24 de abril de 2020 04:10 AM
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Haz que tus alimentos duren más en el frigorífico

En estos días en los que no se puede salir de casa y el frigorífico seguramente esté más lleno de lo normal, debemos hacer que la comida dure el mayor tiempo posible, lo que nos permitirá economizar y a la vez reducir el número de veces que se hace la compra en esta época de confinamiento. Siguiendo unas pautas básicas y una buena planificación podemos alargar la vida de los alimentos para evitar su desperdicio.

Mantén el frigorífico siempre limpio
Sin duda en estos momentos tenemos que dar una importancia especial a la limpieza y más en el frigorífico, donde guardamos los alimentos para evitar malos olores y la proliferación las bacterias.

Cuando limpies el interior pon especial atención a eliminar los restos depositados en las bandejas y a las juntas de las puertas donde también se acumula la suciedad. Utiliza siempre productos no abrasivos que no dañe el frigorífico.

Cómo no desperdiciar la comida
Un gesto importante cuando estamos realizando la compra es fijarnos en la fecha de caducidad de los alimentos. De este modo tendremos una orientación de cuándo es preferible su consumo. Además, es muy importante planificar dentro de lo que se pueda qué vamos a comer y cenar cada día. Este plan te ayudará a aprovechar todo lo que has comprado sin que caduquen y sin malgastar dinero.

¿En qué balda coloco cada alimento?
Los espacios dentro del frigoríficos están diseñados para conservar los alimentos en las mejores condiciones y que la comida dure más. Y aunque el electrodoméstico nos lo ponga más fácil tenemos que ayudar a que funcione eficientemente. Para ello tenemos que regular la temperatura según las instrucciones y colocar cada alimento según las siguientes recomendaciones.

Muchos de los compartimentos y cajones del frigorífico tiene dibujos que nos indican los alimentos que debemos guardar en ellos, pero hay unas directrices comunes que pueden ayudar a aprovechar cada rincón para que la comida se mantenga fresca durante días.
Baldas medias y superiores:
Aquí colocamos los alimentos que requieren menos frío, pero también aquellos que necesitan una temperatura constante, curiosamente, como los restos cocinados de comida a los que hacíamos mención. Yogures, otros lácteos derivados, mermeladas, etc. han de colocarse en estas baldas.

Baldas bajas:
Carnes y pescados, así como fiambres, encuentran aquí su mejor zona de conservación, o como ese gran invento del ser humano, objetivamente, que es el queso.

Cajones inferiores:
Desde que éramos pequeños hemos visto el cajón de la verdura y la fruta en la parte baja de los frigoríficos, y no es casualidad. Es la parte más fría y donde mejor se conservan por lo tanto los alimentos frescos de ese tipo. Los frigoríficos modernos incluyen sistemas que prolongan la vida de estos alimentos con una mejora de las condiciones de la humedad y conservando mejor su sabor y nutrientes.

Puertas:
Las estanterías de las puertas son útiles para aquellos alimentos que necesitan menos calor dentro de su refrigerio. Las bebidas o los huevos, mantequillas, encurtidos abiertos o similares aguantan perfectamente en esta zona sin problema.

Apunta estos pequeños consejos y aplícalos ahora en esta excepcional situación que vivimos, pero también el resto del año para hacer un uso responsable de los alimentos. Habituarnos a estas pautas ayudará a que conservemos mejor la comida y ayudaremos al planeta desde nuestro hogar.

Fuente: www.semana.es

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