31 de mayo de 2020 11:33 AM
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Tras la suspensión momentánea de la venta de fertilizantes, entidades del agro criticaron las medidas del Banco Central

CRA y la Sociedad Rural alertaron que los productores van a terminar pagando el insumo más caro. Fuentes del organismo oficial señalaron que “es todo una maniobra especulativa. No hay ninguna medida que haya impactado sobre este sector”.

Tras las nuevas normativas del Banco Central que restringen a los importadores para poder acceder al mercado único libre de cambios (MULC),  varias empresas del sector agropecuario suspendieron momentáneamente la comercialización de fertilizantes justo cuando los productores están sembrando trigo y cebada.

Desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA) criticaron la medida dispuesta por el organismo conducido por Miguel Pesce.

“El Banco Central activó una resolución de extremaunción y es así, porque de llevarse adelante peligra la mayor cadena productiva del país”, empezó un comunicado de CRA.

Según la entidad conducida por Jorge Chemes, el desdoblamiento cambiario que sufriría el sector agrícola, hace que un productor tenga que vender su cosecha, a un dólar oficial al que hay que descontar los derechos de exportación y termine cobrando un dólar efectivo muy por debajo.

“Pero ahora, se agrega un escenario adicional. La medida que restringe el acceso al mercado único libre de cambio generando un tipo de cepo a los importadores de insumos esenciales para la actividad productiva argentina, acaba de generar la suspensión total en las ventas de dichos insumos por parte de los proveedores”, alertó.

El efecto real, explicó el texto, es un desdoblamiento cambiario donde el productor va a terminar pagando sus insumos productivos a un Dólar CCL ($115), MEP ($107). “En definitiva, un dólar de entre dos y tres veces superior al que efectivamente está cobrando por su producción”; advirtió tomando el dólar soja a $46 (descontando el 33% de las retenciones).

“Es imposible producir bajo estas circunstancias, el Gobierno tiene canales y ministros para sopesar y evaluar cada medida, sin embargo, produce día tras día más incertidumbre, toma decisiones sin consulta y nos lleva a producir menos. Está claro que es un camino equivocado”.

Para CRA, esta decisión del BCRA es para el productor “jugar a la ruleta rusa con todas las balas; ya no será una cuestión de suerte sino de tiempo”, cerró el comunicado de la entidad rural.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Daniel Pelegrina. sostuvo que esta nueva mediada impacta en los importadores, con mayores costos financieros en el mejor de los casos, hasta con una fuerte restricción total al acceso al mercado único de cambios. “Esta situación impulsará a los importadores a realizar sus operaciones con un tipo de cambio distinto del valor oficial actual”, coincidió en su cuenta de Twitter.

“Toda esta normativa no hace más que opacar el mercado de cambios para los importadores, y enturbiar los sistemas de precios internos de los insumos estratégicos que tanto necesitamos para seguir produciendo”, sostuvo agregando que el año pasado se importaron U$S 2.600 millones en insumos estratégicos, como fertilizantes y productos fitosanitarios, utilizados en el campo para producir.

La explicación del Banco Central

Tras conocerse la suspensión de la venta de este insumo, fuentes del Banco Central destacaron que “es todo una maniobra especulativano hay ninguna medida que haya impactado sobre este sector”. 

Según explicaron, no hay ninguna limitación para importar ya que el régimen de importación no tiene ninguna alteración, sólo se establecieron tres condiciones para el acceso al mercado único y libre de cambio.

La primera es si la empresa tiene Formación de Activos Externos líquidos debe primero disponer de esos activos para el pago de las importaciones o deudas. “Se les da también a estas empresas la posibilidad de que ingresen esos activos al país y lo depositen en el sistema financiero y puedan acceder entonces al MULC”, resaltaron desde el organismo oficial.

En segundo lugar, describió, se extendió de 30 a 90 días la condición de no hacer CCL ni MEP, para el que acceda al mercado oficial. Son 90 días antes (para atrás se cuenta desde el 1 de abril) y 90 días después.

Y por último, no haber disminuido la deuda comercial vigente al 1 de enero de 2020. “Si un importador redujo sus obligaciones, en el caso de estar alcanzado por estas condiciones, deberán explicar por qué necesitan acceder al MULC”, sostuvieron, agregando que “quedan afuera de estas condiciones las importaciones pendientes por un monto de hasta u$s250.000, vinculadas en general a las pymes”

De todas maneras, el titular del BCRA, Miguel Pesce, sostuvo el jueves por la noche, una vez que se conoció la noticia, que esas restricciones pueden llegar a aliviarse si se llega a un acuerdo con los acreedores por la deuda y que ese eventual entendimiento tenga buena recepción en los mercados.

“Espero que podamos liberar el mercado una vez que se resuelva esta negociación”, dijo Pesce en una entrevista telefónica. “Tendremos que ver cómo responde el mercado al estímulo si la negociación es exitosa”, dijo.

Los fertilizantes, un insumo clave

La medida del Banco Central y la posterior decisión de paralizar las ventas de fertilizantes llega en un momento inoportuno porque los productores se encuentran en plena siembra de trigo y cebada, dos cereales que dependen de esta tecnología para lograr buenos rindes y calidad.

Una fuente del sector de fertilizantes aclaró a Clarín Rural que las empresas están analizando cómo es la implementación porque hay muchas dudas, incluso de los mismo bancos. “Hoy (por ayer viernes) fue un día de análisis y va a seguir el lunes hasta entender cómo es la aplicación y si el Banco Central hace alguna aclaración de la operatoria”, sostuvo.

De todas maneras, otra fuente del negocio informó que muchos productores habían adelantado la compra del fertilizante para los cultivos de invierno pero que otros lo estaban por hacerlo por estos días, pero que tras esta medida, puede afectar la decisión.

Mercado de fertilizantes

En 2019 se consumieron el récord de 4,6 millones de toneladas. El volumen de fertilizantes nitrogenados fue de 2,6 millones de toneladas, le siguen los fertilizantes fosfatados con 1,7 millones de toneladas, los azufrados con 0,20 millones y luego, se encuentran los fertilizantes potásicos, con 0,07 millones.

De este total, casi el 70% es importado y los principales países de origen son Estados Unidos, China, Rusia, Marruecos y Egipto.

Los fertilizantes fosfatados sí o sí se tienen que traer desde otro país porque no hay producción local y mientras que el 60% de los fertilizantes nitrogenados se producen en Argentina. Ambos nutrientes son imprescindibles para la producción de los cereales de invierno.

Según datos de Fertilizar Asociación Civil, desde el 2009 al 2019 por el crecimiento en la dosis por hectáreas y el auge en la superficie, el consumo de fertilizantes en trigo ascendió de 429.000 toneladas a 1,5 millones de toneladas de fertilizantes, el 33% del consumo total del año pasado.

Fuente: Clarin

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