18 de mayo de 2020 12:15 PM
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El caso de la falsa denuncia del Orión II

El barco arribó ayer a puerto en medio de un confuso episodio en el que se denunció un supuesto caso sospechoso de Covid-19. Al ser abordado por PNA se comprobó que ningún tripulante tenía fiebre y que se habían realizado denuncias falsas de insalubridad. Diez tripulantes fueron desembarcados.

En un momento en el que las fuentes laborales están en peligro, en tiempos donde conseguir embarque para los marineros de relevo es tan difícil, resulta paradójico que algunos elijan realizar falsas denuncias, alertando a toda la comunidad ante un caso sospechoso de Covid-19 en una embarcación y condiciones de insalubridad, solo para desembarcar antes de que termine la marea.

Eso ocurrió este fin de semana en Mar del Plata con el barco potero Orión 2 cuando intentaba concluir su última marea de la temporada de calamar. Un grupo de diez marineros denunció a través de las redes sociales que estaban “viviendo en condiciones inhumanas”, que había “ingreso de agua en los camarotes” y que uno de los tripulantes, Nazareno Julián, de 35 años, estaba atravesando un cuadro febril agudo, lo que lo convertía en un caso sospechoso de Covid-19.

Con la rapidez con que llegan las noticias a través de las redes sociales y sin chequear ningún dato se comenzaron a realizar acusaciones sobre la empresa armadora del buque, Valdore SA, señalando supuestas condiciones de insalubridad a bordo y hasta fallas técnicas que pondrían en peligro la vida de los tripulantes. Todo ello sumado a imágenes del marinero en un supuesto estado gripal grave, “neumonía”, aseguraban los denunciantes.

Sin embargo todo habría sido una puesta en escena, pergeñada por diez tripulantes marplatenses que fueron embarcados el 7 de mayo y seleccionados de la bolsa de empleo del SOMU  y la agrupación que lidera Rubén Manno. Esta situación se dio porque un grupo de tripulantes que navegaban desde octubre en el Orión II decidió bajar y como consecuencia de los inconvenientes que generan los protocolos Covid-19 para el traslado de personal, la empresa decidió embarcar relevos locales.

Luego de cinco días de exploración en el sector norte  y dos días de pesca, este grupo de tripulantes comenzó a reclamar un anticipo de marea y a generar situaciones conflictivas a bordo que incluyeron la botadura de un tanque de combustible y vajilla al mar, cuentan tanto el armador del barco y apoderado de la empresa, Carlos Saslavsky, como  el capitán del Orión II, Jorge Carmona.

A pesar de quedar acreditado el pago del adelanto, los diez marineros exigieron volver a puerto y pese a la intervención del gremio que los puso en autos de los descuentos a los que se vería sometido su salario, persistieron en su decisión. “Decidimos volver a puerto para evitar problemas y bajar la tripulación en rada”, cuenta Saslavsky.

Mientras el barco navegaba rumbo al puerto de Mar del Plata, donde opera desde el año 2014, este mismo grupo de marineros comenzó a enviar vía YouTube videos denunciando un supuesto abandono del personal en pésimas condiciones de higiene y el estado grave de salud de uno de sus compañeros. Sin embargo, cuando la Prefectura abordó el buque, todo fue desmentido.

“Cuando estos tripulantes comenzaron a realizar llamados al 106 denunciando un posible caso de coronavirus, nosotros mismos llamamos a la Prefectura para que aborde el buque. Y en rada realizaron las inspecciones de casco, máquinas y contaminación, constatando que el barco reúne todas las condiciones para navegar”, aclara el armador y agrega: “Además le tomaron seis veces la temperatura al tripulante y en ningún caso reportó fiebre”.

Los dichos del armador son confirmados por el capitán del buque. “Está todo documentado, asentado y presentado a la Prefectura. Yo constaté que no tenía temperatura, la máxima que registró fue de 36,8 grados y los agentes de la Prefectura Romero y Contarini que estuvieron a bordo pudieron ver al tripulante caminando por cubierta y hablando por teléfono sin signos de enfermedad alguna. El médico de la PNA, Juan Ignacio Di Matteo, matrícula 112.889, le tomó tres veces la temperatura con los mismos resultados”, cuenta Jorge Carmona.

Respecto de la humedad en los camarotes, el armador y el capitán aseguran que los agentes de la PNA confirmaron que se trataba de agua dulce vertida adrede por los marineros díscolos: “Se constató que el agua que muestran en los videos era dulce y que en el ambiente se había dispersado el equivalente a un vaso, solo para provocar una información falsa”.

“El contramaestre pudo rescatar algo de vajilla para continuar la marea y hasta encontró piezas de fiambres en el camarote que se había destinado para estos tripulantes”, agrega Carmona, al tiempo que se lamenta del perjuicio que este grupo le generó al resto de la tripulación.

“Nosotros trabajamos por producción, estábamos pescando muy bien, con buen tamaño, cuando debimos volver a puerto. Esta gente le hace mucho mal a la pesca y especialmente a los marineros, es increíble que sucedan estas cosas en momentos tan críticos como los que estamos viviendo. Cada cosa que cuento está documentada, solo que yo no uso redes sociales para desmentirlos”, concluyó el capitán.

En el Orión II se encuentran a bordo diecisiete tripulantes, todos los oficiales y marineros, esperan en rada que a partir de mañana sean incorporados otros tripulantes para completar la dotación, volver a la zona de pesca y terminar la cuarta marea que quedó trunca para luego, después de siete meses de arduo trabajo, poder volver a sus casas.

Desde la empresa informaron que al tripulante Nazareno Julián se le hizo el hisopado y que se realizará también a los demás desembarcados para evitar cualquier problema, a pesar de que no fue necesario activar ningún protocolo de Covid-19. “Es lamentable que debamos vivir en un conflicto permanente, te hacen una denuncia y tras verificar que es apócrifa, no tenemos como defendernos”, cerró Carlos Saslavsky.

Fuente: Revista Puerto

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