24 de abril de 2020 10:31 AM
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Rabobank estima que la COVID-19 ha venido a dificultar el comercio mundial de carne de cerdo

CompartiremailFacebookTwitterEn su segundo informe trimestral del año 2020, Rabobank espera una volatilidad continua en los precios de la carne de cerdo, ya que la interrupción en los mercados locales se equilibra con la escasez de productos en Asia. “El efecto combinado de la destrucción de la demanda a corto plazo y las interrupciones de procesamiento […]

En su segundo informe trimestral del año 2020, Rabobank espera una volatilidad continua en los precios de la carne de cerdo, ya que la interrupción en los mercados locales se equilibra con la escasez de productos en Asia.

“El efecto combinado de la destrucción de la demanda a corto plazo y las interrupciones de procesamiento debido a restricciones laborales por la COVID-19 ha generado una volatilidad considerable en los mercados, debilitó los retornos de los productores y frenará el crecimiento de la producción. Un crecimiento más débil del PIB podría presionar aún más la demanda de carne de cerdo, agravando un entorno operativo ya desafiante”, según Christine McCracken, analista sénior de proteínas animales.

Los mercados mundiales de carne de cerdo también están fuertemente influenciados por los efectos de la peste porcina africana (PPA). Si bien la COVID-19 afecta la cadena de suministro de carne de cerdo en todos los rincones del mundo, la PPA sigue siendo el factor clave para varias regiones que continúan experimentando brotes en sus rebaños comerciales.

Los efectos de la pandemia de la COVID-19 están monopolizando la atención en todos los mercados de carne de cerdo en este momento, y esto continuará durante al menos el próximo trimestre. Como la COVID-19 está restringiendo tanto la producción como el consumo de carne de cerdo, toda la cadena de suministro se enfrenta a la incertidumbre.

Al mismo tiempo, la peste porcina africana continúa presionando la producción de carne de cerdo en gran parte de Asia y algunas partes de Europa. Como Asia es la principal región importadora de carne de cerdo, esto continúa apuntalando la actividad en las cadenas de suministro de carne de cerdo en todas las regiones exportadoras de carne de cerdo.

Teniendo en cuenta los efectos duales de la crisis de la COVID-19 y la PPA, Rabobank considera que la oferta y la demanda mundial de carne de cerdo se redujeron con respecto a las expectativas originales para 2020 y 2021. Esto refleja la necesidad de recuperar la demanda a través del canal foodservice y mejorar tanto la producción como la cadena de suministro actual. resolviendo las interrupciones y recuperando el comercio.

En su análisis por países, Rabobank estima que en China, la fortaleza de los precios del cerdo refleja la lenta recuperación del censo porcino y de la demanda por parte de los consumidores. Los precios de los cerdos siguen elevados debido a las pérdidas del censo de PPA y una recuperación gradual en el sector de producción. El interés del productor en la reconstrucción sigue siendo bueno, lo que resulta en una fuerte tendencia al alza en los costos de los lechones. Los brotes continuos de PPA siguen siendo motivo de preocupación y limitan el crecimiento para operaciones más pequeñas. La demanda de carne de cerdo se ha recuperado, aunque más lentamente de lo previsto.

En el caso de la UE, los problemas sanitarios y por la COVID-19 conllevan una volatilidad en el mercado. Pese a esto, la demanda asiática ha supuesto un incremento del 25% de las exportaciones de carne de cerdo de la UE, ayudando a compensar la interrupción de la COVID-19 por el cierre del canal foodservice. Dos casos de PPA en granjas comerciales en Polonia en la frontera con Alemania generan nuevas preocupaciones.

En este comienzo de año, las exportaciones han crecido en un 28% sobre 2019 y un 13% sobre diciembre pasado, alcanzando las 426.000 t en enero. De esa cifra, el 63% se destinó a China y España, con 72.000 t, es el principal exportador al mercado chino, junto con Alemania.

En cuanto a EE.UU., el cierre de las plantas y la débil demanda del foodservice han venido a provocar una fuerte desaceleración del mercado. El cierre de dos plantas y la escasez crítica de mano de obra en muchos otros crearon incertidumbre y obligaron a una caída del 35% en los precios de los cerdos en las últimas semanas. Esto ha creado una acumulación de cerdos vivos, sin sacrificar, que alcanzarán rápidamente niveles bajos críticos, dada la oferta récord de ganado Los valores del cerdo han caído, pero han visto cierto apoyo de las exportaciones.

Finalmente, en el caso de Brasil, a pesar de la interrupción de la COVID-19, las exportaciones de carne de cerdo siguen siendo fuertes, impulsadas por la demanda de China. La debilidad en el real brasileño y la escasez de oferta en Asia respaldarán el crecimiento continuo, ayudando a compensar los mercados internos más débiles. Los productores enfrentan mayores costos de maíz, lo que debería limitar la producción.

Fuente: Eurocarne

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