9 de abril de 2020 07:32 AM
Imprimir

La Cancillería busca evitar la caída del comercio internacional a raíz de la pandemia

Felipe Solá coordinó con las embajadas argentinas y las cámaras empresarias un esquema destinado a agilizar procesos de exportación, promoción de negocios para la venta de commodities y evitar trabas de certificación en países extranjeros

Aprovechar oportunidades de negocios ante la pandemia o evitar una caída de exportaciones y la irrupción de importaciones de insumos básicos sanitarios para mitigar el COVID-19. Bajo estos parámetros, la Cancillería desplegó en estos días un conjunto de medidas para atender las demandas de las empresas argentinas y reforzar el comercio internacional.

El canciller Felipe Solá entabló contacto con las cámaras empresariales para articular medidas en conjunto e identificar si están teniendo dificultades operativas para exportar y cumplir los contratos con sus clientes debido al impacto comercial de la crisis sanitaria causada por el COVID-19.

Los especialistas en comercio exterior aseguran que la pandemia generará una fuerte caída en el comercio mundial. Marcelo Elizondo, director de la consultora DNI, ya expresó que “la Argentina exporta unos 40.000 millones de dólares en commodities de diverso tipo (que representan más de la mitad de los casi 65.000 millones totales de bienes exportados) y aquellos (por caída de precios o por menos volúmenes demandados) sufrirán por algunos meses el debilitamiento de la demanda externa”. Así, advirtió que la pandemia podría transformarse en una oportunidad de negocios para el país aunque también advirtió que el comercio mundial se va a achicar en más de un 20% después de la pandemia.

En este contexto, Infobae pudo saber que para evitar un impacto económico negativo ante la crisis sanitaria mundial la Subsecretaría de Promoción de Comercio e Inversiones que está bajo la órbita del secretario de Relaciones Económicas Internacionales Jorge Neme hizo una compilación de información suministrada por las embajadas y consulados argentinos sobre las medidas adoptadas por otros países en materia de exportaciones e importaciones.

“Estamos tomando todas las medidas para agilizar los procesos de exportación, avisar a los empresarios cuáles pueden ser los inconvenientes que se presentan en algunos países a la hora de importar productos y dónde hay potenciales negocios de exportaciones de alimentos”, reveló un allegado al canciller Solá.

De esta manera, se elaboró un informe con la compilación de información suministrada por las embajadas y consulados argentinos en diferentes lugares del mundo sobre medidas adoptadas por otros países en materia de exportaciones e importaciones ante la crisis del COVID-19.

Los exportadores argentinos tienen la información actualizada de las medidas que vienen implementando los países que forman parte del Mercosur, Estados Unidos, la Unión Europea, Asia y América Central.

Por el momento, en la Cancillería no observan un efecto negativo por la pandemia en relación al flujo de comercio. Se perciben algunos llamados de alerta: países de la Unión Europea o Estados Unidos que fijaron barreras proteccionistas muy fuertes para autoabastecerse o países árabes o islámicos que ponen ciertas restricciones en materia de importación de insumos sanitarios.

Como contrapartida, países asiáticos como Japón, China o Corea del Sur, por ejemplo, están más abiertos en materia de importación de productos alimenticios o en exportación de insumos sanitarios.

“La decisión de la Cancillería fue ponerse a disposición de las cámaras empresarias para alertar sobre los lugares donde se pueden agilizar los certificados de exportación o avisar con tiempo dónde pueden existir restricciones fuertes”, abundó la fuente consultada en Cancillería. Para esto se coordinaron tareas con la Aduana y con las embajadas.

En el relevamiento que hizo hasta ahora la Cancillería se pudo observar que en medio de la crisis hay oportunidades de negocios. Esto es: reemplazar a proveedores de alimentos que hoy están en crisis o abastecer a países que no tienen cómo producir alimentos.

Por el momento, se advierten algunos casos llamativos:

En Brasil, por ejemplo, hay una reducción temporaria del impuesto de importación hasta el 30 de septiembre para una lista de productos vinculados a la pandemia. Y a la vez, el Ministerio de Economía brasileño anunció que se establecerán licencias no automáticas de exportación para productos necesarios para el combate del coronavirus, a fin de garantizar el abastecimiento en el mercado interno.

En Estados Unidos el acta de defensa de la producción estableció el 18 de marzo que los recursos médicos y de salud necesarios para responder a la propagación de COVID‐19, incluidos los equipos de protección personal y los respiradores, cumplen con los criterios de la ley. Específicamente la ley autoriza al Presidente a “exigir el cumplimiento de los contratos u órdenes para promover la defensa nacional sobre el cumplimiento de cualquier otro contrato u orden, para asignar materiales, servicios e instalaciones como se considere necesario o apropiado para promover la defensa nacional”. Es decir, pueden obligar a una empresa a cumplir con el abastecimiento interno por sobre un contrato previo de exportación de un bien considerado esencial. Se supedita la exportación de determinados productos a la presentación de una licencia de exportación.

La Unión Europea pidió a los Estados miembros que designen inmediatamente como carriles verdes todos los pasos fronterizos internos pertinentes de la red transeuropea de transporte. Eso implica que los carriles verdes deben estar abiertos para todos los vehículos de mercancías, independientemente de los productos que transporten. Y en relación a la exportación de carne bovina habría cancelaciones o renegociaciones de precio por parte de los importadores europeos, incluyendo de mercadería llegando a frontera de la UE.

En la India hay sectores no esenciales como el vino cuyas licencias se están demorando y hay una prohibición de ingreso de vuelos internacionales. Pero la importación de camarones o productos de acuicultura que expirarían entre el 1 y el 15 de abril de 2020 se han extendido por tres meses más.

El mismo informe señala que Argelia instruyó a las aduanas a facilitar y acelerar los procedimientos de nacionalización y liberación de las importaciones de productos alimenticios en medio de la pandemia de COVID-19. Y el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural fijó un mecanismo para promover inversiones agrícolas ya sean nacionales, extranjeras o mixtas.

En tanto en Egipto se encuentran trabajando para asegurar el abastecimiento de commodities estratégicos: azúcar, aceites, arroz, carne, pollo y pescado. El 90% de las exportaciones argentinas caen dentro de esos rubros considerados commodities y de primera necesidad en Egipto.

Ante esta situación de oportunidades de negocios o eventuales problemas de la caída del flujo comercial, la Cancillería ya dispuso un amplio relevamiento de proveedores externos de insumos hospitalarios relacionados a COVID 19, hay un detallado informe generado por la embajada Argentina en China y una variada opción de negocios tentativos a realizar en medio de la crisis.

Fuente: Infobae

Publicidad