16 de mayo de 2020 11:32 AM
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Quiebra de Anselmo: el gremio apunta a un abogado de la Delegación de Trabajo

CompartiremailFacebookTwitterA pedido de un acreedor y gestionado por un abogado de la delegación local del Ministerio de Trabajo bonaerense, el juez Civil y Comercial Iber Piovano decretó en las últimas horas la quiebra del histórico frigorífico Anselmo. El secretario general del Sindicato de la Carne en Tres Arroyos, Néstor García, expresó su malestar por lo sucedido. […]

A pedido de un acreedor y gestionado por un abogado de la delegación local del Ministerio de Trabajo bonaerense, el juez Civil y Comercial Iber Piovano decretó en las últimas horas la quiebra del histórico frigorífico Anselmo. 
El secretario general del Sindicato de la Carne en Tres Arroyos, Néstor García, expresó su malestar por lo sucedido. Subrayó en un diálogo con La Voz del Pueblo que “el abogado Juan Pablo Agel, que también está representando al Ministerio de Trabajo -a los trabajadores- a su vez tiene la firme intención de que la empresa quiebre y que los trabajadores queden totalmente en la calle”. 
El dirigente gremial arremetió contra el letrado al sostener que “está siendo juez y parte -y la verdad que él también es abogado de algún sindicato a nivel local- no sé qué es lo que hizo”.
García no logró explicarse cómo “si es una persona que está representando en el Ministerio de Trabajo a los trabajadores, piensa en lo particular y pide una quiebra para una empresa que en realidad no estaba trabajando, no estaba produciendo”. Acerca de la actual situación operativa y financiera del frigorífico Anselmo, García dijo que “nunca perdimos la esperanza de volver a trabajar porque la planta está intacta”. 

Néstor García, secretario general del Sindicato de la Carne en Tres Arroyos
Y agregó en este sentido que la semana pasada “hubo varias conversaciones con gente interesada con la que se había avanzado bastante, y ahora nos encontramos con esto”, remarcó con vehemencia.
Reclamo En consecuencia el titular del gremio de la Carne en Tres Arroyos dijo que “no nos vamos a quedar con esto. Vamos a pedir al gobierno de la Provincia que saque a Juan Pablo Agel de la delegación local del Ministerio de Trabajo por la acción que ha tenido en contra de 150 puestos de trabajo. Va a ser un pedido no sólo del sindicato sino de la mayoría de los trabajadores”, resaltó. 

“Hubo varias conversaciones con gente interesada con la que se había avanzado bastante, y ahora nos encontramos con esto”

Consultado por el origen el pedido de quiebra, García contó que respondió a “cheques que le rechazaron al señor Eduardo De la Iglesia”, un ex administrador de Anselmo que no se fue en los mejores términos de la empresa. 


Enojo

La noticia -según confió- generó que muchas personas estén enojadas. “Habíamos empezado a tener algunos indicios para salir adelante, se nos empezaban a dar las cosas”, dijo. 
Enumeró al respecto las donaciones, compras de mercadería reunidas para los trabajadores recientemente, como así también la ayuda del Estado Nacional y hasta un aporte de cinco mil pesos que la empresa estará haciendo en el día de hoy.
“Se había empezado a cambiar la realidad de los trabajadores, y hoy nos salen con esto”, expresó el dirigente, que de todos modos reconoció que entre los empleados del frigorífico “hay mucha fortaleza”. 
“Seguramente la empresa va a pedir la nulidad del procedimiento. Es lo normal que tendría que hacer”, apuntó García. 


Esperanza 

Sobre el cierre de sus dichos planteó además la incómoda situación en la que quedan los interesados en adquirir la tradicional firma tresarroyense. “Ante una quiebra se caen todos los permisos, si alguien está interesado en el frigorífico Anselmo por los permisos de exportación que tenía, hoy el señor Juan Pablo Agel y el juez Piovani hacen que esos permisos se caigan todos, y que toda intención que tenía algún allegado para poder comprar la planta, hoy sea inútil”. 
De todas maneras se mostró esperanzado en los “dos grupos empresariales muy serios que tienen conversaciones muy adelantadas”. Pero también en que la empresa pida la nulidad y que después la justicia finalmente la dicte.

 
Siete días después 

El jueves 7, los trabajadores de Anselmo percibieron un apoyo del Estado equivalente a la mitad del salario. Una semana más tarde, la justicia dictó la quiebra a pedido de un acreedor. Dos sensaciones contrapuestas, en la lucha por preservar las fuentes de empleo.  

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