8 de mayo de 2020 20:56 PM
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Tratamiento de las enfermedades hemoparasitarias en bovinos

CompartiremailFacebookTwitterAnaplasmosis bovina Enfermedad infecciosa causada por la Rickettsia (Anaplasma marginale), la cual invade y destruye los glóbulos rojos. Se presenta de forma aguda o crónica.   La enfermedad se asocia con la presencia de garrapatas, sin embargo se ha demostrado la persistencia de la enfermedad en zonas libres de garrapatas, por lo cual se consideraron […]

Anaplasmosis bovina


Enfermedad infecciosa causada por la Rickettsia (Anaplasma marginale), la cual invade y destruye los glóbulos rojos. Se presenta de forma aguda o crónica.  

La enfermedad se asocia con la presencia de garrapatas, sin embargo se ha demostrado la persistencia de la enfermedad en zonas libres de garrapatas, por lo cual se consideraron también como transmisores los dípteros hematófagos como la mosca del cuerno (haematobia irritans) y la mosca de establo (Stomoxys calcitrans).

Otra forma de transmisión es a través del uso de agujas, jeringas y otros instrumentos que no son desinfectados correctamente después de su uso y que facilitan el pasaje de sangre de un bovino infectado a otro susceptible.


Una vez infectado el animal, la anaplasmosis pasa por un periodo de incubación de 25 a 45 días. Cuando la enfermedad se manifiesta, los signos clínicos más evidentes son la pérdida de apetito, la elevación de la temperatura corporal y la anemia. A medida que la enfermedad avanza se observa ictericia y una marcada pérdida de peso. Aún cuando no se presenta hemoglobinuria, la orina puede tener color marrón debido a la presencia de pigmentos biliares. Las hembras preñadas pueden abortar.

En la necropsia el hígado puede mostar un color ligeramente amarillento, se pueden observar aumento de tamaño del bazo, sangre clara y acuosa, ictericia y palidez de los tejidos debido a la intensa anemia.

Cuando la infección se produce en animales menores de 10 meses, la presentación de anaplasmosis clínica se limita a una forma leve de la enfermedad debido a que los animales jóvenes tienen una mejor respuesta hematopoyética en la médula ósea que los animales adultos en los cuales puede ser mortal. Los animales infectados que superan la enfermedad, mantienen el anaplasma dentro de su cuerpo, pueden desarrollar inmunidad de por vida ante las reinfecciones que puedan sufrir posteriormente. Estos portadores crónicos se convierten en la fuente de diseminación de la enfermedad.


Piroplasmosis


Enfermedad parasitaria causada por protozoarios del género Babesia. Las especies de importancia en México son B. bovis y B. bigemina.
 

La presencia de la enfermedad está determinada por la presencia del vector que la transmite, la garrapata Boophilus microplus, por lo cual su distribución geográfica es más importante en regiones de clima tropical y subtropical. Geográficamente vectores y parásitos se pueden localizar entre los 40° Latitud N y 32° Latitud S.


Cuando un bovino susceptible es infestado, tras un periodo de incubación de 8-14 días, aparecen los primeros signos clínicos de la enfermedad. Puede tener un curso benigno con recuperación espontánea o bien progresar y producir la muerte del animal después de pasar por una condición debilitante con pérdida de apetito, fiebre, anemia, hemoglobinuria (sangre en la orina), ictericia, deshidratación, debilidad, apatía y en vacas preñadas aborto. Se ha observado que las infestaciones con Babesia bovis son más virulentas y se caracterizan por fiebre alta, pérdida de apetito, ataxia, shock circulatorio general y signos nerviosos ocasionados por el secuestro de eritrocitos infestados en los capilares cerebrales. Cuando la enfermedad es causada por infestación de Babesia bigemina se manifiesta fiebre, hemoglobinuria y anemia, pero no sucede el secuestro intravascular de eritrocitos en el cerebro. Los bovinos adultos que se recuperan de una infestación aguda con B. bovis y/o B. bigemina pueden desarrollar una inmunidad larga y duradera, pero no existe una inmunidad cruzada, pueden resistir nuevas infestaciones y permanecer como portadores asintomáticos.

El diagnóstico diferencial entre anaplasmosis y piroplasmosis es difícil sobre todo en las etapas tempranas de la enfermedad, por lo cual, el tratamiento está dirigido a atacar ambos microorganismos.
 

Tratamiento

El éxito del tratamiento depende del diagnóstico temprano de la enfermedad y la rapidez con que se inicie.

Los animales afectados deben tratarse en el lugar donde se encuentran, ya que al movilizarlos ocasionamos una exigencia tisular de oxígeno que no puede ser cubierta por el bajo contenido de glóbulos rojos.

El diaceturato de dimidazeno actúa contra ambas especies de Babesia interfiriendo con el ácido desoxirribonucleico del protozoario tanto a nivel del núcleo como de los quinetoplástos. Inhibe drásticamente el metabolismo energético del parásito. Lo paraliza a las pocas horas y permite que sea atacado por el sistema inmune. Permite mantener un equilibrio enzoótico ya que no elimina al 100% los parásitos; los que no son eliminados, estimulan la producción de anticuerpos por parte del animal afectado, esto produce un estado de inmunidad mucho más seguro que la eliminación total.
 

Las tetraciclinas eliminan rápidamente las rickettsias (anaplasmas) que se encuentran fuera de los eritrocitos, pero al no tener contacto con las que se encuentran dentro de los eritrocitos se puede presentar una recaída al pasar el efecto de la tetraciclina. Los animales recuperados permanecen como portadores asintomáticos y pueden recaer si padecen un estado de inmunodepresión. Se recomienda otra aplicación de tetraciclina al reaparecer los primeros signos de la enfermedad.

El imidocarb actúa tanto contra babesias como contra rickettsias. Inhibe la síntesis y la duplicación del ADN tanto a nivel del núcleo como del quinetoplasto. Reduce el número de babesias de la sangre sin alcanzar la erradicación completa, por lo que permite el desarrollo de inmunidad.

Cuando el caso lo requiere se recomienda la transfusión de sangre proveniente de un animal sano.
 

Para el tratamiento de piroplasmosis se recomienda la aplicación de diaceturato de diminazeno, 3.5 mg/kg por vía intramuscular profunda cada 24 horas por tres días.

Para el tratamiento de anaplasmosis se recomienda aplicar tetraciclina, 10 mg/kg vía intramuscular profunda cada 24 horas por tres días.

Para el tratamiento y control de la babesia y el anaplasma se recomienda aplicar imidocarb, 3 mg. por kilogramo.

Como tratamiento de apoyo se recomienda administrar hematopoyéticos, vitaminas y reconstituyentes.

Control de los vectores transmisores

Cuando se aborda el tema de las enfermedades causadas por hemoparásitos en los bovinos se hace necesario hablar también sobre el control de los vectores portadores y transmisores de estos microorganismos (moscas y garrapatas) y de la transmisión que hacemos los seres humanos a través de fómites (agujas, jeringas y otros instrumentos utilizados en las prácticas rurales de manejo de los animales).

Las moscas chupadoras

Las moscas chupadoras causan enormes daños económicos a la ganadería por la succión de sangre, el estrés de las picaduras y la transmisión de la anaplasmosis. Infestaciones de 200 moscas por vaca pueden reducir la producción de leche en unos 0.5 litros vaca/día y la ganancia de peso en más del 30%. Además del costo del tratamiento de los animales que se enferman de anaplasmosis, los animales que mueren y las vacas que abortan por esta enfermedad. La mosca de los cuernos (Haematobia irritans o Lyperosia irritans), también llamada mosca de la paleta, es uno de los insectos más perjudiciales para el ganado bovino tanto en pastoreo extensivo como en engorde y en bovinos lecheros.

Pasan casi todo el tiempo sobre el hospedador. Sus lugares preferidos son el lomo, los flancos, la panza, y la base de los cuernos. Chupan sangre intermitentemente durante las 24 horas del día y solo se alejan del hospedador para poner sus huevos sobre heces frescas intactas. La mosca de establo (Stomoxis calcitrans) vive en los establos de vacas de todo el mundo, chupan sangre de cualquier animal de sangre caliente, incluso del hombre. Utiliza el aparato chupador para alimentarse. Las moscas adultas suelen chupar sangre de las patas de los animales 2 o 3 veces al día y durante 5 minutos cada vez. Cuando no chupan sangre, descansan en la pared del establo.

Las garrapatas

En México, la garrapata Rhipicephalus (Boophilus) microplus causa graves pérdidas económicas a la ganadería.

Durante su fase parásita (18 a 23 días) cada garrapata succiona entre 0.5 y 3 ml de sangre al día. El traumatismo que produce al introducir su hipostoma provoca estrés y pérdidas en el valor de las pieles, inocula toxinas y transmite enfermedades, disminuye la ganancia de peso (0.6 gramos por garrapata al día) y la producción de leche.

El ciclo biológico de B. microplus tiene cuatroestadios evolutivos; huevo, larva, ninfa y adulto y pasa por tres fases; no parasítica, de encuentro y parasítica. Las condiciones ambientales más favorables para su desarrollo son 27-30°C y 80% de humedad.

La población de garrapatas tiene un comportamiento estacional con temporadas de alta infestación, baja infestación y nula infestación que responden a las condiciones climáticas y varían de zona a zona. En México ocurren tres picos poblacionales; uno en abril, otro en junio y otro en octubre, noviembre y diciembre.

El control está dirigido a atacar la fase parasítica cuando la garrapata está sobre el animal. Existen varios productos químicos que se utilizan para este fin; entre ellos están el Clorpirifos, la cypermetrina, el fluazurón y la ivermectina.

El Clorpirifos es un insecticida del grupo de los organofosforados, que actúa inhibiendo la acción de la acetilcolinesterasa, por lo que la acetilcolina no se libera en el sitio receptor y el mensaje del impulso nervioso continua pasando entre las terminales nerviosas del insecto, esto resulta en una excesiva transmisión de impulsos nerviosos, parálisis y finalmente la muerte de los insectos. 

La cipermetrina actúa sobre los canales de sodio dependientes de voltaje ubicados en los axones de las neuronas de los insectos. Provoca excitabilidad, irritabilidad, bloqueo de la actividad motriz, incoordinación de movimientos, parálisis, letargo y muerte. En insectos adultos impide o altera la ovoposición y la eclosión de larvas. Los pour-ons a base de cipermetrina ofrecen un buen control y protegen contra la reinfestación, tiene efecto repelente y una residualidad de aproximadamente 15 días.

El fluazurón interfiere principalmente en la síntesis y depósito de quitina, impidiendo así la formación de la cutícula de la garrapata; interrumpe su ciclo de vida en sus diferentes estadios. Cuando las larvas y ninfas presentes sobre la piel del animal se alimentan con su sangre, no completan la muda para los estadios siguientes y mueren. Al interrumpir el desarrollo de los estadios evolutivos, la cantidad de adultos disminuye a partir de la tercera semana del tratamiento. Las hembras adultas que chupan sangre, transfieren el fluazurón a sus ovarios, sus huevos son afectados y no eclosionan.

El fluazurón actúa por contacto y por vía sistémica, se absorbe de manera lenta, a través de la piel, se almacena en el tejido adiposo y se libera lentamente hacia el torrente sanguíneo. Esto permite mantener niveles eficaces en sangre durante más de 60 días.
 

La fórmula de Fluron Gold contiene tres potentes garrapaticidas y un potencializador de la cypermetrina. Por cada 100 ml contiene Fluazuron 2.5 gr, Clorpirifos 7 gr, Cypermetrina 5 gr y Butóxido de piperonilo 5 gr.

Las Ivermectinas se absorben a la sangre y a través de ella alcanzan a los parásitos que permanecen siempre o durante un tiempo en el animal. La Ivermectina incrementa la liberación del ácido gamma amino butírico (GABA) del sistema nervioso de los parásitos. Con la apertura de canales de cloruro en la conexión post sináptica, el flujo de iones produce un estado irreversible de descanso, parálisis y muerte.

Ceva Salud Animal ha hecho modificaciones a las fórmulas farmacéuticas con Ivermectina para mejorar su jeringabilidad y para extender su actividad endectocida. 

La formulación de Puritec Gold® al 3.5 % está diseñada para administrar una dosis de 700 mcg por kilogramo, lo cual, le confiere mayor eficacia y tiempo más prolongado de actividad contra garrapatas y parásitos internos, con la ventaja adicional de una mayor facilidad en su aplicación.

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