6 de abril de 2020 00:45 AM
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España : Pegados al asfalto: ninguna crisis puede con el resiliente transporte de ganado

Leo, Agustín y José María son sólo tres de los miles de transportistas de ganado que estos días de pandemia no paran de trabajar porque la suya es una actividad esencial: viven pegados al asfalto y ninguna crisis sanitaria (humana o animal) ha podido hasta ahora con este resiliente sector.

Son una parte más de la importante cadena alimentaria porque, sin ellos, no habría compra-venta de ganado o transporte de animales para el sacrificio y nada les para a pesar de haber vivido momentos difíciles como la expansión de la Peste Porcina Africana (PPA) en la ganadería española en la década de los 90, el conocido como “mal de las vacas locas” o ahora esta crisis del coronavirus.

Esta actitud no indica que estos contratiempos no les afecte porque en épocas de crisis sanitarias saben que el movimiento de ganado se ve alterado de una u otra manera y las medidas higiénico-sanitarias de los transportistas y de sus camiones se refuerzan de una forma muy evidente.

Leo Bellelli lleva normalmente vacuno y porcino y cuenta a Efeagro cómo la incertidumbre se ha apoderado de muchos comerciantes que no saben si comprar ganado por lo que toman las decisiones a última hora y eso impide a los transportistas programarse la semana como normalmente hacen.

Aunque la actividad de su empresa no ha parado, sí señala que un camión que antes hacía dos viajes por semana ahora hace uno, lo que se notará en la facturación de la compañía.

Leo está, no obstante, “tranquilo” porque entiende que “esto se va a arreglar”: “Hay un poco de incertidumbre y preocupación pero con el ganado hemos superado ya muchos” contratiempos por lo que “estamos acostumbrados a estos períodos con problemas”.

Un ternero de recría en un camión de transporte de ganado. EFE/Archivo/Lavandeira jr

Agustín Tomás es gerente en la empresa Ganados Agustín y Josan y la propagación del coronavirus en su caso ha traído una mayor carga de trabajo en los transportes nacionales durante las primeras semanas debido a que muchos ganaderos prefirieron adelantar salidas de animales hacia el matadero para “cobrarlas cuanto antes” ante los acontecimientos.

Destaca el importante refuerzo de las medidas sanitarias en estos días: “Hay infinidad de controles” en explotaciones grandes y mataderos y “hacen hasta test preguntando dónde has estado”.

No hay problema tampoco, dice, en cuanto al suministro de guantes o mascarillas cuando llegan a estas instalaciones en las que las labores de desinfección son “muy completas”, remarca.

También José María Vivar, que gestiona junto a su hermano una flota de 25 camiones, subraya que esas medidas de seguridad sanitaria se están cumpliendo en los puntos de carga y descarga de ganado.

Al ser una actividad “esencial” su trabajo se mantiene pero en un nivel ligeramente inferior al normal, “al 80 % de actividad”, apunta.
Fundamentalmente, ese descenso se debe al menor número de viajes que están haciendo al resto de Europa donde los operadores han relajado sus demandas por la incertidumbre.

La crisis de la COVID-19 pasará y este gremio continuará con su labor, muchas veces invisible, pero esencial para que el consumidor final pueda degustar la carne que prefiera en el momento que le apetezca.

Fuente: EFE

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