7 de mayo de 2020 03:04 AM
Imprimir

Exportación de carne a China: Argentina ante una gran oportunidad

Pese a la crisis que afecta a la economía global por la pandemia, a Argentina se le abre una puerta enorme para incrementar sus ventas. “La foto actual se ve un tanto oscura, pero si sabemos ver la película, el panorama es distinto”, aseguró el consultor Víctor Tonelli respecto de las condiciones para la exportación de carne vacuna.

“Es cierto que la pandemia ha paralizado la economía mundial. Sin embargo China, principal importador de carne vacuna, que tiene un faltante de carne estructural de una dimensión extraordinaria, en el peor trimestre en décadas incrementó la importación y además la está pagando a valores inimaginables años atrás”, explicó el experto en el marco de una charla virtual organizada por ADBlick Agro para sus inversores.

Según indicó Tonelli, a China, que en 2018 producía 54 millones de toneladas de carne de cerdo anuales, le faltarán entre 22 y 25 millones de toneladas por la gripe porcina. “Es un faltante estructural, difícil de mitigar por los demás proveedores de proteínas animales, y que no podrá ser resuelto al menos hasta 2025 o 2026 según las estimaciones más benévolas”, detalló.

Recordó también que en los últimos veinte años se duplicó el volumen total de carne vacuna que se comercializa en el mundo, especialmente por la demanda china, y reveló que “contra lo que muchos creen, el consumo de carne en ese país es elevado: 105 kilos por habitante por año, con 2400 millones de habitantes”. De este total, en 2018 el 6% era carne vacuna.

Para graficar la fuerza que ha tomado la demanda china en el intento por compensar ese faltante que sufre, compartió datos actuales: en el primer trimestre de este año, en plena pandemia, con los puertos totalmente paralizados durante cuatro semanas, China importó la misma cantidad de carne vacuna que en el último trimestre del 2019, y casi 35% más de carne de cerdo.

“Importaron mucho más carne que en el trimestre anterior, que había sido récord en la historia de China, pagando el mayor precio conocido hasta el momento, tanto de carne vacuna como de cerdo”, recalcó Tonelli.

¿Puede Argentina aprovechar la oportunidad que se abre?

Al repasar la historia reciente, Tonelli precisó: “En estos diez años creció 10% la producción de carne vacuna, se mantuvo estable el volumen para el mercado interno y se incrementó 170% la cantidad de toneladas que exportamos”. Y remató con las cifras más recientes: “En el primer trimestre de 2020 crecimos 3% en producción y 15% en exportaciones pese a que el mundo se paró por el coronavirus”.

Por su parte, José Demicheli, fundador y presidente de ADBlick Agro, aseguró que más allá del contexto, la visión de la compañía es seguir actuando. “Como argentinos no nos podemos quedar quietos y también es la filosofía de ADBlick: no importa el contexto, actuar y construir con lo que tenemos a mano. Constantemente buscamos la manera de acercarle productos de inversión en economía real a miles de inversores. Y por eso en medio de esta crisis estamos presentando el segundo fondo cerrado de inversión agropecuaria de la Argentina”, finalizó Demicheli.

A su turno, Alejandro Fara, gerente de Negocios y Fondos Cerrados de la compañía, amplió la información sobre este segundo fondo cerrado que se encuentra sujeto a aprobación por la CNV, cuyo monto total es de $10.000 millones. El plazo es de seis años y el primer tramo contempla $300 millones.

“Uno de los principales atributos es que la moneda de cuenta es pesos, lo cual representa una muy buena oportunidad en este contexto de tasas bajas”, comentó Fara.

La primera amenaza a las economías reales en décadas

El panorama económico general estuvo a cargo de Anna Cohen, presidenta de Cohen Aliados Financieros, quien calificó al Covid-19 como “la primera amenaza a las economías reales en décadas” y recordó que antes de su aparición “los países venían en un debate sobre qué hacer con las tasas para seguir incentivando el crecimiento de la economía, las bolsas estaban en máximos históricos y las correcciones eran marginales”.

Para entrever lo que sucederá en el corto y mediano plazo, repasó las proyecciones de JP Morgan, que prevé para Europa una caída del PBI de 15% en el segundo trimestre y 22% en el tercero, mientras que en Estados Unidos esos descensos serían de 10% y 25% en ambos períodos respectivamente.

“En China la recuperación industrial es más rápida y, a dIferencia del sector servicios, la actividad en las fábricas está casi totalmente reestablecida”, expresó Cohen. Pero advirtió: “El problema es que Estados Unidos y Europa no van a reactivar en lo inmediato su consumo, con lo cual China podría quedarse sin clientes que le compren sus productos”.

De todos modos, y a partir de algunos indicadores que se ven en Estados Unidos, auguró que “cuando la economía arranque, va a arrancar firme”, y aseguró que las industrias más favorecidas serán alimentos, salud y tecnología.

Publicidad