6 de abril de 2020 11:29 AM
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Productores apuestan a guardar la cosecha de soja en silobolsas

Coronavirus genera incertidumbre sobre cómo funcionará la logística.

Muchos agricultores uruguayos están preparándose para guardar las cosechas en silobolsas en sus chacras, ante la incertidumbre que genera la pandemia de coronavirus sobre los mercados y principalmente sobre la logística.

Como consecuencia, prácticamente no hay silobolsas en ningún lado y la demanda por esta tecnología que permite almacenar los granos con seguridad, está desbordada, según mostró un relevamiento realizado por El País con diversos técnicos agrícolas.

En el norte ya se comenzaron a cosechar algunas chacras con soja, pero se estima que el grueso de las cosechas será a partir del 10. Más allá de que los privados, junto con el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca hayan diseñado un protocolo de cosecha y cuidados sanitarios para proteger a los trabajadores, el productor vive momentos de incertidumbre en cuanto al acopio de los granos.

En el norte los cultivos de soja fuero los que recibieron mayor régimen de lluvias y las segundas son las que están mejor, esos cultivos van a andar bien. Más allá de las lluvias, los técnicos sostienen que las sojas de primera “perderán rendimiento”, pero no se sabe cuántos kilos por hectárea abarcará esa pérdida. Fueron los cultivos más castigados y “las plantas, para sobrevivir, enseguida semillan (tiran chaucha). Es un mecanismo natural de sobrevivencia”, explicó a El País el Ing. Agr. Miguel Pastorini, técnico de Agrocentro Paysandú.

Los cultivos de segunda son los que están mejor y ayudarán al productor en las cuentas. En el sur, donde el régimen de lluvias fue menor y las sojas de primera lo sintieron, “será un año donde la soja no sumará demasiado. Todavía hay que ver cómo terminan cerrando los números”, estimó el Ing. Agr. Marcos Carrera, líder comercial de Monsanto en Uruguay.

En las sojas de primera de Colonia, Canelones y San José, entre otros departamentos, el impacto de la sequía era irreversible previo a las últimas lluvias. “El errar las lluvias de febrero fue dramático para esos cultivos y se comprometieron más”, Carrera.

Según la visión de este experto, no se está frente a un mal año en las zonas que no fueron afectadas por la sequía. Días atrás se arriesgó a estimar un promedio cercano a 2.400 kilos por hectárea, aunque aclaró que “ese rendimiento dependerá de cada situación en particular” y de cada zona.

Maíz. A nivel de maíces, el panorama es otro y mucho mejor que en la soja. Las áreas de primera se levantaron y los rendimientos fueron de aceptables a buenos. Los maíces de segunda fueron alcanzados por las lluvias de principio de febrero y están bien. Sólo cabe esperar cómo se desarrolla el otoño para poder cosecharlos.

Según Pastorini, en el norte las cosechas de maíz anduvieron muy bien. “Hay casos de maíces de secano con rendimientos de 13.000 kilos por hectárea”, destacó el técnico de Agrocentro Paysandú.

Hay un fuerte consumo interno de maíz y el productor hizo una apuesta fuerte en esta zafra de verano.

Los técnicos consultados dijeron a El País que el productor “todavía tiene la cabeza focalizada en levantar la soja” y “no está pensando en las áreas de invierno (trigo, colza y cebad)”.

Dentro de ese panorama, Pastorini consideró que se puede esperar “un crecimiento importante en cebada”, con malterías que ofrecen buenos planes y un precio base, a diferencia del trigo. Otro de los cultivos que crecerá, según la visión de este agrónomo es la colza canola.

Esta oleaginosa de invierno no ha parado de crecer en los últimos años. Tiene un precio atractivo y se planta en momentos en que no se puede hacer otro cultivo.

Pastorini estimó que habrá un área de trigo, como todos los años, pero declinó estimarla. Sí recordó que “el productor viene muy desestimulado con este cultivo”.

A su vez, Marcos Carrera afirmó que mirando la posible caída del área de trigo en Argentina, por lo menos así pasó durante el gobierno Kirchnerista, es posible que Uruguay logre algún beneficio.

“Si fuera productor le jugaría una fichita al trigo”, dice jocosamente el líder comercial de Monsanto a El País. “La caída en Argentina nos puede impactar favorablemente”, agregó el líder comercial de Monsanto.

En cuanto a las áreas de verano, hoy, en Argentina, los productores también están apostando a guardar sus cosechas en silobolsa, pero ellos tienen complicaciones con la logística, debido a las restricciones de movimiento impuestas por el gobierno.

Según la Agencia Reuters, más de 70 municipios en distintas provincias del país están prohibiendo la entrada y salida de camiones para controlar la expansión de la enfermedad, pese a que el Gobierno argentino ha autorizado el transporte de carga en medio de una cuarentena obligatoria. Hay demoras en el transporte y muchos pueblos no están dejando circular camiones.

En Argentina, la mayoría de los granos son transportados hacia Rosario, una de las principales terminales graneleras del país.

Fuente: El Pais

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