23 de abril de 2020 11:51 AM
Imprimir

Los alimentos frescos que antes se estropean en el frigorífico y cómo evitarlo

La carne de pollo, los pescados o la carne picada son algunos de los productos con vida más corta

«¿Cómo es posible que ya se haya puesto malo si estaba en la nevera?» Seguro que más de una vez te has hecho esa pregunta al encontrar que, esa bandeja de filetes de pollo que compraste hace unos días o las fresas que llevaban una semana en el frigorífico ya no se pueden comer.

Aunque pensemos que el frigorífico no necesita «manual de instrucciones», la cosa no es tan fácil como abrir la puerta y arrojar dentro un alimento. Debemos tener en cuenta la temperatura o la posición en la que almacenamos los productos. Y esta importancia se magnifica cuando hablamos de los productos frescos, aquellos que, debido a sus características, tienden a perecer con mayor rapidez y facilidad. La temperatura óptima para conservar los alimentos en refrigeración es de cuatro grados.

«Llamamos “alimentos frescos” a aquellos que se deterioran en un tiempo corto, lo que hace que pierdan sus propiedades y no sean aptos para el consumo», apunta Carolina Álvarez Pérez, nutricionista, tecnóloga de Alimentos y secretaria de la junta directiva de la Asociación Española de Licenciados y Graduados en Ciencia y Tecnología de los Alimento ( ALCYTA). La tecnóloga explica que la refrigeración aumenta la vida útil de muchos de estos alimentos, «pero no paraliza este deterioro», por lo que es esencial conocer los tiempos en los que podemos consumirlos. Indica dos escenarios: por un lado, encontramos los productos frescos que ya compramos envasados, por los que tenemos su fecha de caducidad en la etiqueta así como indicaciones para su conservación. Por otro, si estos productos los compramos a granel, necesitamos guiarnos por otras pautas.

Cuánto dura cada alimento

«En general, los pescados, los mariscos, la carne de pollo y las carnes picadas van a durar entre uno y dos días», explica y continúa diciendo que otras carnes, como ternera o cerdo, aguantan entre tres y cuatro días.

Asimismo, la profesional explica que los quesos frescos pueden mantenerse óptimos durante una semana, y si los compramos semicurados pueden mantenerse unos veinte días.

«No todas las frutas y las verduras tenemos que refrigerarlas, pero en este estado se mantienen adecuadamente entre unos siete y diez días, dependiendo del tipo», añade y concluye la lista mencionando los huevos, «uno de los alimentos frescos más duraderos», y que, conservados en refrigeración, se mantienen en estado correcto entre tres y cuatro semanas.

Dónde colocar cada alimento

No solo es importante manejar los tiempos de conservación de los productos frescos, sino que también debemos saber en qué lugar de la nevera debemos colocar cada uno de ellos. Luis Riera, director técnico de Saia, consultoría en seguridad alimentaria y APPCC, aconseja en primer lugar colocar en estantes superiores alimentos como quesos curados, pasteles y alimentos ahumados. «En las baldas ubicadas en la parte media de la nevera deben ir los productos lácteos y los alimentos cocinados o semielaborados», indica el experto, que así mismo comenta que, en los estantes inferiores, es aconsejable colocar los alimentos crudos y perecederos, así como los productos en descongelación en envases cerrados.

«En la puerta de la nevera se aconseja guardar, la mantequilla, la margarina y la mermelada. En los de la parte media, se recomienda guardar las conservas de larga duración, los aderezos y las salsas y en la parte baja las botellas de agua, leche y otras bebidas», esclarece el experto en seguridad alimentaria.

Advierte que la puerta es la zona que más cambios bruscos tiene de temperatura. Aunque las hueveras están en la puerta, el experto no recomienda poner los huevos en esa zona: podemos colocarlos fuera de la nevera (en un lugar fresco) o dentro, lo importante es que no sufran cambios bruscos de temperatura.

Trucos para alargar la vida de los alimentos frescos en la nevera

Carolina Álvarez Pérez, nutricionista, tecnóloga de Alimentos y secretaria de la junta directiva de la Asociación Española de Licenciados y Graduados en Ciencia y Tecnología de los Alimento (ALCYTA), explica consejos básicos para que los alimentos se conserven de la mejor manera y durante el máximo tiempo posible en la nevera:

1. Debemos dejar una suficiente separación entre los productos para que el aire frío pueda circular y no se produzcan puntos con temperaturas más elevadas.

2. Con las frutas y las verduras es mejor guardarlas en los cajones destinados para ese fin, pero sin los envoltorios, ya que pueden crear humedad y provocar la aparición de moho.

3. Si las frutas que tenemos están ya muy maduras y vemos que es posible que no las consumamos antes de que se deterioren, las podemos pelar, trocear y preparar en almíbar o en mermelada. Esto aumentará unos días el tiempo de vida útil.

4. Es importante seguir el principio de «lo primero que entra es lo primero que sale». De esta forma siempre intentaremos consumir aquellos alimentos que hayamos comprado antes y conseguiremos una correcta rotación de nuestros alimentos.

5. Una buena planificación a la hora de realizar las compras de estos productos y pensar en los menús en donde los vamos a usar, hará que no compremos en exceso y podamos evitar tirarlos en mal estado.

La conservación de frutas y verduras requiere casi un apartado aparte. Lo primero que advierten ambos profesionales es que no todos los vegetales deben conservarse en la nevera. «Hay incluso alimentos que al meterlos en el frigorífico se deterioran, como ocurre con los plátanos», comenta Carolina Álvarez Pérez

Qué frutas y verduras guardar en la nevera

Luis Riera enumera las frutas y verduras que es mejor conservar a temperatura ambiente: limones, sandía, melón, plátanos, patatas, boniatos, cebollas, berenjenas, aguacates, ajos, calabacín y hierbas frescas como la albahaca.

Por otro lado, en la nevera, «preferiblemente el la parte inferior, dentro del cajón», debemos conservar: fresas, arándanos, cerezas, uvas, alcachofas, setas, brócoli, coliflor, lechuga, judías verdes, zanahorias, apio y espárragos. «Las que tienen raíz, como los rábanos o zanahorias, u hoja verde, como la espinaca, van en la nevera», resume el experto.

La tecnóloga de alimentos de la ALCYTA recuerda que la fruta pelada, o ya partida, sí se debe refrigerarse siempre y consumir antes de 48 horas.

¿Y si ya está cocinado?

Para terminar, los profesionales hablan sobre la conservación de los alimentos ya cocinados. El experto en seguridad alimentaria Luis Riera recomienda guardarlos en las baldas superiores, y consumirlos antes de tres días, siendo el límite de cinco. «Si no lo mejor es congelarlo», apunta Carolina Álvarez Pérez. La experta recomienda guardar el plato en recipientes herméticos y tener cuidado para evitar que entre en contacto con los productos crudos. «Tampoco es recomendable guardar los alimentos directamente en las ollas de cocinado: no cierra herméticamente, pueden producirse olores no deseados en nuestra nevera y no podremos disponer de esa olla para usarla hasta que hayamos consumido el alimento guardado», concluye.

Fuente: www.abc.es

Publicidad