”, remarcaba a UNO Sergio Vereda, titular del sindicato de la Carne en Concepción del Uruguay.

Por otra parte, desde el sector del sindicato de la Alimentación, gremio que concentra a los trabajadores del frigorífico Tres Arroyos en La Histórica, surgieron las primeras hipótesis de conflicto al implementarse los primeros cambios en los turnos y los horarios de trabajo en esta planta.

Según señalan los delegados gremiales se están haciendo asambleas entre los operarios para evitar lo que presumen sería una rebaja en sus salarios al poner en práctica un sistema de trabajo que reduciría sus turnos de nueve a siete horas diarias.

Si bien aún no hay confirmación efectiva sobre la medida, ya hay una alerta sindical ante esta posibilidad que transformaría la actual jornada laboral dos turnos de 300 personas cada uno, para pasar a tres turnos de 200 obreros y con dos horas menos por día.

El planteo central de los trabajadores está en sostener nueve horas diarias fijadas por convenio, una cuestión que se viene manteniendo. Lo que ha quedado sin efecto es la generación de horas extra, y se ha limitado la jornada laboral al mínimo exigido. Según remarcan varios de los delgados, la producción de la planta La China en La Histórica no habría mermado pese a las modificaciones de horarios y turnos.

Según el informe avícola 2019 de la Secretaría de Producción de Entre Ríos, esta provincia congrega el 53 % de la producción avícola del país, tanto para faena como para la producción de huevos, seguido por Buenos Aires con algo más del 34%, un número de enorme envergadura si se tiene en cuenta que la cantidad de pollos que han pasado por esta cadena de producción fue superior a los 700 millones de cabezas en todo el país.

“Si tenemos en cuenta la cantidad de trabajadores involucrados de forma directa trabajando en los frigoríficos, estamos hablando de más de 3.000 personas solamente en Concepción del Uruguay entre los frigoríficos Fepasa, Becar y Tres Arroyos, si extendemos el radio al resto del departamento Uruguay, este número ronda los 5.000 trabajadores, y este número lo superamos ampliamente con los departamentos vecinos que también desarrollan esta actividad”, destacó Vereda.

Se estima que entre las exportaciones de pollo trozado y pollos enteros congelados, la actividad concentra más del 16% de los ingresos en dólares que percibe Entre Ríos. En la costa del Uruguay se concentra gran parte de esta actividad, y los departamentos Uruguay, Colón y Gualeguaychú contienen la mayor cantidad de granjas dedicadas a la producción de carne, como así también los frigoríficos más importantes por el volumen de faena diario.

Los trabajadores están provistos de los elementos de higiene sanitaria que prevé la actividad que ya eran, de por sí, muy estrictos, sin embargo, también se han sumado ahora los elementos indispensables para la prevención del contagio por coronavirus, una circunstancia que ha modificado algunos horarios, pero sostiene la productividad en todas las plantas de faena de la zona.

“Se han conformado turnos de diferentes formas para evitar concentraciones mayores, ya no hay mate en los lugares de descanso, se han provisto de expendedoras de agua para te o café con vasos descartables, barbijos y todo lo que marcan los especialistas como indispensable para este momento”, detalló el gremialista. De igual manera resaltó que en algunos frigoríficos se han dividido los turnos y se ha bajado el ritmo de la noria para evitar concentraciones “sobre todo en los relevos, donde la gente se junta en los comedores y se genera un contacto que siempre ha sido masivo, y que hoy debemos evitar por todos los medios”.

El reparto de la labor, en foco

En cada frigorífico de este tipo, son cientos de personas trabajando al mismo tiempo en espacios donde las distancias no siempre son las que se necesitan para cumplir con las normativas sanitarias que exige la pandemia de Covid-19, sin embargo, las medidas de higiene y sanidad propias de la industria avícola ya eran de gran exigencia para la manipulación del producto y el cuidado de los operarios.

El esquema de producción no solo genera pollos enteros y trozados listos para el consumo, sino que también hay toda una industria exportadora dedicada a preparaciones especiales, empanados, garras y harinas, entre otra variedad de productos que surgen de las mismas plantas de faena que, en tiempos normales, operan de forma constante.

“Por ahora los trabajadores solo hacen las 9 horas diarias de trabajo previstas, se han dispuesto turnos para la labor, y si hay alguna modificación seguramente estaremos atentos a lo que se nos indique desde la esfera nacional, por el momento se trabaja con normalidad, y las horas extra que no se pueden hacer en algunas plantas de faena, redundan en algo más de trabajo para otros frigoríficos de la zona que lo necesitaban de forma urgente”, remarcó Vereda.

Tal el caso del frigorífico ServiAve de San Justo, una planta que estuvo con graves problemas con sus empleados por falta de pago de salarios. Hoy trabaja con normalidad, y con algo más de producción debido a las circunstancias generadas por la cuarentena y que han limitado los horarios de trabajo en otras plantas, como La China, de Granja Tres Arroyos en La Histórica. “La gente de San Justo está trabajando en horario completo, está cobrando en tiempo y forma, y eso es algo bueno para cientos de familias de esta localidad del departamento Uruguay que tanto necesita del empleo en el frigorífico, y que la venía pasando bastante mal durante mucho tiempo, lo que no se puede hacer en una planta, se hace en la otra, y este equilibrio genera bienestar para muchas familias que lo necesitaban”. La industria se mantiene activa, es un motor que sostiene una cadena de valor por lo que, en un marco desalentador para la economía global, se presenta como un factor alentador que parece estar listo para afrontar el enorme desafío de sostenerse en tiempos de pandemia.

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