23 de mayo de 2020 15:09 PM
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Decálogo esencial para el uso correcto y seguro de productos fitosanitarios

CompartiremailFacebookTwitterEspaña : El uso de soluciones de sanidad vegetal, y en concreto de productos y tratamientos fitosanitarios, afirman desde la Asociación Española de Fabricantes de Productos Fitosanitarios, es cada vez más necesario para garantizar una adecuada protección de tus cultivos, favoreciendo la prevención y control de todas aquellas plagas y enfermedades que puedan afectar a su calidad […]

España : El uso de soluciones de sanidad vegetal, y en concreto de productos y tratamientos fitosanitarios, afirman desde la Asociación Española de Fabricantes de Productos Fitosanitarios, es cada vez más necesario para garantizar una adecuada protección de tus cultivos, favoreciendo la prevención y control de todas aquellas plagas y enfermedades que puedan afectar a su calidad y productividad.

En este sentido, en la medida en que el agricultor conozca los aspectos clave que debe tener en cuenta a la hora de aplicar tus tratamientos fitosanitarios estará contribuyendo a favorecer tanto el crecimiento óptimo de tus cosechas en las mejores condiciones posibles como el desarrollo de unas actuaciones sostenibles y respetuosas con el entorno.

Por este motivo, desde AEPLA quiere ofrecer a los profesionales un decálogo básico en el que se resumen los principales elementos que debes tener presente en el uso correcto y seguro de tus productos fitosanitarios, para que te sirva de guía a la hora de realizar su aplicación en tu explotación agrícola:

  • Realiza un seguimiento lo más habitual y minucioso posible de tus cultivos, con el fin de detectar de forma prematura cualquier problema o anomalía que pueda afectar a su crecimiento.
  • En el caso de que se observe cualquier aspecto extraño, contacta con un técnico certificado en la aplicación de productos fitosanitarios, ya que es quien puede informar de primera mano sobre la necesidad o no de llevar a cabo un tratamiento y, si es preciso, proponer al agricultor los productos más adecuados en función de la especie cultivada y el problema concreto que le afecta.
  • Ten siempre presente que los productos fitosanitarios a utilizar deben estar debidamente registrados y homologados a nivel nacional para su empleo en el cultivo que requiere de tratamiento.
  • Del mismo modo, para garantizar al máximo seguridad del agricultor y la de sus cultivos, no utilices nunca productos fitosanitarios caducados o en mal estado. Es preferible desecharlos conforme a los criterios de gestión de residuos recomendados y emplear aquellos que se encuentren en perfecto estado de conservación.
  • Antes de proceder a la aplicación del tratamiento fitosanitario más adecuado, lee detenidamente las instrucciones que aparecen en el envase del producto fitosanitario que vas a utilizar, respetando escrupulosamente estas indicaciones.
  • Asimismo, a la hora de realizar la aplicación del tratamiento fitosanitario en tus cultivos, utiliza siempre la dosis indicada por el fabricante, ya que es quien mejor conoce las propiedades asociadas al producto en cuanto a intensidad y durabilidad de la protección.
  • Evita acceder a la parcela inmediatamente después de haber realizado la aplicación del tratamiento fitosanitario, respetando el plazo de reentrada especificado en la etiqueta del producto.
  • Del mismo modo, respeta el tiempo de espera necesario hasta la siguiente aplicación, para que tus cultivos dispongan del tiempo necesario para asimilar los principios activos utilizados, evitando someterlos a más aplicaciones de las realmente necesarias.
  • También es esencial esperar el tiempo necesario para la recogida de tu cultivo desde su último tratamiento fitosanitario, para garantizar así que los productos agrícolas recolectados no cuentan con residuos de la aplicación realizada.
  • Por último, recuerda la importancia de llevar un registro actualizado de los productos fitosanitarios utilizados y los tratamientos realizados en tu cuaderno de explotación. Este control te servirá tanto para el seguimiento de la sanidad vegetal de tus cosechas como para disponer de un inventario de los productos que utilizas y su necesidad o no de reposición.
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