28 de mayo de 2020 12:31 PM
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Por la debilidad de los precios locales, las ventas anticipadas de maíz y de soja son menores que en 2019

Casi todo el maíz nuevo comercializado está sin precio, bajo la modalidad "a fijar".

La falta de incentivo económico, por valores que se ubican por debajo de los vigentes un año atrás, es el principal fundamento para que las ventas anticipadas de maíz y de soja del ciclo 2020/2021 resulten muy inferiores a las relevadas a igual fecha de 2019. Por la misma razón, además, buena parte de las operaciones hechas fueron pautadas bajo la modalidad “a fijar”, es decir, sin un precio firme.

Según el informe semanal sobre “compras y embarques” difundido anteayer por la Dirección de Planeamiento y Análisis de Mercado de la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario, dependiente del Ministerio de Agricultura de la Nación, al 20 del actual el sector exportador de maíz adquirió 1.584.900 toneladas del cereal, un 22,2% menos que un año atrás, cuando los negocios totalizaban 2.036.300 toneladas.Ads by 

De lo efectivamente comercializado de la próxima cosecha de maíz, el reporte muestra que 1.543.400 toneladas, es decir un 97,4%, están “a fijar”, contra las apenas 200.800 toneladas negociadas bajo esa modalidad un año atrás, equivalentes al 9,9% del volumen total comprometido por entonces.

Ayer, las pizarras del Matba Rofex reflejaron un valor de 121,50 dólares por tonelada de maíz para la posición abril de 2021, momento en que se da la entrada formal de la nueva cosecha en el mercado. Un año atrás, el contrato de la nueva cosecha se negociaba a 154 dólares por tonelada, es decir, un 26,7% por encima del nivel actual.

El combo que generó la caída de los precios del maíz y que amenaza con restarle interés a la siembra 2020/2021 está compuesto por la suba de los derechos de exportación en la Argentina -en diciembre pasaron del 6,7 al 12%- y por la fuerte caída de las cotizaciones en la Bolsa de Chicago, a partir de la previsión de una cosecha récord en los Estados Unidos y de los efectos negativos de la pandemia de coronavirus, que golpeó con fuerza la industria del etanol tras el descenso de la demanda de combustibles.

Una fuente del sector comercial contó a LA NACION que la brecha interanual de los precios del maíz es un tema de preocupación para los vendedores. “Lo poco que se negocia se hace ‘a fijar’, porque nadie quiere convalidar los valores ofrecidos por los compradores, que para marzo/abril en la plaza física hoy rondan los 120 dólares por tonelada”.

Agregó que las órdenes de venta para el maíz nuevo están en un piso de 125 dólares. “Si en lo que resta de la semana algún comprador aparece dando ese valor se pueden negociar entre 250.000 y 300.000 toneladas de maíz 2020/2021 de un saque”, estimó. Cabe señalar que durante la rueda de ayer la demanda propuso 115 dólares por tonelada de maíz disponible para la zona del Gran Rosario.

Lento arranque de los negocios

En cuanto a la soja, según el informe oficial, al 20 del actual la exportación y la industria compraron solo 285.200 toneladas de grano 2020/2021, un 76,3% menos que un año atrás, cuando los negocios totalizaban 1.200.900 toneladas.

Del volumen de soja nueva comercializado, 247.700 toneladas, es decir el 86,9%, están bajo la modalidad “a fijar”, sin precio, mientras que a igual fecha de 2019 estaban en esa condición 549.100 toneladas, equivalentes al 45,7% del total negociado.

Al cierre de la rueda de ayer en el Matba Rofex la posición mayo de 2021 de la soja quedó en 214,30 dólares por tonelada, un 11,6% por debajo de los 242,40 dólares vigentes un año atrás para el contrato que marcaba la entrada de la nueva cosecha en el mercado doméstico.

El aumento de los derechos de exportación para el complejo sojero, que pasaron del 24,7 al 33%, fue el principal fundamento bajista para las cotizaciones de la oleaginosa, además de un contexto externo que muestra valores débiles en la Bolsa de Chicago, como consecuencia, fundamentalmente, de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que más allá de la “fase uno” del acuerdo firmado el 15 de enero pasado parece estar lejos de resolverse, sobre todo por el resurgimiento de las tensiones en medio de la pandemia.

Por: Dante Rofi

Fuente: La Nacion

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