27 de abril de 2020 15:01 PM
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Los efectos del coronavirus en el agro mundial

Las medidas para controlar la pandemia han golpeado con fuerza al área de servicios de alimentos, como restaurantes, hoteles y centros de eventos, pero ha impulsado las ventas por internet. La escasez de mano de obra preocupa a los productores del hemisferio norte para esta temporada, y ya se percibe el impacto de la crisis en los precios de los alimentos. Paloma Díaz Abásolo

En todos los países, la agricultura se ha considerado un sector estratégico frente a las medidas para controlar el coronavirus, ya que su funcionamiento es clave para asegurar la alimentación. A pesar de ello, está sufriendo los efectos de la pandemia, impactando en el comercio internacional la demanda por ciertos productos, la logística para operar en las instalaciones industriales y la disponibilidad de mano de obra en el campo. Así, la incertidumbre sobre la evolución de la economía y el curso que siga la pandemia también genera dudas y volatilidad en el agro.

“Las variaciones en los tipos de cambio también podrían afectar el flujo comercial. Mientras una recesión mundial es cada vez más inminente, los inversionistas se refugian en monedas seguras, como el dólar, algo que impactará negativamente la demanda por exportaciones para Estados Unidos, pero que tiene un impacto positivo en las exportaciones de países que son netamente exportadores de alimentos”, indica un reciente informe de Rabobank International.

En el caso de los envíos de frutas chilenas, hasta mediados de abril se registraba una caída de 8% respecto de la misma fecha del año pasado, con un retroceso de 31% en el volumen de exportaciones a Estados Unidos, una caída marginal en Asia y un leve aumento en Europa.

“Actualmente, hay dos grandes riesgos. El primero es la posibilidad de seguir cosechando, empacando y despachando frutas, y el segundo se relaciona con que haya barreras en la comercialización de la fruta, trabas logísticas en los mercados y que haya consumo, tanto en Chile como en el resto del mundo”, afirma el presidente de la Asociación de Exportadores de Frutas (Asoex), Ronald Bown.

Resalta que los patrones de consumo están cambiando a una mayor preferencia por productos sanos y con alto contenido de vitaminas, lo que corroboran analistas internacionales, junto con el fuerte incremento de las ventas de productos frescos en canales online, tendencias que podrían mantenerse en el mediano plazo.

En mercados como China, la Cámara de Comercio de ese país informó que se importaron más de un millón de toneladas de fruta durante enero y febrero, con una leve caída en volumen respecto del año pasado, pero un alza de 8% en el valor total, reflejando que el consumo de estos productos siguió firme a pesar del virus.

“La Cámara destaca que Chile lidera como el mayor proveedor de frutas frescas en valor, seguido por Tailandia y Vietnam, encabezando las importaciones de cerezas y arándanos”, recalca Ronald Bown.

Sin embargo, rubros como el vino podrían verse afectados negativamente en los próximos meses.

La oportunidad del e-commerce

Uno de los grandes ganadores es el comercio electrónico, cuyas ventas se han disparado, incluyendo a los alimentos y, entre ellos, a los productos frescos.

Un informe de Euromonitor International resalta que a nivel global ha habido un aumento explosivo de las ventas online de productos comestibles, ya que los gobiernos impulsan su uso y los consumidores quieren asegurarse de que encontrarán productos que tal vez no están en tiendas físicas.

En Estados Unidos, indica que el crecimiento de las ventas del e-commerce alcanza niveles sin precedentes, lejos del 4% que representaban en 2019.

“Buscando satisfacer esa demanda, Amazon está contratando cien mil nuevos trabajadores y suspendió los envíos de productos que no son esenciales”, afirma.

En Europa y Asia, la tendencia es similar. Un reciente estudio de Nielsen muestra que en marzo, las ventas de productos frescos online aumentaron fuertemente en comparación con 2019, con alzas de 54% y 44% en China y Corea del Sur, respectivamente, y de 13% y 11% en Francia y España.

“Los escenarios creados por efecto del covid-19 son importantes indicadores de lo que los retailers y fabricantes podrían esperar a medida que se reducen los viajes a las tiendas en todo el mundo… Los retailers tendrán que hacer frente a las principales barreras o dudas que los no usuarios han expresado en el pasado, como la garantía de frescura o la entrega gratuita”, advierte el informe.

En mercados como China y Corea, donde las compras online son más comunes, a raíz del virus las plataformas han notado que aumentó el ingreso de personas de más edad.

8% bajaron los envíos de frutas chilenas hasta mediados de abril.

30% de las ventas de vino en Europa se realizan en el food service, que seguirá afectado.

Restaurantes y hoteles paralizados

Uno de los sectores más golpeados por el coronavirus es el de servicios de alimentación, conocido como food service, que incluye a los hoteles, restaurantes y centros de eventos, entre otros, y que ha estado paralizado el último mes.

En Europa se estima que este sector dejará de recibir entre el 60% y 80% de sus ingresos normales, especialmente en España e Italia, ya que el reparto de comida a domicilio no es suficiente para paliar el estar cerrados.

“Esta pérdida de los ingresos que se esperaban generar representa unos 4.500 millones de euros mensuales para Italia y España, y alrededor de 2.400 millones de euros para Alemania y Francia”, indica un informe de Rabobank.

Se proyecta que algunos alimentos pueden encontrar otros espacios de venta, pero en productos como la cerveza y el vino es más complejo, ya que en Europa alrededor del 40% y 30%, respectivamente, se vende en el food service.

“En Holanda están estudiando abrir los restaurantes, pero con las medidas de distancia social, lo que es difícil, ya que si puedes sentar a 10 personas, en vez de 50, los costos son muy altos y muchos prefieren seguir cerrados… Por eso, productos como el vino seguirán fuertemente afectados en los próximos meses, así como los productos del mar y la carne, aunque no esperamos un impacto mayor para las frutas y verduras, porque sus ventas han aumentado”, comenta la analista senior de producción fresca de Rabobank, Cindy van Rijswick.

En Estados Unidos el panorama es similar y se proyecta que para las empresas que ya vendían en ambos canales —retail y food service— será más fácil disminuir las pérdidas, aunque para los productos que se consumen fuera de la casa, como algunos cortes de carne, mariscos y platos elaborados, el panorama es complejo.

“Algunos actores tendrán que enfrentar limitaciones en la disponibilidad de embalajes adecuados para el retail, especificaciones del producto y distribución, junto con las restricciones en el acceso de capital”, advierte JP Frossard, analista de consumo de alimentos de Rabobank.

¿SUBIRÁN LOS ALIMENTOS?

Una de las dudas que genera la pandemia es si la coyuntura económica puede provocar alzas de precios para los alimentos, junto con la incertidumbre sobre la seguridad alimentaria a corto y mediano plazo.

En marzo, el índice de precios de los alimentos de la FAO bajó 4,3% respecto de febrero, debido a la contracción en la demanda como efecto de la expansión del virus.

“Esta importante disminución representa la segunda caída intermensual del valor del índice. La más pronunciada fue para el indicador de aceites y azúcar, con bajas de 12% y 19%, respectivamente, mientras que el de precios de cereales se redujo 1,9%, y los de lácteos y carnes retrocedieron 3% y 0,6% en cada caso”, dice Ricardo Rapallo, oficial de políticas de seguridad alimentaria de la FAO.

En cuanto a los riesgos que podrían afectar a la demanda por alimentos, está una caída mayor del producto interno bruto en los países, disrupciones de las importaciones o alzas de precios, aunque es difícil que se den en forma simultánea.

“Los países en desarrollo se ven más afectados, ya que los consumidores tienen menor capacidad de ahorro y están más expuestos, porque en general dependen más de las importaciones, y el gasto en alimentación representa gran parte de su ingreso”, proyecta Ricardo Rapallo.

Otro punto clave es que los gobiernos puedan garantizar la alimentación de las personas. Para eso, en la FAO consideran relevante tomar medidas de cooperación internacional, y mesas en las que participen distintos sectores, como la Mesa Social Covid-19 que existe en Chile.

También sugieren liberar de impuestos a los alimentos de primera necesidad.

ASEGURAR LA MANO DE OBRA

En el hemisferio norte, con la llegada de la primavera, los principales países productores de alimentos se preparan para iniciar el grueso de las cosechas en los próximos meses, especialmente de frutas y verduras, enfrentados a la escasez de mano de obra debido al coronavirus. Países como Estados Unidos, España, Italia, Francia y Alemania dependen de los inmigrantes y las fronteras están cerradas o con estrictas medidas de ingreso.

A comienzos de abril, a raíz de las presiones por parte del sector agrícola, Alemania anunció que abrirá sus fronteras solo para los trabajadores temporales de este rubro, bajo condiciones estrictas, para un tope de 40 mil personas durante abril y mayo, a lo que sumar 10 mil personas desempleadas dentro del país.

“Si las medidas tienen éxito, se debería suplir la demanda de 100 mil trabajadores que necesita Alemania hasta fines de mayo. Sin embargo, se espera que siga habiendo un déficit, porque se va a trabajar con temporeros que no están entrenados”, dice un informe del Departamento de Agricultura de EE.UU..

En España, donde el gobierno ha estimado que se necesitan unos 80 mil temporeros y que depende en buena parte de inmigrantes de Marruecos, se firmó un decreto especial para flexibilizar la contratación de inmigrantes y desempleados, a quienes se les permitirá seguir cobrando el seguro de cesantía.

El ministro de Agricultura de España, Luis Planas, dice que se exigirá a los agricultores que hagan los contratos por escrito, con un sueldo que al menos sea equivalente al Salario Mínimo Interprofesional (SMI) español, y que se pague a través de transferencias bancarias, según la agencia Europa Press.

En Francia e Italia, que enfrentan el mismo problema, han habilitado plataformas online para ofrecer empleos temporales en el sector agrícola, con la idea de favorecer principalmente a quienes están cesantes, mientras que en Estados Unidos se decidió ampliar la cantidad de visas para trabajos en el campo, para que puedan ingresar más temporeros desde México, y entre sus incentivos permitirá que quienes obtengan ese permiso puedan estar en el país por más de tres años, como era hasta ahora, según informa el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos.

Brasil:

50% bajó la faena de animales bovinos en marzo, respecto del mismo mes de 2019, y se observa una fuerte caída en el consumo interno de carne. Algunos de los principales procesadores han cerrado temporalmente sus operaciones.

Países Bajos:

Tulipanes se verán afectados, ya que es la época de plena producción y se perdería el 30%, afectados —entre otros factores— por la disminución de más de 70% en las ventas de flores de corte en Europa.

India:

A raíz de la cuarentena total, la lentitud para obtener permisos ha traído problemas en el puerto de Mumbái, que dejó de operar por más de una semana. Ha retomado su actividad, pero no tiene suficientes funcionarios para controlar todo lo que se importa y exporta.

Italia:

57% de las empresas agrícolas italianas dice haber tenido disminuciones en su actividad debido a la pandemia, según datos de la organización de empresarios agrícolas Coldiretti.

Singapur:

Crear huertos urbanos en los techos de los edificios de estacionamientos es una de las medidas que impulsa Singapur para asegurar la disponibilidad de alimentos frescos para sus habitantes, ya que solo producen el 10% de lo que consumen y solo el 1% de su territorio se destina a la agricultura.

España:

60% de la producción de cebollas de 2019, de calibre grande, están almacenadas, mientras que en un año normal no debería haber stock. La situación se explica por el cierre de restaurantes y hoteles.

Europa:

300% y más han subido las tarifas de fletes aéreos en Europa por el coronavirus, detallan desde Rabobank, mientras que el transporte en camiones ha subido alrededor de 40%, por ejemplo, para recorridos entre los Países Bajos y España.

Rusia:

La exención temporal de impuestos para las importaciones de productos críticos, como papas, ajos y cebollas, entre otros, hasta fines de junio, es una de las medidas que ha tomado la Unión Económica Euroasiática

Fuente: Revista del Campo, El Mercurio

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