23 de abril de 2020 11:55 AM
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Así debes organizar la nevera para no tirar comida durante el confinamiento

Tener un frigorífico bien ordenado y a una temperatura adecuada permite aprovechar mejor la comida y evitar el desperdicio, según recomienda la app Too Good To Go

Desde que comenzara el confinamiento, una de las imágenes más repetidas en los supermercados es la de carros más llenos de comida que antes. Tanto es así que según un informe de la consultora Kantar, el gasto en la cesta de la compra creció hasta un 25% durante la primera semana. La razón no es otra que la de reducir las salidas del hogar, evitar desplazamientos necesarios y, de esta manera, reducir el peligro de contagio.

Sin embargo, al hacer compras más grandes de lo habitual el principal reto que se plantea ahora es conseguir que la comida comprada no se eche a perder. Evitar los desperdicios es cosa de todos y la nevera es la mejor aliada en esta tarea. Por ello, Too Good To Go, la app que lucha contra el desperdicio de alimentos, ha elaborado una lista de consejos sobre cómo usar y organizar el frigorífico para conservar y alargar la vida de los alimentos y no tener que tirar comida a la basura durante la cuarentena.

“El 84% de los alimentos que se desperdician en los hogares habitualmente corresponde a productos sin utilizar, es decir, que tal y como se compraron fueron a la basura. Ello se debe en gran parte a compras en exceso o mala gestión y conservación. Por eso, en la situación actual debemos ser más responsables y cuidadosos aún, comprando de manera consciente pero también utilizando todos los recursos y herramientas que tenemos en nuestros hogares, como la nevera y estos consejos que servirán para hacer una gestión más óptima y eficiente de la comida”, explica Helena Calvo, responsable de sensibilización sobre el desperdicio de alimentos en Too Good To Go.

Consejos prácticos

1.TEMPERATURA: Se aconseja poner el frigorífico a una temperatura de 5ºC para garantizar la correcta conservación y frescura de los alimentos. Ponerlo unos grados por encima podría estropear la comida mucho antes.

2. CADA ESTANTE TIENE SU FUNCIÓN: En muchas ocasiones se coloca la comida allí donde hay un hueco libre sin tener en cuenta que la nevera está diseñada para que cada producto tenga su lugar y así prolongar su vida.

La puerta es la parte menos fría de la nevera y aquí se colocan aquellos productos que no necesitan tanto frío como las bebidas, mermeladas, mantequillas, salsas o los huevos.

Las frutas y verduras irán en los cajones disponibles en la mayoría de neveras. Estos mantienen la humedad y evitan un excesivo frío que pueda echarlas a perder.

El estante inferior es la zona más fría y se reserva para los productos más perecederos que necesitan un extra de frío como la carne y el pescado.

Y en los estantes superiores van a ocupar su lugar aquellos productos que no necesitan estar a un frío excesivo como son los yogures, embutidos, platos cocinados, entre otros.

3. EL CONGELADOR: Es el mejor aliado para prolongar la vida de los alimentos. La temperatura ideal es de -18ºC y en él guardaremos carne o pescado que no vayamos a consumir de inmediato, los productos congelados comprados en el supermercado y los túpers con la comida que nos haya sobrado o hayamos preparado para días posteriores. En este caso, lo guardaremos en diferentes recipientes, en porciones individuales o raciones mayores según las necesidades, y aprovecharemos para ponerle una etiqueta con la fecha de congelación.

4. SIEMPRE DELANTE: Ya sea en el frigorífico o en el congelador siempre tenemos que colocar delante y bien a la vista todo aquello que esté a punto de vencer o que lleve más tiempo esperando para ser consumido. De esta manera, los alimentos más antiguos quedarán visibles para darles salida antes que los que acaban de entrar.

5. NO ABRIR EN EXCESO LA NEVERA: Abrir y cerrar constantemente la nevera somete a la comida a constantes cambios de temperatura y la podemos llegar a deteriorar.

6. MANTENIMIENTO: Es importante no sobrecargar demasiado la nevera para que así esta pueda funcionar con normalidad y los alimentos siempre estén a la temperatura adecuada. Además conviene limpiar e higienizar periódicamente el frigorífico ya que la suciedad puede puede dañar la comida y ocasionar problemas de salud.

Fuente: www.larazon.es

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