24 de abril de 2020 00:51 AM
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En primera persona: Miguel Ffrench relata la odisea para entrar a su propio campo en San Luis

CompartiremailFacebookTwitterA pesar de que existe un decreto nacional, el Gobierno de la Provincia de San Luis impide el ingreso de productores que viven en otras provincias, aunque tengan campos o produzcan en San Luis y paguen allí los impuestos. Uno de los que sufre esta discrecionalidad es Miguel Ffrench (sí, se escribe así con doble ff), un […]

A pesar de que existe un decreto nacional, el Gobierno de la Provincia de San Luis impide el ingreso de productores que viven en otras provincias, aunque tengan campos o produzcan en San Luis y paguen allí los impuestos. Uno de los que sufre esta discrecionalidad es Miguel Ffrench (sí, se escribe así con doble ff), un productor de Villa Valeria, en el departamento de General Roca, Córdoba, que a la vez es dueño de un campo dentro de la localidad puntana de Buena Esperanza, en el departamento de Gobernador Dupuy.

Ambas localidades, aunque están en dos provincias diferentes, distan poco más de 50 kilómetros. Pero a raíz de los bordos de tierra de cerca de 3 metros de alto que levantó el gobierno de Alberto Rodríguez Saá, Ffrench afirma que “ahora debo atravesar 300 kilómetros para llegar al campo”.

“Es toda una odisea, sin olvidar que además debemos presentar un tramiterío importante. Si somos un país federal como dice nuestra Constitución, esto no se puede hacer”, reclamó en diálogo con Bichos de Campo.

Ffrench explicó que “los caminos vecinales que me llevan al campo de San Luis están totalmente taponados con bordos; son lomas de tierra que tenemos prohibido derribar”. Agregó que lo peor de todo es que “la mayoría de esos bordos están sobre el límite entre Córdoba y San Luis, pero hay varios que incluso fueron corridos de sus límites y ya están dentro de la provincia de Córdoba”.Reproductor de video00:0000:06

Ante esta situación, el productor comentó que “los consorcios camineros que tiene Córdoba, más allá de que están al tanto de esto y de que han podido fotografiarlos, no se animan a tocar esos albardones de tierra y el gobernador de Córdoba (por Juan Schiaretti) tampoco se ha jugado mucho para manifestar este problema y tratar de solucionarlo”.

-¿Y por qué sucede esta situación? 

-No sé qué vino primero, si la gallina o el huevo. Si el gobierno nacional pidió a las provincias que lo manejen a su modo o viceversa. Pero la cuestión es que nos están complicando el trabajo.

Ffrench, que es miembro de los grupos CREA, relató que esta odisea “la vivimos hace más de un mes. Lo bueno ahora es que la zona centro de CREA logró un permiso especial del Ministerio de agricultura de Córdoba, para que cierto número de productores residentes de Córdoba con campos en San Luis podamos hacernos un hisopado, que es lo que exige San Luis, y si nos da negativo, recién ahí podríamos iniciar una serie de trámites y permisos vía online, en la página web del Ministerio de Agricultura de San Luis”.

Una vez que se completó todo ese papelerío, Ffrench comentó que “le sumamos un certificado médico que demuestre que no estamos contagiados, y al llegar al límite,nos registran la patente y nos acompaña un patrullero hasta el campo”.

Patricio, hijo de Miguel, trabaja con él en el campo agrícola ganadero que tienen en San Luis, y recién pudo ingresar esta semana, luego de presentar todos los papeles requeridos. “Por fortuna pudo entrar con mercadería para los animales y para el personal que vive allí, pero ahora no puede salir. Si sale y quiere luego volver a ingresar, tiene que rehacer todos los trámites y el hisopado. Eso sí, entra al campo pero no puede entrar al pueblo. Por eso toda la mercadería la trajo desde Córdoba”, relató.

En San Luis, tanto Miguel como su hijo Patricio se encargan de rodeos de cría, recría e invernada de Aberdeen Angus, cultivan algo de girasol, pero principalmente producen maíz, un grano que también usan para embolsar y suplementar a la hacienda. Las complicaciones de Miguel son serias. “No puedo atender correctamente al personal de mi campo y ellos no tienen movilidad propia. Tengo un matrimonio con una criatura de 2 años y, además, la señora está con un embarazo de 7 meses”, se lamentó el productor.

El productor, además, debe bregar porque el ganado esté alimentado y atendido. “Mi hijo viajo después de varios días y recién ahora pudo retomar trabajo atrasado y llevar vacunas para la hacienda. Recién ayer pudimos cargar hacienda, en un camión que vino de un frigorífico de Buenos Aires con todos los permisos necesarios. Pero en mi caso, la demora para poder hacer todo esto fue de una semana. Lo único que agradezco es que las guías las tramitamos sin problema, vía online, en Buena Esperanza”, relató.

San Luis está a pleno con la cosecha de soja, y también de maní. Más allá de que los camiones sí pueden entrar y salir, en el caso de la maquinaria -más allá de que ingresen los equipos-, “el personal que ingrese para trabajar debe hacer primero la cuarentena en San Luis, por 15 días, y después, se les pasa una factura por gastos de estadía”, señaló Ffrench.

Hay incluso campos que están de a caballo sobre el límite entre Córdoba y San Luis, y en este caso, Ffrench comentó que “esos propietarios que tienen una tranquera en cada provincia, fueron amedrentados por la policía de San Luis, quienes los amenazaron de que, si dejaban entrar a gente de Córdoba a través de sus campos, no solo tendrían una multa, sino que les iban a presentar una demanda penal. No podemos seguir más así”.

En relación a si recibieron alguna respuesta oficial, el productor dijo que “a pesar de que la Sociedad Rural de Río V de Villa Mercedes, San Luis, y Cartez (Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona) presentaron oficialmente sus quejas y pedidos de modificación a esta situación, no tuvimos ninguna solución aún”.

Fuente: Bichos de Campo

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