11 de abril de 2020 12:51 PM
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Roon van Rhee: “Con volumen, la logística es más barata y más eficiente”

Desarrolló en 2016 un plataforma para vender vinos y productos gourmet que hoy florece con la cuarentena. Cómo se gestiona el negocio.

En tiempos de aislamiento por la amenaza del coronavirus, varias bodegas se han sumado a Productores On Line (POL), una plataforma que conecta de modo directo a elaboradores y consumidores. La demanda también ha crecido, al punto que Roon van Rhee, al frente del emprendimiento, decidió trasladar el centro de distribución a Buenos Aires, ya que el 85% de los compradores se concentra en esta provincia, Santa Fe y Córdoba. Asegura que la clave para vender por Internet es resolver la logística.

-¿Qué servicio presta POL?

-Ofrecemos un servicio para que el consumidor pueda comprar el vino directamente a la bodega, sobre todo ahora que no están abiertas las vinotecas, con entrega a domicilio en todo el país. POL apunta a eso, a una solución integral para los que quieren vender online de forma directa.

Y decimos integral, porque ofrecemos que se abran una cuenta para poder publicar el producto en la plataforma de POL, en la propia página web, en Mercado Libre, en el catálogo de Facebook y en Google Shopping. La segunda pata es la logística. Nos entregan los productos y los almacenamos en un centro de distribución. 

Un comprador nos puede pedir una caja de la bodega A y otra de la B, y yo hago la preparación y el envío centralizado. Es más eficiente para el cliente porque compra ahora y mañana tiene el pedido en la casa. Además, por el volumen que generamos entre todos los productores, la logística es más barata y más eficiente.

Pero también hay que atender al cliente, que tenga un seguimiento, le llegue la factura electrónica, que la entrega sea en tiempo y forma, y responder algún reclamo. Todo eso lo tenemos resuelto desde nuestra plataforma.

-Con las limitaciones para la circulación, ¿han tenido dificultades?

-Tenemos operadores logísticos autorizados para el transporte, que pueden entregar a todo el país, porque el vino es un alimento. Pero sí hay demoras porque no es un producto de primera necesidad. Y por el aumento de la demanda que tenemos, sobre todo de Buenos Aires y Santa Fe, vamos a trasladar el centro de distribución a Capital Federal. Apuntamos a que todo este público muy grande que está deseando comprar vinos va a tener entrega sin costo y dentro de las 24 horas.

-Cuando se levanten estas restricciones…

-No. Lo vamos a hacer ahora. Estamos preparando la mudanza porque ya tenemos casi 100 bodegas con sus productos en POL y está todo almacenado en un centro en Mendoza. Va a venir un camión muy grande y vamos a trasladar los productos a Buenos Aires. Las bodegas van a seguir entregando acá y, de forma consolidada, enviaremos todo a Buenos Aires, para operar la logística desde allá.

-¿Se han sumado nuevas bodegas desde que empezaron las restricciones?

-Antes el crecimiento de la cantidad de bodegas era más lento, pero en las últimas semanas se sumaron varias y ya están en proceso otras más. La necesidad ha cambiado las reglas de juego, sobre todo para las más grandes, que tenían compromisos con distribuidores o cadenas de vinotecas. Esa cadena estaba un poco prostituida. Antes, como la producción está en el Oeste y el mayor consumo en el Este, se necesitaba el distribuidor, el mayorista, la vinoteca, y cada uno tomaba su porcentaje. Pero después, el distribuidor abrió su propia vinoteca y una página web, y la bodega sigue teniendo que vender a $ 20 algo que el consumidor paga a $ 100.

Estaba muy desequilibrado, porque el distribuidor tenía poder de compra y le decía a la bodega que las vinotecas, que eran sus clientes, se quejaban si vendían online. Los amenazaban con que si el vino aparecía online iban a dejar de venderlo. Las distribuidoras no van a desaparecer porque varias cumplen un servicio en lugares donde no se puede llegar de otra manera. Pero no es justo que sigan comprando a $ 20.

-¿Cuál ha sido la demanda durante la cuarentena?

-Vemos muchos nuevos compradores, que tal vez antes iban a una vinoteca local u otra alternativa y se han volcado al online. También está subiendo el ticket promedio. Claramente están buscando tener un pequeño stock en sus casas.

-¿Y el mendocino?

-Desde un principio hemos tenido muy pocas ventas en Mendoza. Del total, ni siquiera llega a un 3%. Creo que tiene que ver con que hay mucha oferta a través de grupos de amigos, en los que hay un enólogo o un ingeniero agrónomo. Es mucho más fácil conseguir vinos acá que en Buenos Aires. Y allá tienen otro estilo de vida, más allá del coronavirus. Están mucho más apurados, buscan comodidad y han incorporado las compras online. Pero eso también va a ir pasando acá.

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