4 de mayo de 2020 12:40 PM
Imprimir

El clima favoreció que la garrapata se fortaleciera

Plan Agropecuario exhorta a extremar los tratamientos.

La garrapata ha seguido manteniendo una presencia fuerte y complicándole la vida al productor. Los tratamientos siguen buscando controlar el parásito, pero seguramente exija mucha mayor atención este año.

El Dr. Alejandro Saravia, técnico del Instituto Plan Agropecuario (IPA), consideró que “los primeros baños de la temporada serían en agosto”.

Hasta ahora la meta era controlar las distintas generaciones del parásito y usando bien los principios activos que se aplican.

El profesional explicó que “principalmente en predios forestales o predios pegados a forestales, habrá que hacer tratamiento durante casi todo el año”. Más allá de que la garrapata se hizo sentir, los técnicos del IPA consideran que no hubo mayores problemas de mortandad con enfermedades asociadas al parásito (babesiosis y anaplasmosis). De todos modos, alertan a los productores a realizar los tratamientos en tiempo y forma, respetando los principios activos y las dosis, para evitar que la garrapata se fortalezca más. Respetar los tiempos de espera asignados en caso, también son fundamentales para evitar la presencia de residuos en carne.

El clima ayudó a la garrapata y en cierta medida, sin fríos, evitó que los ganados perdieran mayor estado corporal.

“Desde el punto de vista de los animales va mejor este clima, pero la presencia de garrapata y mosca es imponente”, dijo Saravia. A la fortaleza de la garrapata se sumó una mayor presencia de moscas, tanto mosca de los cuernos como la causante de las miasis.

“Hubo empujes con mayor presencia de moscas y eso complicó bastante”, admitió el veterinario.

Vacunación. Por otro lado, mientras avanzan los diagnósticos de gestación en el rodeo de cría, Saravia exhorta a los productores a no descuidar la vacunación contra enfermedades vinculadas con la reproducción. “Para la gente que haya tenido problemas con enfermedades reproductivas es momento de vacunar, principalmente los ganados preñados. Hay que prevenir letospira y otras enfermedades reproductivas y en la medida que se van haciendo los diagnósticos los productores van reforzando esa inmunidad”, explicó.

Respecto a la clostridiosis y carbunclo también hay que tenerlas vigiladas. Principalmente clostridiosis, porque seguramente este invierno haya bastante suplementación y se ha visto que cuando se intensifica el sistema y cambia la dieta, en el caso de mancha, que es una de las clostridiosis aumenta bastante”, explicó Saravia.

En esos casos, los animales se amontonan en la zona cercana a los comederos, se machucan y “esos machucones son zonas donde el clostridio puede proliferar”, agregó el veterinario del IPA.

Vacunar es la mejor manera de prevenir problemas y los productores ya lo saben.

“Si bien que se muera un animal o dos por este problema no es grave, con el precio de un animal se vacuna un rodeo bastante grande. La situación costo beneficio de prevenir esas situaciones es muy favorable”, admitió Saravia. Por eso es fundamental apoyarse en esta herramienta para evitar complicaciones de manejo y costos adicionales que siempre son más perjudiciales.

Fuente: El Pais

Publicidad