15 de mayo de 2020 20:00 PM
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Datos clave para la carne

Se conoció la caída del 40% en la producción vacuna y del 30% en la de cerdo en los frigoríficos de los EE.UU. por la pandemia. Comenzaron las heladas que pueden dañar cultivos. El Paraná sigue bajo.

… que, mientras la suspensión de las compras de cebada y de carne a Australia, por parte de China, aparentemente como represalia por su intento de investigación sobre el Codiv-19 y su difusión mundial desde el país asiático, corrían como reguero de pólvora, se conocía simultáneamente la caída de la producción de carne vacuna en 40% y la de cerdo en 30%, en los frigoríficos estadounidenses, a causa de la pandemia que está afectando al personal de esta industria, muy concentrada en el país del norte. Ambos datos estarían dejando prácticamente solo al Mercosur como eventual proveedor a nivel mundial que, aunque con una demanda algo alicaída, está recuperando paulatinamente el ritmo a partir del reingreso, justamente de China, en tanto que se sabe que también Israel estaría mandando sus inspectores de kosher en pocas semanas más para recomenzar las compras. La situación, de todos modos, es mucho más ventajosa para Brasil, que debido a su nueva devaluación se vuelve mucho más competitiva aún, en tanto que Argentina se está atrasando otra vez con el tipo de cambio, al que se le suma la quita por retenciones. Este fue el planteo más escuchado en todas las reuniones, aunque el pleno ovino es el que lo dejó más claro.

… que, mientras a principios del siglo pasado la Argentina llegó a superar holgadamente los 70 millones de cabezas, la cifra fue mermando (en parte por falta de mercados transparentes tanto para carne como para lana) hasta los apenas 12-13 millones de cabezas actuales, cifra tampoco demasiado clara ya que ni siquiera las estadísticas oficiales están actualizadas. En ese contexto, quedó más en evidencia que la carne ovina no siguió el despegue que tuvo primero la carne de pollo (ahora promocionando, incluso, las siete vitaminas clave del Grupo B que aporta este alimento) al pasar de 7 kilos a más de 45 kilos de consumo; o la de cerdo, que también sufrió una gran reconversión en los últimos años cuando, con la modernización de la oferta (cortes, congelados, etc.) también cuadruplicó el consumo y sigue en crecimiento. Para los titulares de las entidades nacionales que conforman la Mesa de Enlace (Daniel Pelegrina por Rural; Carlos Iannizzotto de Coninagro; Carlos Achetoni de Federación Agraria, y Jorge Chemes de CRA), las razones son variadas, aunque todos apuestan a la recuperación del recurso que en algunas zonas es casi excluyente. Tanto así que no sorprendió que uno de los primeros planteos haya sido el de “conectividad” (hay muchas zonas aisladas aún); el arraigo en zonas desfavorables, o por el manejo de depredadores que diezman las majadas. Sin embargo, fue la necesidad de actualizar la Ley Ovina, que cuenta con “apenas” $220 millones para impulsar la actividad, de los cuales solo $80 millones provienen del Tesoro, lo que disparó la demanda por una “mejora sustantiva en la calidad del gasto público”. También el atraso cambiario y la necesidad de mayor respaldo financiero se plantearon como clave para lograr la modernización de la oferta de carne ovina y de los canales de comercialización (cortes, packaging, frío, etc.) considerando, además, las grandes distancias de centros de consumo y puntos de embarque para exportación, así como para el abastecimiento de forrajes y suplementación, que tienen muchas de las zonas productoras.

… que, en A Todo Trigo (virtual), organizado por el Grupo Sema para la Federación de Acopiadores se confirmaban los avatares de los mercados, se conocía el desplome de la rentabilidad de la soja que según la Bolsa de Córdoba pasó del 6% a 1,1% negativo, mientras que en tándem con el trigo el retroceso se atenúa a 0,9%, y quedaba flotando en el ambiente las dudas sobre el “empalme” de la oferta de trigo con la nueva campaña en el segundo semestre, y la desconfianza de los productores sobre las retenciones, se mantenían informaciones alarmantes sobre la situación del río Paraná. En un encuentro organizado por la poderosa Bolsa de Comercio de Rosario se adelantó que la bajante del río puede prolongarse durante lo que resta del año, partiendo hoy de una profundidad (fuera del Canal), de 50 centímetros o menos. Para los especialistas del INA (Instituto Nacional del Agua)Juan Borus y Carlos Paoli, el Paraná recibe el aporte de 2 millones de kilómetros cuadrados, vía el río Paraguay y el Paraná en sus nacientes de Brasil, el estiaje (bajante) se mantendría hasta agosto por el mantenimiento de la sequía en la región, mientras que recién en noviembre podría comenzar un repunte por la ocurrencia de lluvias en toda la cuenca. Lo grave es que según el economista de la Bolsa de Rosario, Julio Calzada, la bajante de la principal vía de agua de la Argentina, ya causó pérdidas superiores a los u$s244 millones en los últimos 3 meses, lapso en el que se cargaron unos 500 buques con 2.000 toneladas menos de su capacidad, con el sobrecosto de tener que completar carga en puertos de mar, de alrededor de u$s25 por tonelada. La disminución de la competitividad local para las exportaciones que deben salir por la Hidrovía se está viendo agravada, además, porque los “tanqueros” (algunos del buques que se utilizan para los granos, aceites, etc.), están siendo ocupados para almacenar las cantidades crecientes de petróleo excedente en varios de los grandes países del mundo, que prefieren este destino a “bajar” a Rosario .

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