19 de mayo de 2020 12:56 PM
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CompartiremailFacebookTwitterIntroducción Actualmente, la evolución genética en la producción porcina apunta a animales muy prolíficos, teniendo así un mayor número de lechones a destetar y también consecuencias indeseadas en la producción. El entorno del parto es uno de los momentos claves de la producción y un momento en el que se pueden aplicar diferentes medidas de […]

Introducción


Actualmente, la evolución genética en la producción porcina apunta a animales muy prolíficos, teniendo así un mayor número de lechones a destetar y también consecuencias indeseadas en la producción.


El entorno del parto es uno de los momentos claves de la producción y un momento en el que se pueden aplicar diferentes medidas de manejo para mejorar los resultados finales de la granja, sin embargo, en la mayoría de las granjas el parto es tomado como “una receta de cocina” haciendo lo mismo una y otra vez, sin tener conciencia de la verdadera situación de los procesos. Como por ejemplo el uso de hormonas preparto y en el parto propiamente dicho.


La inducción del parto es una práctica de manejo ampliamente usada en granjas porcinas modernas, buscando que el mayor % de partos sea durante la jornada del día, lotes de destete más homogéneos, todo dentro todo fuera, entre otros.


En mi experiencia, la falta de orientación y capacitación hacia el personal que realmente se encarga de esta área hacen esta práctica más perjudicial que efectiva.


Es por ello que el objetivo principal de este escrito es promover la aplicación práctica de manejos verdaderamente efectivos durante el proceso del parto, concientizando y capacitando al personal.


Atención real en el parto


Recordemos algunas de las hormonas que se usan en cerdas:

  • Dinoprost: Prostaglandina F2a, forma natural de la prostaglandina que se utiliza para inducir el parto.
  • Alfaprostol/Cloprostenol: Son análogos sintéticos de la PGF2a. Potentes agentes luteolíticos.
  • Oxitocina: Hormona que estimula las contracciones de la musculatura lisa (uterinas) en el parto.
  • Carbetocina: Análogo sintético de la oxitocina.


La inducción o programación del parto consiste en “obligar” farmacológicamente a la cerda a parir en un intervalo de tiempo deseado. (Marco Faccenda, 2005).


Los objetivos principales de la inducción de partos son:

  • Reducir al mínimo los partos nocturnos.
  • Permitir una asistencia más óptima a las cerdas.
  • Facilitar la gestión de los recién nacidos.
  • Optimizar adopciones de las camadas, así como la homogeneización de las mismas.
  • Prevenir gestaciones prolongadas más allá del término de la gestación.


Haciendo revisión de diversos trabajos realizados sobre inducción y sincronización de partos en cerdas con PGF2a, casi todos coinciden con que:

  • Del 75 al 85% de los partos comienzan entre las 20-36 horas después de la aplicación de la PGF2a.
  • Se puede aplicar entre 112-113-114 días de gestación sin que sea afectado el peso al nacimiento o consecuencias futuras al destete.
  • Si se coloca intramuscular la dosis será mayor si se colocara a nivel perivulvar.
  • El número de lechones totales y de nacidos vivos por camada no tuvo efecto significativo sobre la duración del parto, aunque lógicamente sin diferencias significativas, son más largos los partos con mayor número de lechones.
  • No se observaron efectos secundarios en las cerdas tras la aplicación de la PGF2a, al contrario, hay mejora en cuanto a la expulsión de la placenta y prevención de MMA.


Tras la inducción de parto, cada una de las granjas tiene un protocolo de manejo para la atención de la marrana y el lechón durante el parto y postparto, que se basa principalmente en:

  • Recibir al lechón, asegurarse que no se asfixie, secarlo, curar ombligo con yodo, algunos realizan otras prácticas (corte de ombligo, corte de cola, aplicación de algún antibiótico, etc.) y colocarlo a mamar.
  • Hacer calostreo sobre todo cuando la camada es numerosa.


Pero una práctica ampliamente usada durante el parto es el uso de la oxitocina.


Una de las observaciones que he hecho en las granjas donde he trabajado es: cuando una marrana comienza a parir fuera de la maternidad o dentro de la misma (pero la cambian de sala) la mueven teniendo 1,3,5,10 o x cantidad de lechones y luego de esto pasan unos 30-40 min y la marrana no expulsa más lechones colocan de inmediato la oxitocina 1ml perivulvar o 2ml intramuscular, sin tener en cuenta que la marrana se asusta o se estresa por el cambio de locación, produciendo adrenalina que inhibe la oxitocina y por lo tanto se suspende el proceso del parto teniendo como consecuencia gran cantidad de lechones nacidos muertos.


El manejo ideal sería mover a la marrana solo si es sumamente necesario, por ejemplo: que haya comenzado a parir en gestación, pero si en maternidad puede esperar culminar el parto dejarla terminar y moverla de la manera más gentil posible.


Hay que tener en cuenta, los dolores y contracciones que sufren las hembras durante el proceso del parto y hacerla caminar ciertas distancias en mitad del parto, puede ser perjudicial.


En casi todas las granjas que he conocido, por no decir todas, la aplicación de oxitocina luego del 5to lechón en marranas (tarde o no en expulsar lechón) con >5 partos es muy común, y su % de nacidos muertos sobrepasa el 3,5-4% alegando que su alta mortalidad neonatal es porque son marranas “viejas”.


De igual manera cuando una marrana de 1er, 2do o 3er parto tarda más de 20-30 min en expulsar lechón automáticamente le aplican la oxitocina.


He escuchado a muchas personas decir que con la oxitocina el parto es mucho más rápido y les acorta el trabajo. Aun teniendo como consecuencia altos nacidos muertos. Esto ocurre porque no tienen conciencia y una poca o nula capacitación por parte de los superiores o personal capacitado de la granja. Lamentablemente las personas profesionales capacitadas en el área, quienes entienden fisiológicamente el proceso y quienes saben el porqué de las prácticas no promueven este conocimiento, algunas veces porque tienen cargos técnicos o de gerencias, y en otros casos porque se ha establecido y queda como “receta de cocina” y no se analizan las consecuencias ni las ventajas de hacer un cambio en el manejo.


Es muy frecuente ver en las granjas a los parteros, materneros y superiores cada uno con un frasco de oxitocina, sin tener conciencia y/o comunicación de la misma, ya que también otro problema muy común es no monitorear los partos, es decir, apuntar la hora de nacimiento de cada lechón, práctica que recomiendo ampliamente ya que es la mejor forma de verificar como están pariendo las marranas.


Actualmente por la prolificidad de las hembras es muy común tener lechones con peso bajo al nacimiento con promedios de 1.26 kg, y cierto % de lechones con 500-600 gr. Dependiendo del manejo de granja estos se sacrifican, pero en la mayoría, los productores prefieren no sacrificar, homogeneizan y tratan de salvarlos.


Me ha funcionado:


1.- Ordeño a las marranas.

2.- Doy calostro extra a los lechones que lo precisan.


Realizando esta práctica solvento dos problemas en uno. Primero, ubico las marranas que tengan partos “lentos”, se extrae el calostro con mucha paciencia y estimulando la glándula mamaria, ya que en ocasiones pareciese la imposibilidad de la extracción, la marrana se estimula, produce oxitocina y se regulariza el parto; y segundo, con el calostro obtenido ayudo a los lechones antes mencionados.


He visto granjas que para esta práctica aplican oxitocina, sin optar primero por lo natural (la estimulación de las ubres).


Hay ocasiones donde la marrana no expulsa lechones porque hay alguno obstruyendo el canal de parto, por eso es muy importante la observación, síntomas como:

  • La marrana se acuesta, se sienta, se para, repetidas veces.
  • Movimientos de las patas posteriores o encogimiento de las mismas.
  • Contracciones prolongas sin expulsión de lechón, pero con expulsión de líquido con meconio.


Todo esto conlleva a practicar una palpación o introducción de la mano y antebrazo para extraer el lechón mal posicionado en el canal del útero. La palpación de debe hacer lo más aséptica posible para no acarrear posibles infecciones.


Gran parte de los productores porcinos se esmeran por mejorar la calidad de sus instalaciones, mejorar la genética de su granja, mejorar la calidad del alimento, entre otras, pero se olvidan de mejorar la mano de obra dejando en el olvido un manejo adecuado en especial al momento del parto.

Recomiendo escoger con mucho cuidado el personal para el área de los partos.


Más que ser un profesional, debe ser una persona con cierta experiencia, con mucha vocación, amplio sentido común, tener mente abierta para aceptar los cambios en los manejos que puedan producirse y sobre todo una persona con mucha empatía, el pensar en ocasiones como marrana ayuda a entender la etología de las mismas.


Algunos de los factores que condicionan un parto distócico son:


– Hembras viejas (atonía uterina).
– Stress.
– Obesidad.
– Sobrealimentación preparto, y hay ocasiones donde es necesario la aplicación de un oxitócico como, por ejemplo: cuando las hembras son muy adultas y hay atonía uterina y no responde al estímulo externo que uno le pueda brindar.


Recomiendo el uso de la carbetocina 0.5 ml perivulvar (única dosis), en vez de oxitocina. Y antes de su aplicación recomiendo verificar primero el canal de parto ya que la carbetocina produce contracciones más suaves y prolongadas, si llegara haber un lechón obstruyendo el canal, los que vienen detrás se pueden asfixiar.


Algunas diferencias entre carbetocina y oxitocina:



Muchas granjas luego de la colocación de alguna PGF2a, a las 24 horas automáticamente colocan 2ml de oxitocina intramuscular a todas las paridades para acelerar las contracciones, trayendo como consecuencia un efecto memoria en las hembras de 1er y 2 do parto, el útero de estas hembras queda sensibilizado a esta gran cantidad de oxitocina (2ml=20 UI= 200-400 veces más de la oxitocina que generan de forma natural), creando así una dependencia, generando problemas innecesarios y luego del 3er parto gran % de estas hembras tendrán que ser braceadas para poder extraer los lechones.


En primerizas agresivas que muerden y golpean a sus lechones me ha funcionado con éxito (sin nacidos muertos) 3ml IM de meloxicam y 0.2 ml perivulvar de carbetocina. La hembra es agresiva por los dolores y contracciones que desencadena el parto, aplicando el meloxicam produce cierta analgesia calmando un poco el dolor sin cesar el parto y la carbetocina ayuda a la producción de oxitocina ya que por estar estresada se inhibe.


En mi experiencia he aprendido que lo más importante al atender un parto es observar, analizar y descifrar el lenguaje corporal de la hembra que conjunto al monitoreo del parto, hacen de un parto exitoso, unos lechones bien calostreados y por consiguiente una baja o poca mortalidad neonatal y mortalidad postparto.


Bibliografía


– MEJORA DE LOS RESULTADOS PRODUCTIVOS ALREDEDOR DEL PARTO. MANEJO Y USO DE CARBETOCINA. (DECOMOTON ) Mª L. Rosas Valverde 1, J. L. Lorenzo González 1, G. Pappaterra 2 1 Maporc S.C San Cristóbal de Segovia. Segovia.


– Inducción y sincronización del parto en cerdas con un análogo sintético de prostaglandina O Dimitrov S1 , Pallás Alonso RT2 . 1 Department of Genetics, Breeding and Reproduction, Faculty of Agriculture, Trakia University, Stara Zagora,Bulgaria.


– Efecto de la aplicación de oxitocina en variables críticas sanguíneas de cerdas distócicas.Miguel González–Lozano* Ma. Elena Trujillo Ortega** Marcelino Becerril–Herrera*** María Alonso–Spilsbury  Ramiro Ramírez–Necoechea  Rafael Hernández–González  Daniel Mota–Rojas .


– Informe Visita Granja Santa, Municipio de Santo Domingo, Antioquia. Colombia. Agosto de 2013. María Oviedo Schwarck.


– Manejo y Alimentación de cerdas lactantes. Lucciano Roppa. Campinas, Sao Paulo. Brazil.

Autor: María Alejandra Oviedo Schwarck

Fuente:

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