30 de abril de 2020 09:53 AM
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“Soy optimista con las perspectivas que está mostrando el mercado ganadero”

Uruguay : Romualdo Rodríguez se refirió al mercado ganadero local, la exportación de ganado Holando a China que se retoma después de varios años, y el mercado de campos que está paralizado

El escritorio Romualdo Rodríguez Negocios Rurales atiende una amplia gama de negocios rurales. Fundado en 1964 en la ciudad de Florida, su actual director, Romualdo Rodríguez, comenzó a trabajar el martillo a los 15 años, y hoy continúa al frente de la firma junto a su hijo Juan José Rodríguez.

“Embarcamos ganado para frigorífico, somos el nexo entre el productor y el frigorífico”, dijo el experimentado rematador a La Mañana. “También nos ocupamos de negocios particulares, venta y arrendamiento de campos, trabajamos con lana uniendo al productor con la industria”, y como miembros de Plaza Rural “tenemos el remate por pantalla que en los últimos tiempos ha crecido” en el interés de la gente.

Rodríguez dijo que es optimista con las perspectivas que está mostrando el mercado ganadero porque hay señales objetivas para serlo. En lo local “las lluvias han aliviado alguna zonas del país”, a eso se suma que “los ganados gordos están en alza en los frigoríficos, y la venta de carne a China, son tres cosas que son favorables para la ganadería por las que ve con buenos ojos el futuro del año que estamos transitando. Eso es lo que está pasando y va a seguir pasando”, vaticinó. “Sí, soy optimista, porque China regresó a posicionarse en las compras y pienso que será así por mucho tiempo, porque los chinos aprendieron a comer carne y hay más avidez por ese producto”.

Destacó que “las categorías que compra China son, mayormente vacas, esa categoría requiere más demanda; en el caso del novillo también soy optimista y no tengo dudas en que se va a normalizar”.

Exportación de ganado en pie

Una de las buenas noticias de este mes fue que se retomaron las exportaciones de ganado Holando en pie a China. Rodríguez recordó que hace diez años la firma formó “una sociedad” con Federico Di Santi “para hacer remates Holando, ventas particulares, y al poco tiempo surgió la exportación en pie. Somos dos firmas que nos juntamos entorno al Holando”.

Desde 2010 Di Santi fue unas 20 veces a China, viajes en que “lo acompañé unas pocas veces. Él viajaba dos veces por año y ayudado por el cuerpo diplomático uruguayo en aquel país se fue llegando a las empresas grandes que compran ganado y haciendo su clientela”.


“Las lluvias han aliviado alguna zonas del país”, a eso se suma que “los ganados gordos están en alza en los frigoríficos, y la venta de carne a China, son tres cosas que son favorables para la ganadería”


“Di Santi fue el que logró hacer negocios con mucho esfuerzo al viajar tantas veces. Hablar del viaje puede ser fácil, pero la verdad que ir hasta allá es un sacrificio muy importante”, comentó.

Las primeras exportaciones “fueron hace diez años, mandábamos ganado Holando, dos viajes por año hasta 2016, fecha en que se cortó porque no competíamos con Australia” que tiene ventajas comparativas: Australia tiene 15 días de navegación de los barcos, contra 35 días que tienen los barcos que van de Uruguay a China, pero no solo eso sino que ambos países firmaron un tratado por el cual no tienen aranceles”.

“En el año 2017 empezamos a mandar vaquillonas Angus, más tarde le pedimos a los compradores que probaran el Hereford y se logró combinas las dos razas, Angus y Hereford. Así estuvimos por dos años y medio o tres años enviando 5 o 6 barcos de ganado de carne”, relató.

Rodríguez dijo que a comienzos de abril “embarcamos 7.000 Holando”, retomando el negocio que se había frenado en 2016. “Australia mandó mucho Holando pero dejo de tener tanto ganado disponible de categorías terneras y vaquillonas, y los precios subieron lo que le dio la posibilidad a Uruguay para que retomara las exportaciones de esa raza”.

La negociación y la concreción de la venta no son fáciles. “Hace 4 meses negociamos y ya se fue un barco con 7.000 terneras y vaquilloncitas”. Para llegar a ese número “tuvimos que comprar en el entorno de 8.000 cabezas porque luego viene la delegación china que hace el aparte y hay animales que rechazan. Y para conseguir 8.000 terneras y vaquilloncitas tuvimos que visitar 500 tambos aproximadamente, hay que juntarlas de a 10 o de a 15, son muy pocos los tamberos que venden lotes más grandes”, contó.

“Entre esas 8.000 que compramos y las 7.000 que se fueron, para comprarlas estuvimos más dos meses”. El rematador describió que “concretar el negocio lleva mucho tiempo con los vehículos recorriendo los establecimientos, elegirlas, comprarlas, levantarlas de los establecimientos, pagarlas y tomar campo para tenerlas”.

“Después de todo eso llegan tres veterinarios que manda el gobierno chino a inspeccionar los campos y los ganados, luego se van cargando a la cuarentena donde tienen algo más de 30 días de encierro. Antes de terminar la cuarentena la empresa envía sus veterinarios que inspeccionan los animales y hacen los apartes”, expresó.

Es una buena oportunidad para los tamberos porque con esas categorías hacen un precio mejor que si las vendieron en el mercado local. El negocio se operó todo al contado.

Durante el viaje los animales viajan bien y engordan

El tiempo de viaje es de más de un mes, “aproximadamente son 35 días de barco” y mientras dura el viaje “recibimos a diario un reporte sobre cómo van los ganados, y hasta ahora todo va bien”, aseguró.

Son terneras y vaquilloncitas que van a los tambos a China, “allá los establecimientos son muy grandes, pueden llegar a 50.000 vacas y hasta más”.

Durante el viaje los animales viajan cuidados. “A veces los barcos agarran tormentas y es complicado, se puede perder ganado porque se lastiman o mueren”, es uno de los riesgos. “Pero no es el caso de este barco que es grande, con una capacidad mayor a la que cargamos y por lo tanto soporta mejor las tormentas y los ganados van más cómodos”. “Los ganados van bien porque tienen que llegar bien, y meten kilos en el viaje. De acá salieron con 270 o 280 kilos de promedio y van a llegar en el entorno de los 300 kilos.

Tienen buena ración que se carga acá, en este último envío concreto fue un millón y medio de kilos de ración, 500 kilos de fardos de alfalfa y 100.000 kilos de aserrín para el piso que cada dos días se cambia”, observó.

Respecto a la sanidad, “los ganados suelen ir con veterinarios nuestros, pero en esta oportunidad este barco fue vendido puesto en el puerto de Montevideo, es la primera vez que lo hacemos así. China está muy falta de negocios y logramos que el barco lo pusieran ellos, entonces no va nadie de nuestra gente y el ganado lo cuidan los veterinarios de los compradores”.

El mercado de campos está paralizado

Rodríguez dijo que el mercado de campos “arrancó el año cerrando varios negocios, pero con el problema del coronavirus hace más de un mes que está paralizado”.

“El mercado se frenó y los pecios que venían en baja, ahora se estabilizaron”, añadió. “Los precios dependen de la ubicación y de la calidad de los campos. Por ejemplo un campo ganadero ovejero en el norte está en el entorno los 2.000 dólares, al sur hay de todo pero pensemos en un campo medio y bien ubicado, vale unos 3.500 dólares, le llamamos campo medio cuando tiene en el entorno de 100 de índice de Coneat, que está entero, con comodidades para trabajar; y después están los campos de índice Coneat de 150 para arriba que sirven para agricultura, fundamentalmente en el litoral, pueden llegar a valer entre 7.000 y 8.000 dólares la hectárea. Esos son los precios actuales”, especificó.

En las semanas y meses previos al coronavirus, hubo varios interesados que llamaron desde Argentina y hasta vinieron personalmente a Uruguay para interiorizarse, “pero ahora está todo quieto y nadie habla de comprar”, concluyó.

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