19 de abril de 2020 12:12 PM
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Valle Fértil guarda sus vinos para el fin de la cuarentena

El pequeño establecimiento Finca Don Antonio elabora sus varietales de la primera cosecha de la década, a la espera de la reapertura del polo turístico internacional Ischigualasto.

En Valle Fértil la vitivinicultura tiene aroma y sabor al Tannat, Syrah y el Malbec que esta cosecha que finalizó la primera semana de marzo darán mucho que disfrutar y hablar a los amantes del buen vino.


“Comenzamos la cosecha la segunda semana de febrero y finalizamos la segunda de marzo”, indicó el ingeniero Matías Sánchez a Suplemento Verde de DIARIO DE CUYO quien, junto a su padre Daniel Sánchez, comanda el establecimiento Finca Don Antonio.


“En calidad anduvimos muy bien a pesar del susto que nos llevamos al inicio de la cosecha cuando en el Valle cayeron unos 14 milímetros de lluvia la primera semana con los racimos con contenido azucarino como para cosechar”, comentó el ingeniero agrónomo.


Esta pequeña bodega boutique resume muy bien el potencial vitivinícola del oasis del este sanjuanino, donde cultivan “una hectárea de vid en espaldero de las variedades Tannat y Malbec en un 25% de la superficie cada una, el Malbec ocupa un 20% del predio y el Cabernet Sauvignon y el Montepulsiano se reparten en partes iguales el restante 30% de los espalderos”.


Comentó: “Los rindes este año anduvieron en los 6.000 kilogramos de uva que nos darán finalmente unos 4.500 kilogramos de uva. Recordemos que nuestro sistema de producción es orgánico, sin utilización de fertilizantes ni pesticidas de síntesis química”.



ESPERANDO

Daniel comentó que “hemos terminado el primer trasiego de esta cosecha. Nuestros vinos son elaborados en tanques de acero inoxidable y fraccionados en julio, cuando ya luego del segundo trasiego -cambio de vasija vinaria para separar el vino de las borras procedentes de la fermentación de las levaduras que transforman naturalmente el azúcar en alcohol – y finalmente filtrado un par de veces”.


Comentó “el turismo camina muy bien en Valle Fértil atraídos por el Valle de la Luna y por ende unos 2.000 visitantes nos llevan de las manos nuestra producción a la que debemos complementar con los vinos de Bodegas Casa Montes, Aguma y Merced del Estero”.


En Balde de las Chilcas, Matías y su padre Daniel elaboran un vino Tannat que expresa los descriptores organolépticos del varietal mejor que en otras zonas vitícolas. Incluso algunos enófilos lo comparan con el obtenido en Uruguay, donde es como el Malbec para Argentina y por ello están “plantando una media hectárea más de Tannat y Malbec en espaldero y bajo un sistema de cultivo orgánico, que en dos o tres años entrarán en producción”.


Recordemos que el Tannat en la copa es de un color intenso, rubí tirando al granate o morado. Presenta aromas a frutos rojos y negros muy maduros a la nariz, donde, en el caso vallisto pueden identificarse algunas especias y hasta el chocolate amargo.


“Los vinos, ni bien terminado su proceso natural de elaboración, están expresando todo su potencial. Es un año de vinos frutados y aromáticos”, comentó Matías sobre el perfil enológico de la actual elaboración.


“Vendemos anualmente entre 7.500 y 8.000 botellas gracias al turismo de Ischigualsto. El año pasado mejoró mucho luego de la devaluación y el cepo impuesto al dólar por el gobierno anterior. Creció mucho el turismo nacional”, afirmó agregando, “pero en marzo ya la pandemia se hizo notar y esperamos su fin”.


Los turistas en el lugar pueden desarrollar labores propias del cultivo y la elaboración en una finca que suma unas 6,5 hectáreas preservadas de bosque nativo, donde es posible el avistaje de aves, animales y especies vegetales autóctonas”.



LA FRASES

  • “Esperamos que pronto termine el aislamiento y volvamos a recibir el turismo nacional e internacional”.

Matías Sánchez – Ing. Agrónomo

 

  • “El proyecto vitivinícola comenzó como idea emprendedora de mis hijos y hoy es una realidad”.

Daniel Sánchez – Empresario

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