11 de abril de 2020 09:42 AM
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La pandemia complica la cosecha de algodón

Avanza la recolección en el marco de una campaña con la logística muy complicada. El cultivo sigue siendo una alternativa para los productores del norte provincial. Importante donación de ACA.

Luego de las últimas lluvias, el buen tiempo permitió retomar las actividades de cosecha en el norte provincial. En general, el estado del cultivo siguió siendo bueno, a excepción de los cultivares sembrados en fechas más tardías. Sin embargo, la llegada de la pandemia obligó a introducir cambios obligados a la operatoria tradicional. El más significativo fue la suspensión del tradicional concurso de cosecha manual.

“El algodón es un producto regional. En nuestra zona, desde mediados de febrero se hace la desfoliación para que quede el capullo con la rama a recolectar la fibra en el mes de marzo”, explica a Campolitoral Marcelo Braidot, miembro de la Unión Agrícola de Avellaneda y del CAR Santa Fe de Coninagro.

El productor cooperativista explica que tradicionalmente la cosecha comienza a comienzos de marzo, con un cultivo que no es tan rápido de juntar como el cereal. “La cosecha lleva varios días, las máquinas son lentas, ya que utilizan el sistema stripper, que arranca el capullo con un sistema de prelimpieza que lo va sacando para luego subirlo a una tolva que lo lleva a la desmotadora para seleccionar la fibra y la semilla”. A partir de allí, la fibra va a al uso de la hilandería y la semilla va para aceite, alimento de hacienda y de tambos. “Necesita ser recolectado, sino se pierde”, agrega.

En el oeste provincial siempre empiezan un mes más tarde, por lo que tal vez la semana que viene estén dando los primeros pasos.

El algodón se siembra en la primera quincena de octubre. “Es un período largo pero es un cultivo noble y alternativo”, lo defiende Braidot, quien agrega que en esta época están obteniendo buenos rindes (de hasta 3 toneladas por hectárea) en algunos lotes con riego de un equipo compartido por un grupo de productores.

El productor se explaya diciendo que cuando falta el agua, por su raíz pivotante y más profunda, el algodón puede resistir mejor que una soja. “Por eso no es un cultivo adaptable al sur, ya que necesita mucha temperatura y sol. Y la campaña desde ese punto de vista fue muy buena, los sembrados más temprano vienen muy bien”.

Logística demorada. La cosecha de algodón tiene particularidades propias que la distinguen de los otros cultivos.


Pandemia

Mientras se promedia la recolección, Braidot analiza el impacto de la pandemia en la campaña. “Hay menos menos movimiento de vehículos, menos venta de gasoil, etc. Y se nota más cuando se rompe la maquinaria”. Este año, también debió suspenderse el tradicional concurso de cosecha manual, una homenaje a los pioneros y al cultivo, que tuvo gran importancia en la Cuña Santafesina (desde 2002 ya no se cosecha de forma manual).

Además, a nivel de mercados no hay compra, con el agravante que este año el precio es el mismo que el año pasado. “Es un mercado que no es tan firme como el del cereal”, asegura. “Las hilanderías locales compraron las fibras primero, pero luego vino una merma, y afuera -con toda la logística parada- también dejaron de comprar”, dice en referencia a un mercado exportador que se lleva el 80 % de la producción. “Este año se está pagando entre $ 16 mil y $ 18 mil la tonelada, aunque llegó a pagarse hasta 20 ( una mercadería con un 33% rendimiento de fibra y de calidad media).

Números

Años atrás, se llegó a hacer un millón y medio de hectáreas de algodón, aunque hoy no llegamos a las 600 mil, de un cultivo que no escapa a la generalidad del país: un potencial ilimitado que es frenado por el “costo argentino”. Los insumos están dolarizados y una estructura productiva, industrial y comercial que no puede salir a jugar al mercado en igualdad de condiciones. “No somos competitivos”, se lamenta Braidot. Actualmente, la Cooperativa cuenta con unos 1700 socios. De 300 productores, 60 hacen algodón.

Donación

Esta semana, las entidades asociadas a la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), entre ellos la Unión Agrícola de Avellaneda, recibieron una donación de $ 100.000 “para que cada Cooperativa pueda donar a instituciones u organismos de la localidad donde se encuentra como aporte a cualquier acción que esté realizando para actuar sobe la pandemia provocada poe el COVID-19”. La decisión fue tomada por ACA, “atento a la actitud solidaria que siempre caracteriza a nuestro sistema cooperativo”.

Marcados por el clima

Según el último informe del Sistema de Estimaciones agrícolas de la Bolsa de Comercio de Sana Fe, la campaña de cdosecha se retomó en el norte provincial.

Zonas este-oeste: semana con muy poca actividad en el comienzo de la misma, por la inestabilidad climática, precipitaciones, alta nubosidad y porcentajes de humedad ambiente medios a altos, que afectaron el ritmo del proceso de cosecha del algodón. Las condiciones climáticas cambiaron con el transcurso de los días y lentamente se reanudó la recolección.

Área este: con un progreso en el proceso de cosecha del orden del 30 %, los rendimientos promedios obtenidos continuaron manteniéndose superiores a 22 qq/ha, con mínimos de 15 qq/ha y máximos de 30 qq/ha.

La tendencia alcista enunciada en el informe anterior se mantuvo, lo cual siguió reforzando la consideración por parte del sector productivo, como buenos a muy buenos los registros logrados anteriormente.

Área oeste: con un progreso en el proceso de cosecha del orden del 18 %, los rendimientos obtenidos en promedio oscilaron 21 y 23 qq/ha, con mínimos de 10 qq/ha y máximos de 32 qq/ha.

En general, el estado del cultivo siguió siendo bueno, a excepción de los cultivares sembrados en fechas más tardías.

Continuó la recomendación a los productores de la necesidad del monitoreo de las trampas para picudos, en los lotes donde la etapa de floración estuvo llegando a su fin y en los que comenzaron las etapas de defoliación y recolección, para la posible captura de los insectos, en caso de presencia, disminuyendo así su población.

Un alto en la trilla. Braidot defiende el potencial del cultivo para el norte santafesino y toda la cadena de valor que genera.

Fuente: El Litoral

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